La alta representante de la UE para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, confirmó este jueves que mantiene contactos diplomáticos con Irán para encontrar "diferentes soluciones" al conflicto y evitar una mayor escalada en la región. Kallas instó a buscar "una salida" a la guerra, en lugar de promover una espiral belicista, tras los ataques iraníes contra infraestructuras energéticas en países árabes.
Kallas señaló que los ataques de Irán sobre infraestructuras energéticas en Catar generan caos y subrayó que la prioridad es poner fin a la guerra, no intensificarla. A su llegada a la cumbre de líderes de la UE en Bruselas, afirmó que está trabajando para encontrar soluciones al conflicto y su impacto en la seguridad y economía de la Unión Europea, temas que dominan la agenda de los Veintisiete.
Contactos con Irán y reclamaciones de la UE
La diplomática europea confirmó que sus gestiones incluyeron una llamada con el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, en la que expresó su descontento por la ejecución de un ciudadano sueco en Irán por presunto espionaje. En próximos contactos, Kallas trasladará a Irán todas las preocupaciones de la UE relacionadas con el conflicto.
Por su parte, Araqchí criticó la doble moral de algunos países europeos y afirmó que "cualquier apoyo o condescendencia" ante los ataques a Irán constituye complicidad en los crímenes.
Efectos globales y cooperación con socios internacionales
Kallas destacó que el conflicto ha elevado los precios energéticos, afectado los suministros de fertilizantes y el tráfico de mercancías en el estrecho de Ormuz, con repercusiones globales. Por ello, la UE colabora con socios en el Golfo, Egipto y Jordania para buscar una solución que permita a las partes implicadas poner fin a la guerra.
Señaló que la UE ya tiene una misión para garantizar un tránsito seguro por el mar Rojo, pero decidió no ampliar esta misión al estrecho de Ormuz, argumentando falta de consulta por parte de Estados Unidos y ausencia de base jurídica internacional para intervenir en el conflicto. Kallas concluyó recordando que los Estados miembros de la UE no tienen apetito para entrar en guerra y reafirmó el compromiso europeo de apoyar al pueblo iraní y a la sociedad civil en la decisión de su propio futuro.