madrid. La defensa por el Gobierno de la aplicación del estado de alarma para contrarrestar la huelga de los controladores, el expediente laboral a 442 trabajadores de este colectivo y la vuelta a la normalidad en los aeropuertos tras 18 horas de caos, marcaron el primer día tras la reapertura del espacio aéreo español.
Durante la jornada continuaron las críticas políticas y sindicales contra la medida adoptada por el Gobierno, al tiempo que menguaron las colas y las protestas en los aeropuertos españoles, mientras que los afectados se organizaban para reclamar sus derechos.
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, declaró ayer a Onda Cero que la situación generada por el paro de los controladores tenía que ser afrontada con la imposición del estado de alarma y concluyó que "quien echa un pulso al Estado, lo pierde". Añadió que "había que hacerlo" -declarar el estado de alarma- porque "no puede ser que periódicamente se eche un pulso al Estado sin que el Estado responda".
El vicepresidente negó que se hubiera obligado a los controladores a trabajar a punta de pistola y comentó que la "irresponsabilidad" y la "tropelía" de los controladores "no les van a salir gratis".
Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, de quien el Partido Popular pedía la dimisión, comparecía para informar del expediente laboral abierto a 442 controladores, quienes durante el día de ayer se guiaron por la prudencia en sus comentarios al desconocer cómo les puede afectar su nueva situación, ya que están bajo mando militar. Acudieron a trabajar el 97% de los controladores y quienes no lo hicieron justificaron sus ausencia.
En rueda de prensa, en principio la última que tiene previsto ofrecer el ministro ante la creciente normalización de la situación, Blanco explicó que las sanciones derivadas de los expedientes serán individuales y pueden acarrear desde su archivo, a una sanción económica o a la pérdida del empleo.
El titular de Fomento, que se mostró confiado en solucionar los conflictos en ciernes de los trabajadores de Aena por la privatización parcial del ente y la huelga de pilotos, aún sin convocar, pero preparada por el Sepla, comunicó que ya se había transportado a 162.000 pasajeros desde la reapertura del espacio aéreo, -cifra que ascendía a 335.000 a las nueve y media de la noche-.
Blanco señaló además que está descartada cualquier negociación con los controladores mientras dure el estado de alarma. También criticó la "irresponsable" actuación de los controladores, que no puede quedar impune, por lo que deben recibir las sanciones oportunas registradas en la ley. "Ahora toca hacer justicia", señaló.
Sobre este asunto opinó igual la portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ofrecía todo su apoyo al Ejecutivo para solucionar el caos aéreo, al tiempo que solicitaba que se aclararan sus negociaciones con los controladores durante estos días y los últimos años.
Por su parte, el diputado del PP Rafael Hernando solicitaba la dimisión de Blanco, y el senador de este partido Pedro Agramunt anunció que no acudirán a actos en los que participe el responsable de Relaciones Institucionales del PSOE, Gaspar Zarrías, por vincular al PP con la huelga de controladores.
En el PSOE, su portavoz parlamentario, José Antonio Alonso, demandó del PP que no haga la política "electoralista, partidista y tan cortoplacista" y justificó la actuación "rápida, eficaz y contundente" para "amparar" los intereses de cientos de miles de ciudadanos "tomados como rehenes" y los del país.
El diputado del PSOE en el Parlamento Andaluz Mario Jiménez alentó la sospecha de que el PP "ha tenido que ver" con el "golpe económico que intentaron dar el viernes los controladores aéreos" y abogó por aclarar el papel de dicha formación política en el conflicto aéreo.
solidaridad En apoyo de los controladores y por las dudas sobre la legalidad de la decisión del Gobierno, protestaron la Coordinadora Europea de Asociaciones de Controladores Aéreos (ATCEUC), que consideró la adopción del estado de alarma como "impropia de un país europeo democrático".
Además, recibieron la solidaridad del colectivo del sindicato de tripulantes de cabina, STAVLA, que criticó la militarización del sector y otras organizaciones, como CNT-AIT, CGT, Endavant, entre otras, han convocado el martes una protesta en Palma de Mallorca contra la actitud "violenta" del Ejecutivo.
Respecto a los datos recogidos a media tarde, Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) informaba de que se había cancelado el 4% de los vuelos programados para esta jornada, 165 de 4.060 programados -volaron 2.470- y en el turno de tarde de los controladores se alcanzó una cifra de asistencia a los puestos de trabajo similar a la de la mañana, el 97%. Blanco apuntó, además, que los que no se presentaron lo hicieron por causas justificadas.