PAMPLONA. El pasado 3 fue requerida la presencia de una patrulla de la Policía Foral en una casa de un pueblo del Valle de la Ulzama donde podría estar produciéndose un caso de malos tratos. Cuando llegaron los agentes al domicilio la mujer se encontraba sola porque su pareja, un hombre de 46 años, se había marchado en un coche que conducía él mismo.
Los policías atendieron a la mujer y la acompañaron a un centro médico porque tenía un golpe en la cara que, según denunció, había sufrido en el transcurso de la discusión que habían mantenido poco antes, ha informado el Gobierno de Navarra en un comunicado.
Los agentes localizaron al presunto agresor en el coche y al examinar su documentación comprobaron que nunca había obtenido el permiso de conducir y que tenía antecedentes relacionados con malos tratos.
También el día 3 fue detenido en una localidad de la comarca de Tudela un vecino de la misma, de 39 años, como presunto responsable de un delito de malos tratos.
Una llamada recibida en el Centro de Mando Coordinado de la Policía Foral alertó de que se estaba produciendo una fuerte discusión en un domicilio del pueblo, por lo que acudió una patrulla que localizó a la víctima, una mujer que en su denuncia indicó que convivía con su pareja desde hace tres años y que tras el último verano la relación se había deteriorado con discusiones en las que era insultada y amenazada.
Añadió que el mismo día 3, durante una disputa, le había golpeado con fuerza en la espalda mientras recibía nuevamente insultos y amenazas. Los policías localizaron al presunto agresor, que fue detenido y puesto a disposición judicial.
Por otra parte, un vecino de Pamplona, de 49 años, fue detenido por un posible delito de malos tratos en el ámbito familiar después de que fuera presentada una denuncia en la comisaría de Pamplona de la Policía Foral en la que se afirmaba que, en el transcurso de una celebración, una mujer había sido agredida por un familiar de su pareja, que convivía con ambos en el domicilio donde se produjeron los hechos.
Ambos iniciaron una discusión en la que, según la denuncia, la mujer fue insultada, amenazada y golpeada en la cara. La víctima aseguró que los problemas eran continuos con esta persona, por lo que solicitó una orden de alejamiento para su presunto agresor.
Finalmente, el pasado día 6 la Policía Foral detuvo a un vecino de un pueblo de la comarca de Sangüesa, de 42 años, tras la denuncia presentada por una mujer en la comisaría de esta localidad en la que solicitaba una orden de protección de su pareja. Según declaró la mujer los problemas eran continuos desde que comenzó la convivencia con su pareja, hace tres años, con insultos, amenazas, malos modos e incluso golpes en alguna ocasión.
El hombre, que tiene antecedentes por la misma causa, fue detenido por los agentes de la Policía Foral, que lo pusieron a disposición del juez.