londres. Seguidores del fundador de la web Wikileaks bloquearon ayer la página web de Mastercard y atacaron la de VISA, después de que estas empresas anunciaran que no gestionarán más pagos a la organización dedicada a la filtración de documentos diplomáticos.
El movimiento, denominado Anonymous, lanzó la operación bajo el nombre Payback (devolución) y habló de una campaña continua contra "organizaciones enemigas de la libertad". El martes, simpatizantes del movimiento, atacaron la web de Schweizer Post, el banco suizo que el lunes cerró la cuenta de Assange, al que acusaron de facilitar un domicilio falso en Suiza.
Uno de los principales recaudadores de fondos para Wikileaks, la fundación Wau Holland, anunció acciones legales contra el cierre sin previo aviso de su cuenta en PayPal, que habría dejado bloqueados 10.000 euros en donaciones.
Un miembro del grupo de ciberpiratas Anonymous afirma que han atacado la web de Mastercard y de la Fiscalía de Suecia en represalia por sus acciones contra Assange. En declaraciones a la cadena británica BBC, el integrante del grupo Anonymous justificó los ciberataques contra la Fiscalía sueca por el hecho de haber pedido al Reino Unido la extradición de Assange.
un nuevo campo de batalla Sobre la multinacional estadounidense de tarjetas de crédito, el integrante del grupo Anonymous dijo que se están haciendo "muchas cosas" contra las empresas que han dejado de colaborar con Wikileaks o de las que se cree que han atacado su portal de internet. "Las webs que están cediendo a las presiones de los gobiernos se han convertido en otros tantos blancos", afirmó.
"Creemos que el asunto de Wikileaks supera ya la simple filtración de documentos. Se ha convertido en un campo de batalla frente al Gobierno", explicó el ciberpirata, que se identificó como Coldblood (en inglés: sangre fría). "La idea no es borrar del mapa esos portales sino advertir a las compañías de que notarán un incremento del tráfico, y esto significa que aumentará el coste de gestionar la red", dijo.
En las redes sociales los usuarios se están organizando. En los foros de Twiter se llama al boicot a las empresas que atacan a Wikileaks ya que se trata de "una lucha por la libertad de expresión". Los objetivos prioritarios son PayPal y Amazon.
Pero no sólo los cyberpiratas se han colocado del lado de Assange. Si el juez británico hubiera impuesto una fianza a Julian Assange, por muy alta que esta fuera, había ya cola para hacerle frente. Desde el director de cine y televisión Ken Loach, hasta el periodista australiano John Pilger, pasando por la millonaria Jemima Khan se ofrecieron a pagarla.