"Se acabaron los planes renove, ahora le toca a la economía privada liderar la recuperación"
Garantizada la aprobación de unos Presupuestos que recogen "el 99%" de la propuesta inicial del Gobierno, Álvaro Miranda mira a 2011 con preocupación. "La situación es complicada porque el país no arranca", advierte el titular de Economía, que critica las políticas de Zapatero con dureza
Pamplona. Es el último hombre del presidente. El único que queda del equipo que en 1996 llegó con Miguel Sanz al Palacio de Navarra. Lo hizo como director general de Obras Públicas, departamento del que luego sería consejero, antes de asumir la vicepresidencia y la cartera de Economía y Hacienda en 2007. Desde entonces ha tenido que lidiar con la mayor crisis económica de los últimos tiempos, que en apenas dos años ha duplicado la tasa de paro hasta superar los 43.000 desempleados. "Me levanto todos los días pensando cómo crear empleo", asegura Miranda, que todavía no ha decidido si seguirá los pasos de quien lo trajo al Gobierno. "La última vez dije que me iba y luego me quedé, así que esta vez prefiero no decir nada", sostiene.
¿Qué le parecen los Presupuestos que va a aprobar el Parlamento?
Estamos tranquilos con lo que ha salido de la comisión. Otra cosa es que tengamos nuestra opinión sobre determinados acontecimientos. Pero lo importante es que Navarra va a tener Presupuestos en toda la legislatura pese a que UPN está en minoría. Algunas cosas las hubiéramos hecho de forma diferente, pero el Parlamento tiene su campo de juego.
Supongo que se refiere a la Ley de Policías, el recorte al Museo de los Sanfermines y la deflactación del IRPF. ¿Es un precio asumible?
Sí. Es al 99% el Presupuesto que ha preparado el Gobierno. Con el desvío de la financiación del Museo a la UPNA no estamos de acuerdo, pero con la enmienda aprobada para la ley fiscal sí. Es prácticamente lo que proponía UPN.
¿Por qué esa defensa numantina del Museo de los Sanfermines?
Al revés. La pregunta es si el Museo es tan importante como para que la oposición solo se preocupe por eso. ¿Es ese el mayor problema que tiene Navarra? Es un error social centrar el debate presupuestario en este asunto porque hay otros muchísimos retos y problemas.
La cuestión es si en época de recortes es una inversión prioritaria.
Es una infraestructura más, como la Biblioteca General. Lo que pasa es que al Museo le han puesto la cara de Yolanda Barcina, que ha transformado Pamplona de arriba abajo, y este es su último proyecto. Para castigar a una candidata, Pamplona se queda sin una infraestructura turística de primer orden.
¿Qué le ha parecido la actitud de PSN en el debate presupuestario?
El resultado ha sido parecido al de los últimos tres años, así que no podemos decir que el PSN haya hecho ninguna cosa rara. Hemos coincidido en casi todas las enmiendas, y no ha habido grandes diferencias.
¿Por qué no hubo acuerdo? Los socialistas le culpan a usted.
La última reunión estuvimos todos, y sabemos lo que pasó. Fuimos con ganas de pactar, pero solo se habló del museo. Ahí se bloqueó la cosa y los representantes del PSN se levantaron y se fueron. Fue una decisión política del PSN a seis meses de las elecciones.
¿Por qué no se han buscado alternativas para aumentar los ingresos, como una reforma fiscal?
Porque UPN y el Gobierno piensan que el dinero debe estar en el bolsillo de los contribuyentes. Quienes prefieren coger el dinero de los ciudadanos tendrían que decir en qué se lo van a gastar. Esto es la Administración, y cada euro del ciudadano es sagrado.
Pero hay evidentes necesidades de gasto.
¿Por ejemplo?
El pago de la renta básica.Cáritas advertía esta semana de un riesgo de exclusión social.
La renta básica tiene toda la financiación necesaria, 30 millones el año que viene. No es un problema de dinero, sino de trámite, de lo que cuesta reconocer el derecho. De todas formas, hace gracia que partidos que están siempre atacando a la Iglesia católica pongan ahora a Cáritas como espolón de proa contra el Gobierno.
Le pongo otro ejemplo. Los retrasos en las ayudas a la dependencia en vez de pagarlas de una vez se van a fraccionar en cinco años.
Esa es una decisión del Gobierno de Zapatero.
Que Navarra puede aplicar o no.
Estamos obligados, porque es una ley estatal. No tiene sentido que hagamos otra política porque forma parte de la lucha contra el déficit público nacional.
Una cosa es mantener el equilibrio presupuestario y otra copiar todo lo que hace el Estado.
No hay alternativa. Son medidas de ámbito nacional para el control de las cuentas públicas.
¿Les está haciendo el trabajo sucio el Gobierno de España?
A la vista está que no. La sociedad piensa que son decisiones de las comunidades autónomas, cuando son del Gobierno central.
Pero UPN apoyó el paquete de recortes del decretazo de mayo.
UPN no votó las medidas de Zapatero, votó algo mucho más importante, salvar al país.
Más bien, salvar a Zapatero.
Salvar a España, lo que no hizo el PP. Si UPN llega a votar en contra de las medidas exigidas por Europa ahora estaríamos todos en la calle.
¿Ha pasado lo peor de la crisis?
En términos económicos sí, así lo dice la estadística. Pero lo que importa es el empleo, y es evidente que no se ha salido de lo peor, y por mucho. La situación es complicada.
¿Qué previsiones maneja para 2011?
Este año seremos la comunidad que más crezca, pero vamos a ver los próximos meses. El problema de esta crisis es lo mal que se ha gestionado, y eso es algo que no discute nadie, ni quisiera el PSOE. Este era un país con muchos recursos, pero lleva dos años y medio tirado en la cama perdiendo músculo. Así que las expectativas no son buenas. El país no arranca, y todos los días tenemos malas noticias.
¿Se van a mantener los planes renove en Navarra?
Algunas políticas se van a mantener, como las de ahorro energético o ayudas a la rehabilitación, pero los planes renove como el del automóvil, no. No descarto que se retomen en un futuro, pero ahora le toca liderar la recuperación a la empresa privada. La economía pública no puede estar permanentemente metiendo dinero. Primero porque no puede, pero también porque es ficticio. Puede llenar el hueco durante uno o dos años, pero no es sostenible, sería engañarnos. A la economía privada le toda liderar la recuperación.
¿Ve la economía privada lo suficientemente fuerte como para liderar la salida de la crisis?
Es que no puede venir de otra parte. Es verdad que la financiación y el consumo están como están, mal, pero el Gobierno no puede seguir metiendo dinero público.
¿Habrá menos obra pública?
De momento la mantenemos porque supone riqueza y muchos puestos de trabajo. Pero no deja de tener gracia que los de la derecha queramos impulsar la inversión pública y que sea la izquierda quien no nos deje.
¿Se considera de derechas?
De derechas no, pero centro derecha sí. Al menos de la mitad la mitad para la derecha.
Ahí se mueve también el PP, que no ha escatimado en las críticas a usted. Santiago Cervera ha dicho que es el peor consejero de Economía de la historia de Navarra.
La verdad es que no sigo al personaje. En cualquier caso, las cifras de Navarra son mucho mejores que las de cualquier comunidad gobernada por el PP, así que no puede decir que somos el peor Gobierno. Somos el mejor. Y lo dice el INE. Solo nos tienen que comparar con Valencia o Murcia.
Lo que el PP le critica es el nivel de endeudamiento de Navarra.
Ya le digo, que empiecen por su casa, y luego que vengan a dar lecciones. La deuda está muy controlada, nos cuesta menos del 5% del presupuesto y la última colocación ha sido al 2,42%, cuando Valencia y Cataluña están pagando al 7,75%. Con eso está dicho todo.
A eso hay que añadir la deuda no oficial, que el próximo año nos va a costar 48 millones de peaje en sombra, y los intereses de los 45 millones para el TAV.
Toda la deuda es oficial, y la prueba es que usted mismo la conoce.
No toda. Ahí están las empresas públicas, por ejemplo. Vinsa va a tener que financiar toda la operación de Salesianos, más de 60 millones, y no está claro de dónde va a sacar el dinero.
Esa es una operación totalmente transparente que ya se ha dicho cómo se va a hacer. Es una operación a cinco años vista y hay un margen económico amplísimo. Además, va a permitir la construcción del mejor centro de FP de España, y esta es una buena manera de hacerlo.
¿Recurriendo a la especulación inmobiliaria?
No es especulación. Es una parcela céntrica que el Gobierno venderá a quien mejor pague.
Esa es la teoría. En la práctica habrá que ver quién compra ese solar y por cuánto. Volvemos a estar en manos del sector inmobiliario, que es el que nos ha traído hasta aquí.
Insisto, aquí no hay ninguna especulación. Ponemos un valor mínimo a la parcela, con eso financiamos toda la operación de Salesianos y queda un margen de seguridad muy amplio para Vinsa. La parcela hay que venderla entre tres y cinco años. Y si es después, no pasa nada.
¿El entramado de empresas públicas se ha convertido en una Administración paralela?
Se está demostrando que no, y el mejor ejemplo es la reconversión que acabamos de aprobar. Es la mayor de España, pasando de 38 sociedades a 13. Las empresas públicas son un elemento fundamental para el desarrollo de Navarra, en ocasiones mucho más que la Administración.
¿Qué nota le va a poner la ministra de Economía a Navarra cuando la próxima semana presente los datos de la comunidades?
Buena. Hemos cumplido con los objetivos de déficit, y el presupuesto de 2010 está muy controlado.
¿Se siente observado por los mercados internacionales?
En cierta forma, sí. En este país siempre hay que buscar culpables, y ahora todos miran a las comunidades autónomas. Pero la gente habla sin saber. Quien afirma que las comunidades van a quebrar, debería decir cuáles. Navarra desde luego no. En eso no hay dudas.
Entonces, ¿no ve necesario una reforma del sistema autonómico?
No, aunque alguna comunidad deberá ajustar sus cuentas. Lo que sí hace falta es una reforma del sistema de la administración pública. Las diputaciones provinciales no tienen ningún sentido, y tampoco puede haber 8.000 ayuntamientos en España. Hay que simplificar todo eso, no se puede seguir en el siglo XXI con una estructura del XIX.
¿Cree justificada la presión que los mercados están ejerciendo sobre España?
En términos económicos, no. Las cuentas públicas no están en peligro, ni con mucho. Otra cosa es en términos políticos. Los mercados no solo miran los números, también a quién los gestiona, que genera muchas dudas.
¿Pero le parece justo que un ente abstracto que nadie controla y cuya ambición desmedida casi hace quebrar el sistema sea ahora quien dicte las normas?
Es quien presta el dinero, y quien presta el dinero, decide. Este país necesita mucho dinero de fuera para poder funcionar, y si no se fían de ti, no te prestan el dinero. Así de simple, y así de duro.
Pero se está especulando con los intereses de la deuda para lograr mayor beneficio, aunque sea a costa de hundir un país.
Yo eso no lo sé. Lo que sí sé es que España no ha dado una imagen de claridad en la gestión de la crisis, y eso pasa factura.
Del uno al diez, ¿qué culpa tiene Zapatero de la situación económica?
Mucha, lo dice todo el mundo. Minusvaloró la crisis hasta 2008, y después han venido decisiones políticas muy cuestionables. Tenían que haber dicho las cosas claras desde el principio, pero se ha querido tapar el problema, y al final ha venido las medidas antisociales.
¿Se ha corregido la tendencia?
No. Hay que tomar un conjunto de medidas coherentes y de largo alcance, y es evidente que no se toman.
¿Qué medidas echa en falta?
Ahora ya son tardías todas. En 2009 se tenía que haber sido claro y decir que había que hacer un esfuerzo, que no había dinero para todo y que había que bajar determinadas prestaciones de manera transitoria. Buena parte de las políticas sociales se pagaban con la burbuja inmobiliaria, y eso no se puede sustituir con deuda pública. Como sociedad se tenía que haber hecho algo para mantener el empleo.
¿Y qué puede hacer la sociedad?
Lo que han hecho en Alemania, reducir los sueldos durante un tiempo para que el vecino siga trabajando. En 2007 estábamos en una situación óptima para minimizar los daños y hacer un esfuerzo entre todos. Esas cosas las tenía que haber liderado el Gobierno, pero esos mensajes no han existido.
Habla como si el Gobierno de Navarra no tuviera nada que ver, y ha aprobado prácticamente todos los expedientes de regulación.
Porque son de regulación, no de destrucción de empleo, para que la gente pueda volver. Esa medida, tan denostada, es la mejor de todas. Por eso digo que ha habido mensajes contrarios a la realidad. El esfuerzo se ha pedido tarde y mal.
¿Es necesario un cambio de Gobierno en España?
En la forma de gobernar, sin ninguna duda. Lo puede hacer este Gobierno o el siguiente. Es una decisión política, y un clamo popular.
¿Le resulta indistinto que gobierne el PSOE o el PP?
Claro que no. No nos confundamos, UPN es un partido de centro derecha, no de izquierdas. Pero como Gobierno de Navarra estamos obligados a llevarnos bien con Madrid, esté quien esté. Aunque una cosa es llevarse bien y otra compartir ideología.
¿Las elecciones llegan en el peor momento para UPN?
Llegan en el mejor momento, porque hemos podido demostrar lo que UPN es capaz de hacer en los peores años de crisis. Estoy convencido de que los ciudadanos van a decir que prefieren que les administre UPN que otros, porque saben que lo hacemos bien. Es lo único a lo que aspiramos.