pamplona. El colectivo de presos de ETA y de la izquierda abertzale ilegalizada (EPPK) elude adherirse al Acuerdo de Gernika firmado por varias formaciones políticas -entre ellas la antigua Batasuna- que pide a la organización armada que declara un alto el fuego permanente, unilateral y verificable como expresión de voluntad para un definitivo abandono de su actividad violenta. En un comunicado remitido al diario Gara, los reclusos acusan al Gobierno español de ofrecerles beneficios penitenciarios para abandonar el colectivo.
La ausencia de referencias al Acuerdo de Gernika por parte del EPPK podría ser el preámbulo del comunicado de ETA previsto de manera inminente y da alguna pista sobre el pronunciamiento de la banda. Los firmantes del acuerdo esperaban la adhesión del colectivo de presos, en línea con las declaraciones a DIARIO DE NOTICIAS del colectivo de Presos comprometidos con el irreversible Proceso de Paz, en las que ocho reclusos de la organización pedían a ETA el abandono de la estrategia armada y a la izquierda abertzale ilegalizada una actitud más firme en el camino ya iniciado por las vías exclusivamente política.
Sin embargo, el colectivo de presos no hace ninguna referencia ni al Acuerdo de Gernika ni a ETA. Tan solo hace un apunte al debate que se está produciendo en las cárceles sobre el proceso interno y señala que se están produciendo "reflexiones profundas, debates abiertos y decisiones políticas sobre la necesidad de un proceso democrático". En este sentido, el EPPK señala que el colectivo "se implicará en el nuevo recorrido político" emprendido y asegura que incidirán en el camino político de la izquierda abertzale, "mostrando nuestro propio punto de vista y poniendo sobre la mesa aportaciones". En este línea, abogan por un compromiso que posibilite "dar una velocidad adecuada al proceso que necesita Euskal Herria".
El comunicado arranca criticando la política de dispersión de presos y la conculcación de sus derechos, entre ellas los aislamientos, la aplicación de la doctrina Parot, o el mantenimiento en prisión de reclusos con graves problemas de salud. Los presos censuran al Gobierno español por enviar "representantes" a las puertas de las celdas para hacer "chantajes y amenazas" y ofrecer "beneficios penitenciarios" a cambio de "firmar tal o cual texto". "Nos ofrecen opciones de salir de la cárcel y de aliviar nuestro modo de vida a cambio de dejar EPPK, dar paso al arrepentimiento político y dejarles exhibirnos como trofeos conseguidos en un safari", dicen.