"Estoy convencido de que una Navarra fuerte exige el entendimiento de UPN y PSN"
La salida de la crisis económica, los posibles resultados electorales tras la ruptura con el PPN, las relaciones con el resto de grupos y la situación política de España son algunos de los asuntos que Miguel Sanz analiza en el repaso del año que hoy termina
pamplona. El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, consideró en su balance anual que el año que termina solamente ha tenido algunos logros dentro de "la oscuridad de la crisis", que a su juicio "es tremenda" y va a seguir también en el 2011, ya que auguró que hasta el 2012 "no empezará a verse algo la luz".
En una entrevista con Efe, Miguel Sanz hizo un repaso al 2010 y expresó sus deseos para el 2011, un año en que dejará de ser presidente al haber decidido no presentarse a las elecciones de mayo y dar por finalizada una etapa política de la que fundamentalmente se siente "orgulloso de haber podido servir a Navarra".
Al analizar el año que está a punto de finalizar, el presidente subrayó que dentro de esa "tremenda" oscuridad de la crisis "indudablemente en Navarra se alumbran algunos indicios más favorables para superar los problemas que la crisis trae consigo que los que existen en otras comunidades".
"La sombra mayor es el desempleo, que genera una serie de problemas enormes en las familias y sobre todo incertidumbres a futuro", sostuvo Miguel Sanz, quien, en lo negativo, destaca igualmente "la escasa liquidez de la que disponen las entidades financieras para poder otorgar préstamos a las familias y a los inversores".
A ello sumó que las administraciones públicas tienen que cumplir con los criterios de reducción del déficit "y por tanto para seguir sosteniendo el estado de bienestar no queda otro margen que el reducir algunas inversiones, aunque en el caso de Navarra han sido mínimas en relación con lo que ha ocurrido en otras administraciones del entorno".
Como contrapunto señaló que la economía navarra está muy basada en la exportación "por el alto componente que otorga la empresa Volkswagen", lo que hace que la foral "siendo una de las comunidades más pequeñas en número de habitantes, es la que tiene la balanza comercial positiva mayor de España en términos absolutos, al superar los 2.100 millones de euros". "Y esa es nuestra gran ventaja competitiva", explicó el presidente, quien no olvida sin embargo que a Navarra le arrastra la situación económica de España y decisiones del Gobierno de Zapatero como la reducción del pago de primas a las energías renovables, que perjudica "considerablemente" tanto a la Hacienda foral como a los inversionistas navarros. "También hemos tenido que pagar con dinero navarro lo que nos debe el Gobierno de España en relación con la Ley de Dependencia", en detrimento del Centro Temático de los Sanfermines, se lamentó Sanz, que defendió la labor desarrollada por su Gobierno en la lucha contra la crisis con medidas como los planes Renove, el Plan Navarra 2012 o el Plan Moderna.
"Nosotros hemos hecho lo que podíamos hacer dentro de nuestro nivel competencial", aseguró Miguel Sanz, quien pese a todo, sobre el futuro de la crisis, se mostró convencido de que el año que viene "va a ser malo, más o menos similar a este". "El empleo no se va a activar en el 2011 y creo que empezará a verse algo la luz en el 2012", pronosticó.
Ya en el terreno de la política, al analizar el papel de la oposición, el presidente valoró la postura del PSN por aprobar junto a su partido tanto los Presupuestos Generales de Navarra como la Ley de Medidas Fiscales pero, dicho esto, afirmó que los socialistas "se han equivocado en este último tramo de la legislatura al no querer hacerse la foto con UPN". "A mí me pareció que no beneficiaba nada al Partido Socialista la foto que quiso sacarse con NaBai y con IU cuando en un último quiebro hicieron una reforma de escaso calado en los tramos más altos del IRPF, porque esa misma medida podía haber sido aprobada por UPN y PSN en un proceso de negociación", opinó. Y más cuando a su entender "no sirvió de nada" que se uniera al apoyar esa enmienda con Nafarroa Bai cuando éstos luego votaron en contra de la ley de medidas fiscales, lo que para él demuestra que "no es una coalición de fiar". "Lo que quería Nafarroa Bai en definitiva era hacerle ver al Partido Socialista que sin ellos no son nada y sin UPN tampoco", dijo Miguel Sanz, quien, sobre el CDN, afirmó que primero con su apoyo a la modificación de la Ley Foral del Vascuence "se hizo el haraquiri" y después con su rechazo a los Presupuestos "se equivocó totalmente" y "perdió credibilidad". "El CDN salió del Gobierno por apoyar la modificación de la Ley Foral del Vascuence. Y que no digan más cosas porque es así", zanjó.
De todas formas, el presidente se mostró convencido de que "una Navarra fuerte exige el entendimiento de los dos grandes partidos que ocupan espacios sociológicos diferentes, que son UPN y el PSN".
Pero las elecciones de mayo suponen también para Miguel Sanz el fin de su etapa política y en este momento, cuando se dispone a "Pasar página", como el título del libro que acaba de presentar, confesó: "Me siento orgulloso de haber podido servir a mi comunidad, que es lo que más quiero".
Reconoció tener no obstante "un cierto sentimiento de frustración" por no haber conseguido el pleno empleo, que rozó en el 2007, y "dolor" por "haber dejado en el camino a dos compañeros del partido que fueron asesinados por ETA: José Javier Múgica y Tomas Caballero".
En su familia "están muy contentos y pensando que ahora puedo tener más tiempo, pero no sé si están acertando", comentó el presidente, quien, sobre su futuro, aseguró: "Francamente no tengo nada concreto, y, voy a ser un poco inmodesto, no porque no tenga algunas ofertas, que las tengo, sino porque no he querido responder a ninguna de ellas y no lo haré hasta que no culmine total y absolutamente con esta etapa política al frente del Gobierno".
En cualquier caso, adelantó que no le gustaría seguir vinculado a la política, pese a que continuará como miembro del comité ejecutivo de UPN. "Aunque nadie puede decir de este agua no beberé", agregó.
Sobre la aspirante regionalista a sucederle en la presidencia del Gobierno foral, Yolanda Barcina, se mostró rotundo: "Es una muy buena candidata, tiene una acreditada trayectoria de hechos y de realizaciones, tiene sentido político y además es muy competitiva".
Para finalizar, Miguel Sanz expresó sus deseos para el 2011, que empiezan porque "Navarra, en este mar turbulento, siga llevando el timón y teniendo el liderazgo de la recuperación" y porque la mayoría, sino todos por ser "imposible", de los que actualmente no tienen trabajo "lo puedan encontrar". Que UPN vuelva a gobernar es otro de sus deseos, que se completan con el hecho de que "la sociedad de bienestar se pueda sostener en el futuro".
"Yo creo que los problemas son superables y que si somos constantes y conscientes de que debemos trabajar unidos, porque ni lo sabemos todo ni podemos solos, estos deseos pueden cumplirse perfectamente", concluyó.