Podemos e I-E piden prudencia y esperarán al cara a cara con Chivite

Quieren que el PSN aclare en la ronda de contactos si piensa ir en serio con esa alternativa progresista

09.02.2020 | 13:37
Marisa de Simón (I-E) y Eduardo Santos (Podemos), durante un acto de la campaña electoral.

pamplona - Con todas las miradas puestas en la gobernabilidad de Navarra y en medio de un abundante ruido mediático, Podemos e Izquierda-Ezkerra consideran que es momento de ser prudente, ir poco a poco en las negociaciones y esperar a mantener los encuentros previstos con María Chivite, secretaria general del PSN, para juzgar si la ronda de contactos servirá efectivamente para tratar de armar un "gobierno progresista" o si por el contrario esta fórmula ya está muerta tras las filtraciones de Ferraz.

Ambas fuerzas quieren comprobar de primera mano cuál es la postura del PSN, encargado de liderar las conversaciones tras los resultados de las elecciones forales. Podemos tiene prevista su reunión para mañana, y el viernes será el turno de I-E, y hasta entonces ambas formaciones prefieren guardar silencio y no adelantar acontecimientos. Son conscientes de que las elecciones les han dejado en una posición mucho más débil que hace cuatro años -Podemos ha perdido cinco escaños; e I-E, uno- y de que su prioridad, más que exigir o tratar de condicionar ese gobierno de progreso, es procurar que no vuelva la derecha. Que no sea por ellos. Y, aunque Podemos sólo tenga 2 escaños e I-E 1, son tres votos indispensables para decantar la balanza de los bloques: con Navarra Suma en 20 escaños y la suma de PSN y Geroa Bai en otros 20, los apoyos de Podemos e I-E permitirían investir a Chivite siempre y cuando EH Bildu su abstuviese.

explicaciones y prudencia Precisamente porque saben que tienen un peso estratégico, Podemos e I-E reconocen en privado que sí, que acudirán a las reuniones con voluntad de escucha e interés por no propiciar la vuelta de la derecha al Palacio de Navarra. Pero que también quieren que Chivite les explique, cara a cara, qué significa que Ferraz no está del todo convencido con ese "gobierno de progreso", que desde el día de las elecciones ya sabía que tenía que contar con la abstención de EH Bildu para salir adelante. En otras palabras, las formaciones de izquierdas quieren saber para qué quiere Chivite sus votos si al final, como apuntan las informaciones periodísticas, Ferraz trataría de evitar ese gobierno de progreso cuanto antes.

Y quieren saberlo pronto. Primero, para no chamuscarse en una negociación que no va a ninguna parte. Y en segundo lugar, para no participar de una operación dilatoria que termine como en 2007: propiciando el gobierno de la derecha. No se trata, admiten, de ponerse histéricos ante unas informaciones cuya procedencia desconocen. Pero tampoco de ser ingenuos y olvidar los antecedentes. Por eso esperarán a obtener explicaciones de la propia Chivite. - A.I.R.