Sánchez emplaza a Torra al "diálogo" y a una cita tras la formación del Gobierno

La charla entre presidentes se ha producido este jueves a las 9,30 h y ha sido "cordial en todo momento"

09.01.2020 | 10:32
Sánchez y Torra, durante una cita en el Palau de Pedralbes en diciembre de 2018.

MADRID. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, han conversado por teléfono esta mañana y han acordado mantener una reunión tras la formación de Gobierno, aunque no han concretado si tendrá lugar en Madrid o en Barcelona, ni la fecha.

Según ha informado el Ejecutivo, la charla se ha producido a las 9,30 horas, se ha prolongado unos siete minutos aproximadamente y ha sido "cordial en todo momento".
 
Moncloa y el Govern han emitido un comunicado prácticamente idéntico sobre el contenido de la conversación, si bien desde la Presidencia de la Generalitat catalana se considera que la próxima reunión debería servir para "encarrilar la mesa de negociación" pactada entre el PSOE y ERC y que habrá de constituirse en un plazo de 15 días desde la formación del Gobierno de Sánchez, según el acuerdo alcanzado.
 
En la conversación, el líder socialista ha trasladado a Torra su deseo de "recomenzar y retomar el diálogo" y su "voluntad sincera de intentar arreglar el conflicto en Catalunya".

CLAVES DEL ESCENARIO CATALÁN La investidura de Pedro Sánchez con el aval de ERC tendrá efectos en la política catalana, pues las negociaciones entre socialistas y republicanos han servido para abrir el diálogo en el Estado, pero también han evidenciado las discrepancias entre los dos socios que gobiernan la Generalitat.

 
Una división que es especialmente significativa en vísperas de la más que segura inhabilitación del president Quim Torra con los presupuestos catalanes en el horno y la incógnita de si habrá elecciones anticipadas. Estas son las claves del escenario postinvestidura en Cataluña:
 
LA MESA DE DIÁLOGO ENTRE GOBIERNOS Es el principal acuerdo cerrado por ERC y PSOE: una mesa de negociación entre gobiernos que, en principio, se debería constituir en un plazo máximo de 15 días tras la formación de Gobierno y cuyos acuerdos se someterían a una consulta entre la ciudadanía de Cataluña.
 
Los republicanos, aunque algo escépticos, defienden que este espacio puede abrir la puerta a la resolución del conflicto catalán por la vía política, pero sus socios de Govern, JxCat, recelan de un pacto que se ha sellado sin su beneplácito.
 
Tales son las reservas que, antes de convocar esta mesa de negociación, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, quiere mantener primero una reunión a solas con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
 
Torra también desea consensuar con el conjunto del independentismo las condiciones y planteamientos de la futura negociación con el Estado, lo que será la prueba del algodón para comprobar si JxCat y ERC son capaces de ir a una en esta fase negociadora con el Estado.
 
Hay otras incógnitas por resolver sobre la mesa de negociación: ¿Quién formará parte de los equipos que se sentarán en ella? ¿Qué temas se abordarán? ¿Las reuniones tendrán continuidad? Y, sobre todo, ¿servirá para encauzar un conflicto que se acerca a la década de vida?
 
LA INHABILITACIÓN DE TORRA La participación de Torra en la mesa de negociación no es solo cuestión de su voluntad, sino que también dependerá de cuándo se haga efectiva su inhabilitación como presidente de la Generalitat.
 
Reforzado por la ratificación del Parlament, Torra no acatará la orden de la Junta Electoral Central (JEC) para que deje de ser diputado autonómico -y en consecuencia president-, para lo que ha pedido medidas cautelares ante el Supremo. Pero previsiblemente no podrá obrar igual si es el Supremo quien confirma su inhabilitación por desobediencia, al no retirar la pancarta sobre los "presos políticos y exiliados" del Palau de la Generalitat.
 
Su inhabilitación abriría un período de incertidumbre en la política catalana y, esto, sumado a un eventual adelanto electoral dificultaría el diálogo con el Estado porque no habría interlocutores en Cataluña.
 
Además, el recrudecimiento de la pugna entre los diferentes espacios independentistas tampoco favorecería el alcance de acuerdos con el Gobierno.
 
DOS SOCIOS QUE VOTAN DISTINTO La relación entre los dos socios del Govern está en horas bajas, después de la decisión de ERC de facilitar el Gobierno de Pedro Sánchez mientras JxCat mantenía su "no" al líder del PSOE.
 
El acuerdo entre PSOE y ERC inflamó las redes sociales con un cruce de reproches por 'traición' entre miembros o simpatizantes de JxCat y de ERC, sin que la ola expansiva haya llegado a colapsar al Govern, de momento.
 
Las especulaciones lanzadas por miembros de ERC -y también de JxCat- sobre los posibles escenarios a contemplar tras la probable inhabilitación de Torra tampoco han contribuido a mejorar el clima entre los socios de Govern.
 
PRESUPUESTOS GENERALITAT La investidura de Sánchez con el apoyo de ERC conmina a los comunes, los socios de los republicanos en la negociación de las cuentas de la Generalitat, a facilitar la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2020.
 
En Comú Podem no cesa en sus demandas para aumentar el gasto en los presupuestos 2020, pero la abstención de ERC para el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos compele al espacio morado a no presionar más y dar luz verde a unos números que, por otro lado, "incomodan" al socio de Govern JxCat.
 
SUPLICATORIO DE EUROCÁMARA El voto del suplicatorio que previsiblemente pedirá el Tribunal Supremo en la Eurocámara para los recientemente reconocidos eurodiputados Carles Puigdemont, Toni Comín y Oriol Junqueras, previsto dentro de los próximos seis meses, será un momento clave para ERC y su apoyo al Gobierno de coalición.
 
Los republicanos analizarán con lupa el sentido del voto de socialistas y morados y de sus socios europeos. Un voto en contra de mantener la inmunidad podría suponer una línea roja para ERC, que podría dar la espalda a PSOE y Unidas Podemos en las votaciones clave y hacer peligrar la legislatura para Sánchez.