Arrimadas abre una nueva página en Cs sin concesiones a Igea

09.03.2020 | 20:08
La nueva líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas durante la clausura del Congreso de la Asociación de Trabajadores Autónomos.

Madrid. Tras su rotunda victoria en las primarias del fin de semana, la nueva líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, no tiene previsto canalizar dentro de la dirección la corriente crítica de Francisco Igea, que ha perdido con una resistencia del 22 %, aunque éste ha asegurado que tampoco quiere entrar en su ejecutiva.

Lo que queda ahora en el aire es la puesta en marcha del nuevo modelo de partido y la estrategia después de que la gestora de Cs haya decidido aplazar sin fecha la asamblea general del próximo fin de semana debido a la crisis del coronavirus.

Al margen de este imprevisto, Arrimadas, con el apoyo del 76,9 por ciento de la militancia en unas primarias con una participación bastante más alta que en procesos anteriores (51,67 %), se siente fuerte para llevar adelante su proyecto tal y como estaba diseñado y sin hacer concesión alguna al sector de Igea, pese a que representan una parte no desdeñable de la militancia.

Por primera vez, Cs ha celebrado unas primarias reñidas y también por primera vez el perdedor ha tenido un resultado relevante aunque la lectura que ha hecho Arrimadas ha sido tajante: "El resultado ha sido clarísimo. Ahora, todos juntos, los que hayan votado a Paco y a los demás, sumaremos".

Arrimadas ha dejado fuera esta vez la confrontación entre los dos modelos que han peleado en esta carrera por el liderazgo, aunque la portavoz de su nuevo equipo, Melisa Rodríguez, ha sido más crítica con Igea al afirmar que no es un problema discrepar internamente "y de manera constructiva" pero no es aceptable hacerlo a través de los medios.

"Los militantes han hablado, y han hablado alto y claro", ha subrayado Melisa descartando posibles vías para gestionar la discrepancia que se ha consolidado en las primarias, aunque ésta ha quedado lejos de las expectativas que tenían los críticos, que estimaron su apoyo en torno al 35 por ciento de las bases.

En el bando perdedor, Igea ha asumido su derrota y si bien ha avisado de que el sector que él representa no va a cambiar de opinión sí se ha producido un gesto para rebajar la tensión al asumir que sí habrá un cambio de actitud.

Lo que no entra en sus planes es integrarse en la dirección de Arrimadas, aún en el caso de que ella se lo ofreciera, porque es evidente, según ha dicho, que sus modelos de partido son contrapuestos.

No obstante y aunque no piensa callarse, el vicepresidente de Castilla y León se echa a un lado al subrayar que ahora es el momento de "dejar trabajar a Arrimadas" para que el partido pueda despegar.

De todos modos sí ha querido llamar la atención sobre el hecho de que el 22,3 por ciento de apoyos que ha tenido su candidatura pone de relieve que "algunos mitos como el de la unanimidad se han acabado" y que Ciudadanos tiene que dar paso al debate y al análisis: "Un partido unido no es un partido unánime", ha recalcado Igea llamando a sus seguidores a continuar en Cs.

Algunas fuentes del sector de Igea, han señalado a EFE que esperan que pueda haber un entendimiento con el nuevo equipo y en este contexto han asegurado que "hay comunicación abierta", aunque han dicho que no se ha hablado de mantener reuniones para canalizar estas divergencias.

Otros representantes de los críticos, han insistido en que Arrimadas no debe ignorar esta discrepancia y se han mostrado pesimistas sobre la posibilidad de que la nueva dirección asuma algunos cambios que ellos ven necesarios y también sobre la posibilidad de que el partido se sobreponga y vuelva a tener la confianza del electorado.

Una vez elegida la dirección naranja, ya solo queda un último paso para cerrar definitivamente la etapa de Rivera, un cónclave que ha sido aplazado por la alerta sanitaria del coronavirus y que no se celebrará hasta que las circunstancias lo aconsejen.

En ese congreso, los compromisarios votarán las enmiendas a las ponencias de Estatutos y Estrategia, incluida la enmienda a la totalidad de Igea, que no tiene ninguna posibilidad de prosperar.

Y eso es así por la composición del congreso, ya que de los 355 delegados electos, Igea solo cuenta con 21 (Arrimadas tiene 277 aparte de 57 independientes), y además el resto de compromisarios son también afines a la líder de Cs (unos 160 del Consejo General saliente, más los 16 miembros de la gestora y los 35 de la nueva ejecutiva).