Comptos subraya que Navarra pasó de estar en riesgo de insolvencia en 2015 a cerrar 2019 con superávit

Hace 4 años tenía un saldo negativo en tesorería de 238 millones y tras la legislatura un remanente de 140 millones

13.11.2020 | 10:25
Consulta en este el artículo el vídeo con los datos económicos de la Administración Foral

Navarra cerró 2019 con superávit después de haber vuelto a reducir su deuda por segundo año consecutivo. Son datos que figuran en el informe de las cuentas generales de la Comunidad Foral que la Cámara de Comptos hizo público este viernes.

El estudio del órgano fiscalizador pone de manifiesto la positiva gestión económica que desarrolló el Gobierno cuatripartito que lideró Uxue Barkos entre el verano de 2015 y el de 2019.

La diferencia entre el escenario económico que se encontró al que dejó es considerable. En 2015, último año de UPN al frente del Ejecutivo con Yolanda Barcina de presidenta, la Cámara de Comptos alertó de que Navarra estaba en riesgo de insolvencia. Su saldo de tesorería era de menos 238 millones de euros, tras haber incrementado el agujero en otros 54 millones y pasar de los 184 millones de 2014 a los mencionados 238 de 2015.



Nada que ver con los 138,78 millones que había en tesorería al cierre de 2019, después de que el Gobierno decidiera en noviembre, ya con María Chivite en la presidencia, desembolsar de una vez los 72 millones de euros al personal temporal con contrato administrativo con efecto retroactivo de 1 de enero de 2015. Un pago extraordinario que pudo hacer sin recurrir a deuda para cumplir una sentencia con los 210 millones que le había dejado el cuatripartito en la caja.

Sin duda un escenario diametralmente opuesto al que vivió la Hacienda Foral durante el último mandato de UPN, que desde 2011 hasta 2016 soportó remanentes de tesorería para gastos generales en valores negativos que oscilaron en una horquilla entre los 174 millones de 2011 y los 239 de 2012.

En líneas generales, Comptos subraya la mejora en la situación económica de la Administración Foral en 2019 respecto a 2018 pero apunta que existe una deuda "considerable" (2.961 millones) que hay que amortizar en los próximos años, una "excesiva" temporalidad entre su personal y descenso de las inversiones.

LA DEUDA BAJA UN 4 %

Con respeto a la deuda pública Comptos constata que supuso el año pasado algo más de 400 millones, el 9 % del gasto. No obstante, la deuda financiera a 31 de diciembre de 2019 asciendía a 2.961,09 millones, lo que representa un 4% menos que el año anterior.



Además, por segundo año consecutivo la deuda amortizada (336 millones) fue superior a la más concertada (214 millones), por lo que se redujo en otros 122 millones.

En cuanto al gasto en inversiones se ha reducido notablemente en los últimos ejercicios y de hecho el año pasado solo se invirtieron 135 millones, es decir, la mitad que en 2010.

Comptos señala que el Gobierno de Navarra gastó el año pasado 4.396 millones, de los que 1.600 son transferencias corrientes; 1.400 corresponden a personal; y 670 a gastos corrientes en bienes y servicios.

Respecto al personal, indica que el gasto ha aumentado un 12 % respecto a 2018 debido al pago del grado al personal temporal con contrato administrativo y al que ocupa plazas en promoción; al incremento retributivo anual; y al pago de los meses de verano a los docentes interinos.

La Cámara de Comptos vuelve a insistir en la alta temporalidad del personal de la Administración Foral, con la mitad de los empleados públicos contratados, un porcentaje, a su juicio, considera "excesivo y preocupante".

Analizando el gasto desde el punto de vista de su función, sanidad es el capítulo más importante, con 1.870 millones de gasto, lo que supone el 42 % del total; a Educación se destinan 700 millones, el 16 % y al Convenio Económico con el Estado 550 millones, el 12 % del total.

El pago de la deuda pública supuso el año pasado algo más de 400 millones, el 9 % del gasto, según Comptos, que recoge que el gasto en inversiones en ha reducido notablemente en los últimos ejercicios y de hecho el año pasado solo se invirtieron 135 millones, es decir, la mitad que en 2010.

En cuanto a los ingresos, sumaron 4.416 millones de los que 4.000 corresponden a impuestos directos e indirectos, con 2.000 millones cada uno y los pasivos financieros suman algo más de 200 millones y las tasas y precios públicos unos 150 millones.

El informe señala que las cuentas de 2019 reflejan, en general, la imagen fiel del patrimonio, la situación financiera y los resultados económicos y presupuestarios, con alguna salvedad como la no aplicación total del Plan General Contable en los ingresos.

La opinión sobre legalidad también es favorable porque la gestión económico financiera de la Administración Foral cumple la normativa vigente. En este caso se apunta como salvedad el gasto de unos 200 millones abonados por prestaciones con contratos cuya vigencia había finalizado.

Con todo ello subraya la mejora en la situación económica respecto a 2018 y en ese sentido indica que el ejercicio acabó con un ahorro neto de 85 millones y remanente positivo de 140 millones, habiendo disminuido la deuda por debajo de los 3.000 millones.

Al igual que en 2018, la deuda amortizada fue mayor que la concertada, rompiendo la tendencia de los años anteriores. Además, la Administración Foral negoció un plan para mejorar las condiciones de financiación de la deuda que permitió un ahorro de 38 millones el año pasado.

En todo caso, advierte que existe un volumen de deuda considerable -2.961 millones- que hay que amortizar en los próximos años. La mitad de esa cifra debe amortizarse antes de 2025.