Patxi Zabaleta: "Madariaga estaba convencido de que tenía que ser la sociedad vasca la que exigiera el cese de la violencia"

Figura "muy complicada", el fundador de Aralar cree que Madariaga fue un símbolo de que "la política debía imponerse"

06.04.2021 | 18:36
Julen Madariaga, a la izquierda; Patxi Zabaleta, en el centro; Aintzane Ezenarro, a la derecha, en el Congreso de Aralar en 2006

Patxi Zabaleta fue uno de los navarros que más trató al histórico Julen Madariaga, fallecido hoy a los 88 años. Sobre todo, desde que a finales de los noventa el político navarro fundó el movimiento Aralar, primero como corriente de opinión dentro de Batasuna y después como partido político propio, con una idea en la que fueron pioneros: la de que la paz debía llegar de forma unilateral y sin contraprestación alguna.

Zabaleta explica que Madariaga, figura "muy, muy complicada", no estuvo desde el primer momento en Aralar, pero sí desde muy pronto y hasta su disolución. "Llevaba tiempo enfermo. La última vez que le vi fue en la disolución del partido", que se produjo en diciembre de 2017, precisa a este periódico en conversación telefónica.

Zabaleta conocía bien a Madariaga, que fue uno de esos personajes que, como Txillardegi, estuvo tanto en la fundación de ETA como en los movimientos que se alejaron de sus postulados y sus posicionamientos con el paso del tiempo.

"Desde un punto de vista político, Madariaga tenía la convicción de que la lucha armada tenía que cesar por motivaciones políticas. Y que la sociedad vasca tenía que exigir ese cese, porque fueron motivaciones políticas las que llevaron a fundar ETA en su día", reflexiona. "Era un mensaje duro en la época, porque la política nunca es fácil y en aquellos años menos, pero era un mensaje que tenía fuerza y legitimidad, y surtió efecto".

Figura "muy, muy complicada", para Zabaleta "Madariaga es el símbolo de que la primacía de la lucha política tenía que imponerse, que la izquierda abertzale estaba obligada a dar los pasos hacia un cese unilateral".

"Durante los años ochenta se hablaba mucho de negociación: de la mesa de Garaikoetxea, de Argel€ pero esa idea de paz unilateral y cese sin contraprestación alguna es una teorización en la que Aralar fue pionero a partir de 1998", precisa. "Y el peso de Madariaga en Aralar fue testimonial, nada más".