Aitor Esteban: "En esta legislatura ha habido 18 iniciativas de Vox en el Congreso, y UPN solo ha votado una en contra"

05.06.2021 | 00:28
Aitor Esteban, posando unos segundos sin mascarilla, en la sede de EAJ-PNV en Iruña.

Es uno de los diputados más conocidos y reconocidos. El jueves dio una conferencia en Pamplona organizada por su partido, EAJ-PNV, en la que expuso su visión de la actual legislatura

 Dice que las entrevistas no son lo que más le agrada de la actividad política. Confesión sorprendente, pues Aitor Esteban (Bilbao, 1962) en la distancia corta transmite sensaciones similares a cuando habla desde la tribuna del Congreso: que disfruta haciendo política y cuenta con reconocidas capacidades en oratoria.

Desgranó en su charla cómo ve el panorama político.

–Es evidente que en los últimos años hemos asistido a muchos cambios y giros de guion, pero el último viene marcado por la irrupción de Vox, por una manera de entender la política y hacer política que choca con los principios democráticos más básicos. Esto ha llevado al resto de los partidos a tener que posicionarse. Unos lo han hecho plegándose un poco y dando legitimidad a ese discurso, y otros creemos que hay algunas líneas que deberían ser infranqueables en todo sistema democrático. Por todo ello ha cambiado la forma de hacer política, con tensiones continuas en el Parlamento.

Contra los fascismos ayer y hoy se tituló la conferencia. Línea temporal y término común.

–Por supuesto que es fascismo, por supuesto que hay una línea de continuidad. En la Transición y primeros años de la democracia pareció disminuir, porque había un cierto pudor y vergüenza por todo lo que había pasado en cuarenta años de dictadura y las barbaridades cometidas. Con el paso del tiempo, eso generacionalmente se fue olvidando, pero el poso estaba ahí, y de pronto surge con fuerza. Ahora bien, tengo claro que el fascismo es totalitarismo, pero no todos los totalitarismos son fascistas. Aquí hemos visto también totalitarismos de izquierda, lo hemos sufrido muchos en persecución ideológica, en la calle, y de imposición de símbolos y de determinadas cosas. Es la izquierda abertzale, lo digo con todas las letras.

Cualquier patria llevada al extremo abre camino al horror.

–Que la izquierda abertzale se ponga de líder de una especie de regeneración democrática y nos diga qué es lo democrático, pues bueno, como decía Manuel de Irujo, los conversos a la cola. Todavía tiene mucho que demostrar. Todavía está pasando lo que está pasando, por ejemplo en Vitoria el otro día con la agresión a un militante del Partido Popular. Todos los fines de semana tenemos batzokis con pintadas, o la agresión en el domicilio de Idoia Mendia en su momento. Eso son los lodos de los polvos de totalitarismo que se fueron extendiendo. Tu país lo puedes defender, pero lo primordial es tener claro que por encima de todo está la persona y los principios democráticos. Cuando te da igual saltártelos porque dicen que estás defendiendo España o Euskadi, algo falla. Eso también le pasaba al nazismo con Alemania.

Si la ultraderecha expande su lenguaje, complica el clima político.

–Los giros de Casado no son comprensibles. A mí me sorprendió gratamente el discurso que hizo en la moción de censura que presentó Vox, que dejó a Abascal desconcertado. Casado fijó un perfil propio, de una derecha más europea, con todas las diferencias que puedo tener yo con sus concepciones, pero le marcó unas líneas de por dónde no se podía pasar. Y sin embargo ahora parece que con la victoria de Ayuso es todo lo contrario.

Por ahí circula también UPN.

–En esta legislatura ha habido 18 iniciativas de Vox, entre proposiciones no de ley y mociones. En contra UPN solo ha votado una. Trece a favor y cuatro abstenciones. Hay grupos que compran el enfrentamiento total. Si ya venía de antes, Vox ha exacerbado más esa política de confrontación total. No se trata de discurrir, elaborar y confrontar propuestas, sino de demonizar al contrario, ponerle una cruz, caricaturizarlo e intentar proponer cosas que supongan enfrentamiento y exacerben los ánimos. Ya el súmmum es la propuesta de Vox, repetida constantemente, de ilegalizar partidos políticos.

Ante este auge resulta clave qué posición tomar.

–A mí me preocupa que las nuevas generaciones no sean conscientes de lo que nos estamos jugando, dando por garantizada determinada democracia. No solo es Vox. Me parece muy preocupante lo que está pasando en Francia últimamente. Dos pronunciamientos de militares y otra serie de ciudadanos prácticamente dando por bueno que en un momento determinado sería preciso un golpe de estado o de mano. En Francia, uno de los países claves de Europa. Por lo tanto todos tenemos que estar ojo avizor, y este fenómeno no podemos dejarlo pasar.

En un debate en 2019, usted negó el saludo a Espinosa de los Monteros.

–Pues es que me salió así, le aseguro que no estaba preparado. Es más, yo pensaba que no se había visto en la tele. Después de poner a parir a mi partido y llamarme de todo menos bonito, ¿cómo le voy a dar la mano? ¿Y si se encuentran en un ascensor?

–No le he vuelto a dar la mano, nos miramos, nos cruzamos, pero no. Es que me quieren ilegalizar. Hay que mantener un cierto respeto por los demás, por muchas diferencias que tengas. Hay gente en el Parlamento que te dice unas barbaridades de cuidado, y luego pretende que jiji jaja vayamos a tomar una cerveza. Pues no, porque eso tampoco pasa en la vida real.

A Iglesias le grabaron en una ocasión riendo con Espinosa de los Monteros y Arrimadas.

–Seguro que no tienen una foto mía con Espinosa de los Monteros. Yo personalmente no tengo relación con nadie de Vox, creo que nadie de mi Grupo. Algunos se piensan que el Parlamento no es la vida, que es una especie de teatrillo, y hombre, un poco de pose sí tiene, pero un poquito. Si tú te crees que todo eso es pose, es que entonces no vales como político.

Usted ironiza sobre el descentrado supuesto centro.

–Ciudadanos nunca ha sido centro. Ellos siempre han dicho que son el centro, pero con decirlo no lo eres. Y se ha comprobado. Ciudadanos ha sido un partido, yo no le auguro un futuro muy brillante, de aluvión, con gente que venía ya maleada de otros partidos políticos, la mayoría desde la derecha, pero también desde la izquierda. Con un concepto muy centralista, muy intolerante hacia el diferente. Y cada vez más a la derecha. Cuando el PP habla de centroderecha, yo digo que el centro en España debe estar muy descentrado, porque si lo comparas con partidos del norte de Europa, te das cuenta de que aquello no se corresponde precisamente. Las dificultades que tuvo para censurar al presidente húngaro, por ejemplo. El PP no tiene una correspondencia a mi modo de ver con una CDU, por poner un ejemplo, ni muchísimo menos. Ha desocupado un centro real, lo está dejando al Partido Socialista. Evidentemente yo creo que es el PNV el que lo ocupa sin lugar a dudas en la Comunidad Autónoma Vasca y siendo modesto en Navarra también lo intentamos representar. El PP lo tiene abandonado, y UPN de centro no tiene nada.

¿El PNV representa el centro o la centralidad? ¿Geroa Bai?

–Bueno, Geroa Bai aquí en Navarra, pero creo que el PNV es una parte muy importante de Geroa Bai, y le ha dado músculo y estructura.

¿No sitúa a Geroa Bai en la izquierda, centroizquierda?

–A Geroa Bai sí lo sitúo en ese centro. Si me está preguntando por Geroa Socialverdes, tendrán que definirse, y parece que tiene una vocación más hacia la izquierda, pero la coalición yo creo que ha intentado moverse en un centro amplio, y desde luego el PNV sí que tiene esa vocación. Tenemos muchas sensibilidades dentro, tanto en Navarra como en la Comunidad Autónoma, pero intentamos hacer una buena lectura de la sociedad, y sobre todo llevarla conjuntamente. No seremos nosotros quienes fomentemos el enfrentamiento, y lo que tenemos que intentar identificar son aquellos puntos que por encima incluso de ideologías puedan tener de acuerdo.

Geroa Socialverdes cumple 6 meses. ¿Cómo es el engranaje con el PNV?

–Bueno, ahora estamos hablando de todo eso, ellos también van a tener que definirse. Sería prematuro por mi parte adelantar.

¿No estaba zanjado?

–Todavía hay cosas que pulir, y estamos en ello. Ya veremos, las relaciones son buenas, evidentemente, pero vamos a ver cómo lo quieren enfocar ideológicamente, y en qué camino. Nosotros lo tenemos claro.

En teoría, como un refuerzo de Geroa Bai.

–Bueno, yo creo que Geroa Bai estaba funcionando bien, y me parece que básicamente las personas que conforman ese nuevo grupo son los mismos que ya estaban. Ahora se organizan de otra manera o se va a organizar de otra manera el asunto, pues vamos a ver cómo evoluciona todo esto.

Si en la primavera de 2019, Rivera hubiese acordado con el PSOE, estaríamos en un escenario completamente distinto.

–En euskera hay un refrán que es Balizko errotak, irinik ez, el molino teórico no da harina. Ahora podemos hacer mil especulaciones. ¿Qué hubiera pasado? Vaya usted a saber. ¿El PSOE lo buscó? Sí. ¿Rivera no vivía en la realidad? También. Él estaba obsesionado con ser presidente. Esto es un poquito generacional. Le puede pasar también a Casado. Le ha pasado al propio Iglesias. Como la canción de Queen, quiero todo y lo quiero ahora. Quieren que pasen las cosas demasiado rápido, y la vida no es así.

¿Hay una especie de ansiedad?

–Sí, el objetivo ya no es hacerse una imagen, mostrar que eres capaz de gobernar, que sabes de qué va esto de la política, estar con unos y otros, hablar y empaparse. No, el objetivo es que caiga el Gobierno, ya, no es construir una alternativa. A mí esto me sorprendió, pero es general en la política española. Cuando el PSOE tuvo que abstenerse en la última legislatura, recuerdo una conversación con un muy alto representante del PSOE, que decía que no podían votar a Rajoy, porque la ciudadanía española no entiende que se pueda hacer política desde la oposición. Yo tengo algún ejemplo, como cuando Patxi López estaba en Lehendakaritza, de que no es así. Ni en la política europea tampoco. Hay una ansiedad de no dejar al otro consolidarse. ¿Eso a qué contribuye? A que la calidad de la política española sea nefasta, porque no hay consensos básicos ni mínimos. Es todo la bronca constante. Fíjese lo que está pasando con el CGPJ o con las renovaciones del Tribunal Constitucional, que son órganos constitucionales. Si no se puede eso, qué le voy a decir de una ley de educación. Es cualquier cosa. El tema Marruecos es para hacerse cruces. Y luego hablan de patria y de España, y se les llena la boca. Cualquier asunto es utilizable en la bronca interna para intentar desgastar al Gobierno. Eso es la política española desde hace ya unos cuantos años. Y esta nueva generación sí que ha contribuido a ello. Tiene prisa por llegar cuanto antes, no son capaces de ir construyendo ladrillo a ladrillo.

¿Casado tiene un botín con los indultos?

–Sabiendo qué ocurre electoralmente en Catalunya una y otra vez. ¿Va a alimentar un conflicto con una parte del Estado? ¿Dónde está la responsabilidad del estadista en beneficio de su país? ¿No se habla tanto de España? Aparte, lo que están diciendo de los indultos no es cierto. Hay un camino que se puede seguir o no, y parece que el Gobierno ha emprendido ese camino y seguramente habrá indultos, no sé en qué términos. Pero creo que el deber de todo político responsable, más allá de marcar tu ideología y tus diferencias, es intentar trenzar acuerdos y rebajar tensiones. No es lo que está haciendo precisamente, pero yo lo enmarco en ese afán de acaparar la derecha española, una bolsa muy grande de votos, por medio de la confrontación, y eso me parece un empobrecimiento serio.

¿Cómo ve a Pedro Sánchez y su Gobierno de coalición, ante una posible nueva fase de la legislatura?

–Yo en la investidura hice mucho hincapié en que si esto se sostenía tenía que serlo por gente de muy diferente ideología. Tenemos que esforzarnos todos en no plantear nuestros desiderátums e intentar, aunque sean menos cosas, tirar adelante las que son posibles y no molestan a unos y otros. Yo eso no lo visto en algunos momentos por parte de Podemos; por parte del PSOE menos, pero también. Tienes que ser un poquito consistente si vas a apoyar al Gobierno.

La alternativa es el abismo.

–Claro, por eso es necesario un poquito de responsabilidad por parte de todos, y si en esta nueva etapa, la solución catalana vuelve a entrar en un periodo de diálogo, a ver si podemos dar entre todos estabilidad. Vamos a ver si el Gobierno también se pone las pilas, porque lo que no puede pretender es hacer cosas a veces sin avisar, y tiene que coordinar bien sus ministerios, porque parece que dependiendo del ministro o la ministra hay acuerdos que se cumplen o no. Hay ministerios que funcionan razonablemente bien, y otros que más vale darles una vueltita.

Como cuáles.

–Transportes, de Ábalos. Es lentísimo, son timoratos y creo que no hay muchas veces voluntad política de llevar adelante acuerdos. También Escrivá tiene acuerdos pactados con nosotros, incluso introducidos en ley, de que el Ingreso Mínimo Vital debía transferirse tanto en la Comunidad Autónoma Vasca como en la Comunidad Foral de Navarra, y sin embargo se está resistiendo a lo pactado, en este caso conmigo. Eso no es admisible, por lo tanto el presidente tendrá que ponerse las pilas.

¿Qué tal con Yolanda Díaz?

–Bien, tenemos buena relación.

¿Mejor que con Pablo Iglesias?

–(Se lo piensa) En general sí. Con Pablo también teníamos relación, pero digamos que me da la sensación de que Yolanda es menos maniobrera que Pablo, luego igual me desmiente. A Pablo (se ríe) le gustaba esto de las batallitas cortas y coger con el pie cambiado a alguien. Yolanda tuvo un gesto importante. Nada más ser ministra, la primera reunión la tuvo con nosotros, y vino a la sede del PNV. Tiene un buen equipo, y creo que han sido inteligentes llevando cosas a la mesa social, con sindicatos y patronal. La comunicación es buena, es un ministerio que te avisa, te va diciendo qué piezas se están moviendo y consulta la opinión. No puedo decir lo mismo de otros ministerios de Podemos, pero bueno, en realidad, eso no son ministerios, son carteras.

"La manera de hacer política de Vox choca con los principios democráticos más básicos, y otros partidos le dan legitimidad"

"Hay gente en el Parlamento que te dice unas barbaridades de cuidado, y luego pretende que tomemos una cerveza. Pues no"

"Se necesita un poquito de responsabilidad por parte de toda la mayoría del Congreso en esta nueva etapa de la legislatura"

"Vamos a ver si el Gobierno también se pone las pilas, hay ministerios que funcionan razonablemente bien y otros que no"


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