La angustiosa búsqueda de Dani durante una hora

La Policía acudió a casa de la víctima la noche de los hechos porque se había fugado en pijama tras una discusión

08.02.2020 | 18:04

pamplona - Pudiera ser que a Dani, un chaval de 22 años que vivía en casa de sus padres en el pamplonés barrio de la Rochapea junto a su hermano, que tenía la bajera de amigos al lado de casa, que estaba a punto de firmar un contrato laboral, que tenía un grupo de rap y hip hop del que era el alma máter, le hubiera parecido que el mundo se le caía encima. Había tenido una discusión con su novia, que trabajaba en el extranjero, discutió con ella por Skype y acabó aquella noche en Urgencias con un ataque de ansiedad. A la noche siguiente, la del domingo al lunes 18 de septiembre de 2017, decidió salir de casa en pijama en una situación que angustió a su familia. Llamaron al 112 sobre las 2.00 de la madrugada, alertaron de que el chaval se quería tirar por la ventana y la Policía Municipal se personó en el domicilio. No les hizo falta subir al piso. Daniel de la Fuente se había ido ya y la madre del chico habló con los agentes en la calle. "Nos dijo que su hijo había tenido una mala racha, que pasaba por problemas con su novia, que creía que pertenecía a la secta de los Iluminati y que incluso le habían quitado el móvil. Es comprensible que la mujer estaba nerviosa y angustiada". El padre acompañó a los agentes en el furgón hasta la bajera de su cuadrilla, en las cercanías de su domicilio, y habló con sus amigos. Refirieron un par de zonas que solía frecuentar Dani para ver si le encontraban. Varias patrullas se pusieron a buscarle por los alrededores, incluso pasaron por el exterior (calle Río Arga) del parking de Corralillos. Pero no hubo resultado positivo. Dani no fue localizado. Hasta que una persona, el acusado, llamó al 112 a las 2.55 horas para alertar de que estaba inconsciente en su furgoneta tras haberle estrangulado porque había entrado a pegarle a su furgoneta. Los agentes auxiliaron a Dani, le extrajeron del vehículo y trataron de realizarle la reanimación cardiopulmonar. Todo esfuerzo fue baldío. Sus propios familiares, que le buscaban, acudieron al parking de Corralillos. "Hablé con el padre y no entendía lo ocurrido", recordó un agente. - E.C.