La UPNA incorpora a siete investigadores gracias al apoyo de La Caixa y Caja Navarra

Los científicos trabajarán durante un año en cuatro institutos de investigación

08.02.2020 | 23:41
De i a d: Santiago Reinoso (InaMat), Leticia San Emeterio (IS-FOOD), Begoña Vicente (coordinadora Institutos de Investigación de la UPNA), Ramón Gonzalo (vicerrector de Investigación), Veronica Binda (INARBE), Maite Martínez ( IS-FOOD) y Borja Fernández-d

pamplona - La Universidad Pública de Navarra ha incorporado a siete investigadores gracias al impulso de la Fundación Bancaria La Caixa y la Fundación Bancaria Caja Navarra para captar talento. Durante un año, estos científicos desarrollarán proyectos sobre internet de las cosas, reutilización de residuos, una clase de sustancias químicas, sostenibilidad en el uso del agua, protección de pastos, ciudades inteligentes o la figura de las multinacionales y sus filiales conjuntas internacionales. El objetivo de estas ayudas es reforzar y consolidar la actividad de los Institutos de Investigación de la UPNA, para orientarla hacia una investigación de excelencia.

Ambas fundaciones asignarán a los centros universitarios navarros, así al CIMA, la CUN o Navarrabiomed, una aportación global de 6,4 millones de euros entre 2017 y 2020.

instituto materiales avanzados Al InMat irán dos investigadores guipuzcoanos. El primero es Borja Fernández-d'Arlas Bidegain (Hondarribia, 1980), doctor en Ciencias Químicas por la UPV-EHU, donde se licenció en dicha materia y obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados en Ingeniería de Materiales. Este científico, que ha renovado su beca continuará con su proyecto que estudia la potencialidad de los residuos de lana y plumaje para la extracción de sus queratinas y el desarrollo de plásticos biodegradables.

Su compañero Santiago Reinoso Crespo (Antzuola, 1976) licenciado también Ciencias Químicas por la UPV/EHU, donde obtuvo un doctorado con Premio Extraordinario en Química de Materiales. Su proyecto, becado de nuevo consiste en explorar nuevos catalizadores moleculares inorgánicos para la conversión de CO2 en moléculas orgánicas de valor añadido mediante procesos de reducción asistida por luz.

institute for Advanced Research in Business and Economics Veronica Binda (Milán, Italia, 1980) consiguió el título de doctora en Historia Económica y Social por la Universidad Bocconi de Milán. En el INARBE realizará un proyecto sobre el comportamiento de las multinacionales en España y sus implicaciones.

instituto smart cities El investigador José Mª Algueta Miguel (Hecho, Huesca, 1983) es ingeniero de Telecomunicación por la UPNA, donde hizo el Máster de Iniciación a la Investigación en Comunicaciones y el doctorado. En el instituto de Smart Cities, desarrollará un proyecto que pretende aportar soluciones innovadoras al diseño microelectrónico necesario en el internet de las Cosas.

El chileno Benjamín René Callejas Bedregal (Arica, 1964) se doctoró en Ciencias de la Computación en la Universidad Federal de Pernambuco (Brasil), tras estudiar Ingeniería de Ejecución en Computación e Informática en la Universidad de Tarapacá (Chile) y Magister en Informática. Este investigador aplicará, a problemas de ciudades inteligentes, estudios sobre una función, pooling , que interviene en los algoritmos del proceso de aprendizaje de las máquinas con redes neuronales profundas.

Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria Maite Martínez Aldaya (Pamplona, 1978) es doctora en Biología y Medio Ambiente, con Mención de Doctorado Europeo, por la Universidad de Navarra y tiene un Máster en Política y Regulación Medioambiental por la London School of Economics and Political Science. El proyecto analiza la sostenibilidad del uso del agua en el sector agroalimentario navarro, mediante la identificación de sus puntos fuertes y débiles para prevenir así riesgos asociados al agua.

Finalmente, Leticia San Emeterio Garciandia (Madrid, 1972) cursó Ciencias Biológicas en la UN, donde se doctoró en dicha materia con especialidad en Botánica. En su proyecto estudiará los paisajes trampa del Pirineo navarro, al centrarse en los mecanismos que favorecen la expansión y permanencia de pastos invadidos por la gramínea nativa.