"Las mujeres refugiadas son muy fuertes y nunca se cansan de trabajar"

Los voluntarios de Zaporeak destacaron la labor de las mujeres en los campos de refugiados

09.02.2020 | 04:54
Cola de refugiados a la espera de la ración de comida en las instalaciones de ‘Team Humanity’. Fotos: cedidas

pamplona - "Las mujeres refugiadas, además del trauma que todo refugiado ha vivido, tienen que soportar la carga de sustentar una familia y de criar a unos hijos sin futuro", confesó Karmen Moreno, voluntaria navarra de Zaporeak. "Nunca se cansan de trabajar y es con ellas con quien estableces una red de complicidad, de cariño y de ternura". Por su parte, los también voluntarios navarros de Zaporeak Xabier Zabaltza y Mikel Agirrezabal destacaron que "esas mujeres, al recibir nuestra comida, se emocionan, sonríen y agradecen. Y eso es un premio para nuestro trabajo del día a día."

Un trabajo duro que arranca a las 10.00 de la mañana y acaba a las 21.30 de la noche. A su vez, destacaban que "muchas veces hablamos de lo duro que es para nosotros pero es mucho más duro para ellos. Nosotros aunque estemos un mes soportando el cansancio, los momentos de tensión y todo lo que implica este trabajo, es algo pasajero. Cuando pasan los 21 días, los voluntarios volvemos a casa, a nuestro confort y ellos siguen ahí. Tú vuelves al año siguiente y ellos siguen allí. El mérito es de ellos que soportan todo", subrayó Moreno. Además destacó que al volver a casa es algo que se olvida pero ellos siguen allí viviendo el infierno. Los voluntarios confesaron también que muchas veces se acuerdan de ellos y que consultan, entre otras cosas, las previsiones meteorológicas de la zona con preocupación. A raíz de esto los voluntarios mencionaron que "hemos estado allá, hemos aportado nuestro grano, hemos venido aquí, aquello está igual y nuestra sociedad está pendiente de otros temas como el brexit o las próximas elecciones".

Moreno comentaba que, en una experiencia anterior, "la primera vez que viajé, cuando regresamos de Quíos, recuerdo lo fácil que resultó pasar los controles de aduana y te sientes fatal de que alguien se juegue la vida en hacer algo que para ti es tan fácil". En este aspecto destacaban que existen voluntarios que deben permanecer meses en los campos de refugiados porque no pueden entrar en Europa hasta que consigan un pasaporte que les permita pasar la frontera. "Tienen salidas, pero hasta que consigan el pasaporte no pueden abandonar el lugar y ahora mismo el proceso de tramitación del pasaporte puede alargarse hasta durante un año". La situación se complica en el caso de refugiados religiosos o de condición sexual porque la tramitación se complica más que en el caso de un refugiado de guerra.

delegación en mozambique Además del equipo de Lesbos, Zaporeak cuenta con otros miembros trabajando a destajo en Mozambique para suministrar comidas a un hospital de campaña que atiende a las víctimas del desastre provocado por el ciclón Idai. La labor de los voluntarios será gestionar la cocina, preparando el desayuno, comida y cena, que luego se servirá a los médicos, personal técnico y a los enfermos, aproximadamente 120 personas diariamente. La primera delegación partió el 28 de marzo y regresará este mismo fin de semana. El grupo de voluntarios es parte de la expedición START impulsado por el ministerio de Cooperación y Desarrollo del Gobierno de España para hacer frente a las crisis humanitarias y situaciones de emergencia que surjan en el mundo, cuenta con el certificado de la Organización Mundial de la Salud y esta será su primera expedición. Dicha expedición cuenta con 43 médicos, 12 personas encargadas de la logística y coordinación técnica y 3 cocineros, que son voluntarios de Zaporeak.

financiación Los suministros y comidas de Lesbos cuentan con un presupuesto de alrededor de 50.000 euros que se completa con aportaciones de donantes particulares y de instituciones. Las distintas delegaciones recaudan la cantidad máxima posible de alimentos, comidas y todo tipo de suministros que completan la ayuda humanitaria y a la vez, diferentes instituciones y ayuntamientos aportan una ayuda para que la ONG pueda seguir desarrollando su actividad. - A.J.

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