Con motivo del Día Mundial de la Enfermedad Renal, ALCER Navarra (Asociación para la Lucha contra las Enfermedades Renales de Navarra) ha salido a la calle para visibilizar una “epidemia silenciosa” que afecta al 15% de la población, apostando por impulsar los programas de prevención y detección precoz con pruebas que “cuestan menos de un euro por paciente”.
La asociación ha instalado durante la mañana mesas informativas en Pamplona para ofrecer información y consejos sobre el cuidado de la salud renal y también en la entrada de la Clínica Universitaria, donde se ofrece una experiencia con gafas de realidad virtual.
Se trata de una enfermedad renal que provoca problemas, en mayor o menor grado, para filtrar y eliminar los desechos a través del riñón y que no presenta síntomas en los estadios iniciales, por lo que en muchos casos el diagnóstico llega por casualidad o cuando ya está avanzada.
En Navarra, se estima que hasta cuatro de cada diez personas con enfermedad renal desconocen que la padecen, lo que según ALCER Navarra muestra la necesidad de reforzar los esfuerzos en prevención y diagnóstico precoz.
Programas en Atención Primaria
Para ello, apuesta por impulsar los programas de detección temprana en Atención Primaria, dirigidos principalmente a personas con factores de riesgo —como quienes tienen diabetes, hipertensión, obesidad o más de 50 años— que se realizan con sencillas pruebas de sangre y orina para medir la función renal.
La asociación subraya que este tipo de cribado no solo permite desenmascarar casos que de otro modo permanecerían ocultos hasta fases avanzadas, cuando es necesario recurrir a tratamientos que cambian radicalmente la vida de las personas, como la diálisis o el trasplante, sino que además tiene un coste muy bajo para el sistema sanitario, menos de un euro por paciente.
En este sentido, anima a quienes formen parte de los grupos de riesgo a consultar con su médico o médica de atención primaria sobre estas pruebas de función renal. “Se ha avanzado en tratamientos que ralentizan la progresión de la enfermedad, pero debemos diagnosticarla cuanto antes. Conocemos bien los grupos de riesgo de la enfermedad renal crónica y actuando sobre ellos frenamos su progresión”, explica Gemma de la Nava, presidenta de ALCER Navarra.
Asimismo, y bajo el lema “Salud renal para todos: cuidando a la gente, protegiendo el planeta”, ALCER Navarra destaca la importancia de cuidar los riñones mediante hábitos saludables, como mantener una dieta equilibrada, practicar actividad física, controlar la presión arterial y evitar el consumo excesivo de sal y tabaco.
Por último, nefrólogos y pacientes también reclaman seguir impulsando el trasplante renal, especialmente de donante vivo, y las terapias de diálisis domiciliaria, que permiten tratamientos más flexibles y personalizados, mejoran la autonomía y la calidad de vida de las personas y contribuyen además a la sostenibilidad del sistema sanitario.
“Desde ALCER Navarra reclamamos que la salud renal ocupe el lugar que le corresponde en la agenda pública. No podemos esperar a que la enfermedad renal crónica se convierta en una de las principales cinco causas de muerte para actuar. Es el momento de invertir en prevención, detección precoz y educación sanitaria”, explica De la Nava.