El Banco de Alimentos de Navarra celebra una jornada de puertas abiertas contra el desperdicio

10.02.2020 | 04:50
Jornada de puertas abiertas en el banco de alimentos.

PAMPLONA. Unas 80 personas, entre alumnos de los centros de Santísimo Sacramento y de Santa Catalina Labouré, y representantes de distintos organismos y entidades, han conocido la labor de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra (BAN) contra el desperdicio alimentario.

La jornada de puertas abiertas se encuadra en las actividades de la I Semana contra el desperdicio alimentario de Navarra, organizada desde el Gobierno foral, a través del departamento de Medio Ambiente y de GAN (Gestión Ambiental de Navarra), así como de los representantes de las mancomunidades de residuos, consorcio de residuos y entidades, organizaciones y empresas relacionados con el sector alimentario y con la gestión de los residuos.

La jornada de puertas abiertas ha cerrado esta semana las actividades contra el desperdicio en el BAN con la visita de los alumnos y profesores de los dos centros mencionados que han conocido no sólo la labor social de repartir unas 3.000 toneladas de alimentos anuales entre los usuarios de cerca de 200 entidades sociales, sino también lo que esta actividad supone de recuperación de productos que, si no, irían a la basura a pesar de ser perfectamente consumibles.

Asimismo, se han acercado representantes del Consorcio de Residuos de Navarra; de las Mancomunidades de la Comarca de Pamplona, de Sangüesa y de Valdizarbe; del departamento de Medio Ambiente, Gestión Ambiental de Navarra; entidades sociales colaboradoras con el BAN, y de Adicae Consumidores, ha informado la fundación en un comunicado.

La redistribución de esa media de 3.000 toneladas anuales supone evitar la emisión de cerca de 12.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. Los escolares han conocido también el impacto que esto supone para el medio ambiente y cómo con pequeñas acciones se puede luchar contra el cambio climático. A los asistentes se les ha ofrecido como ejemplo un almuerzo con productos de los que habitualmente llegan al Banco de Alimentos de Navarra y que si no se redistribuyeran entre los beneficiarios, se desperdiciarían. Autor: GUR