La búsqueda de los obreros en el vertedero derrumbado continúa con excavadoras

Los bomberos trataban de extinguir ayer el fuego iniciado en la zona superior

10.02.2020 | 00:23
Vista de los trabajos durante la búsqueda de los dos operarios.

ZALDIBAR (Bizkaia) – La búsqueda de los dos obreros desaparecidos en el desprendimiento del pasado jueves en el vertedero de Zaldibar (Bizkaia) continuará con el uso de excavadoras para poder trabajar a más profundidad y siempre valorando la estabilidad del terreno. Así lo han indicado en declaraciones a los medios el viceconsejero vasco de Seguridad, Josu Zubiaga, y la viceconsejera de Medio Ambiente, Elena Moreno, tras reunirse en Zaldibar con los geólogos y los técnicos que coordinan el rescate de estos dos trabajadores que fue suspendido el sábado después de que la lluvia caída agravara la inestabilidad del terreno.

Zubiaga ha explicado que se ha acordado abordar una segunda fase en la búsqueda de estos operarios con excavadoras, lo que permitirá trabajar a más profundidad y ha recalcado que se va a valorar permanentemente la estabilidad del terreno para garantizar la seguridad de las personas que van a intervenir en el rastreo. Ayer por la tarde los camiones que transportaban grandes excavadoras con palas subían hacia el monte Egoarbitza, desde la rotonda de acceso a Zaldibar, para trabajar en el derrumbe.

Paralelamente, ayer un helicóptero del Gobierno de Cantabria comenzó a arrojar agua sobre la parte superior del vertedero donde en la tarde del viernes se originó de manera espontánea un pequeño incendio que no ha podido ser extinguido por la dificultad para acceder al lugar. Los bomberos trabajan para tener controlado el fuego y evitar su expansión. Hasta este momento las tareas para intentar localizar a estos dos obreros se habían realizado prácticamente a mano y se hacían de forma superficial para evitar nuevos derrumbes.

Residuos industriales Más medio millón de metros cúbicos de residuos industriales, entre ellos residuos de amianto, se precipitaron el jueves ladera abajo y sepultaron a los dos trabajadores del vertedero, además de cortar durante horas la autopista AP-8 (Bilbao-San Sebastián) en ambos sentidos y la carretera N-634 a la altura de Zaldibar.

El vertedero siniestrado registró unas 511.000 toneladas de residuos en 2019, de las que 4.200 eran materiales que podían contener restos de construcción con amianto, según los datos facilitados por el Gobierno Vasco, por lo que las personas que trabajan sobre el terreno en la búsqueda de los operarios deben ir ataviados con buzos, mascarillas y guantes de protección. Zubiaga ha indicado que la búsqueda se pararía si los técnicos determinaran que el riesgo por la inestabilidad de la ladera no permitiera continuar.

Por otra parte, la viceconsejera de Medio Ambiente aseguró este sábado que su departamento "valoraba" la posible apertura de un expediente sancionador a la empresa propietaria del vertedero, Verter Recycling 2002 SL, tras detectar irregularidades en una inspección en junio de 2019. Moreno aseguró ayer que el Gobierno Vasco actuará "con el máximo rigor" en el caso de que se confirme algún tipo de ilegalidad en el expediente de actividad y autorización del vertedero. Los análisis de la calidad del aire de las muestras tomadas hasta este mediodía en las proximidades del vertedero siniestrado aportaban "niveles normales", si bien se continuarán extrayendo muestras para verificar que no se den situaciones de contaminación atmosférica, aseguró la viceconsejera. Medio Ambiente ha hecho también mediciones en los ríos y no se ha detectado que estuvieran afectados por los lixiviados, de los residuos de ese vertedero que se hubieran filtrado por el terreno, si bien se seguirán tomando muestras para descartar niveles de contaminación.

Asimismo, se analizarán la existencia de restos de amianto en esa comarca, en coordinación con los responsables de salud pública. Moreno añadió que las toneladas de residuos que se van a retirar del derrumbe se van a trasladar a otros vertederos vascos con las autorizaciones pertinentes. La retirada de esos residuos conllevará una tercera fase de actuación que requiere un peritaje previo sobre la situación de los terrenos del derrumbe y la elaboración de un proyecto técnico con un plan de excavación de unos trabajos que se prolongarán durante meses.