Las campanas de las iglesias navarras han repicado este mediodía al unísono en recuerdo a las víctimas del coronavirus, una llamada que había hecho la Conferencia Episcopal para acompañar el momento en el que en Roma el Papa Francisco ofrecía su bendición "urbi et orbi" .

Han sido campanadas "para anunciar la resurrección y la esperanza" en el día en el que la Iglesia Católica celebra el domingo de Pascua, "la victoria de Cristo sobre la muerte", ha explicado el arzobispado en una nota.

Entre las campanas que han tocado este domingo en Navarra ha estado la emblemática campana María de la Catedral de Pamplona, la mayor en uso en España, fundida en 1584, y que se usa en las celebraciones más solemnes y en el toque a difuntos.

"La expresión mayor del drama que estamos viviendo es la muerte de miles de personas en soledad y, a veces, en la desesperación y falta de consuelo de sus familiares. La actual crisis socava esta convicción que nos pide despedir a los difuntos, celebrar ritos de esperanza y acompañar el duelo de sus familiares", ha explicado el arzobispado.

Por eso, la Iglesia busca con el repique de la campanas ofrecer "esperanza a quienes hoy más la necesitan", señalan.