maite herraiz especialistade digestivo

“Poder echar una mano en primera línea me ha dado tranquilidad”

14.04.2020 | 00:04
“Poder echar una mano en primera línea me ha dado tranquilidad”

pamplona ¿Cuál es su especialidad y desempeño habitual en la Clínica?

–Soy especialista en Aparato Digestivo, por lo que atiendo consultas externas de gastroenterología, realizo endoscopias digestivas, y cada cierto tiempo, llevo a los pacientes de la planta. Además, soy la presidenta de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED) y formo parte del equipo de Dirección Médica de la Clínica.

Ante la situación del covid, ¿qué papel y en qué áreas está trabajando?

–Desde el inicio de la crisis en China, se constituyó en la Clínica un grupo de trabajo sobre COVID-19 formado por médicos especialistas en enfermedades infecciosas, Microbiología, Medicina Interna, Neumología, Urgencias y Epidemiología-Salud Pública. Desde el área Médica me encargaron acudir a esas reuniones. Para mí ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque he podido ver desde el inicio como se ha ido organizando y preparando la Clínica en función de la evolución de la pandemia. Y claro, después de ver este panorama, no dude en ofrecerme a los responsables del dispositivo en cuanto empezamos a tener pacientes en la Clínica. Por ahora estoy apoyando en Urgencias, ayudando con los traslados que derivan del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), y en el manejo de los pacientes con síntomas menores y sospecha de covid. ¡Me he hecho una experta en coger muestras! Es más, creo que las habilidades que tenemos los endoscopistas nos lo facilitan.

¿Cómo ha sido la adaptación?

–Diría que sin titubeos. Por una parte, la responsabilidad institucional -nos preguntaban por email, por teléfono, por WhatsApp e incluso en Twitter- exigía una respuesta. Pero, además, y como ya he dicho, el haber estado en el equipo inicial sobre la crisis, me dio mucha seguridad. Comprendí que teníamos un equipo excepcional, y un gran líder. Y en esas circunstancias, resulta muy fácil alistarse.

¿Cómo o por qué decidió llevar a cabo el cambio de puesto?

–Conforme avanzaba la pandemia, y más pacientes acudían a la Clínica con síntomas respiratorios, me pareció claro que no podía dejar solos a mis colegas. Así que muy al principio, coincidí con el doctor Zulueta, jefe de Neumología, tomando un café y le dije: Javier, estoy a tu disposición para lo que necesites. Y me dijo: te tomo la palabra. Media hora más tarde, vino a buscarme con el doctor Quiroga y me preguntó: ¿sigue en pie tu ofrecimiento? A mí me dio la risa, porque ¡claro que lo había dicho en serio!

¿Cómo ha sido su formación?

–He estudiado mucho por mi cuenta, la verdad. Para fundamentar bien el escrito en el que paralizábamos las unidades de endoscopia y para tener un criterio propio. Lógicamente, también he refrescado conocimientos de respiratorio, y las guías que han publicado mis colegas de la Clínica han sido francamente útiles para conocer el manejo de la enfermedad.

Personalmente, ¿cómo está viviendo la situación?

–Quizá esta sea la pregunta más difícil de responder. Después de unos días muy locos al inicio, con muchas conversaciones, reuniones virtuales, y documentos corregidos una y mil veces, que no te dejaban casi pensar, han llegado otros días de más calma. Poder echar una mano en primera línea me ha dado tranquilidad. A fin de cuentas, mi vocación fundamental es ser médico, y la especialidad a la que me dedico diría que es más circunstancial. Tratar de aliviar en algo todo el sufrimiento que hay ahora en muchas familias, ha sido un privilegio. Hay historias tremendas. Esta crisis, nos va a dejar huella.