La mejor terapia contra el virus, una carta de Asier

Los síntomas de la covid-19 llevaron a Juanjo Oneca, de 73 años, al Complejo Hospitalario de Navarra, donde recibió un mensaje de un niño que le emocionó y le dio fuerza para afrontar la difícil situación

25.05.2020 | 07:42
La carta que Juanjo Oneca recibió cuando estaba ingresado en el hospital.

"Hola, soy Asier. Con mi pensamiento viajo hasta la cama donde estás ahora, imagino que te doy fuerza y ánimo para que te recuperes pronto. Te veo salir de nuevo a tu vida de antes y disfrutar más si cabe de todo lo que te hace sonreír... A comerte todo, que está rico rico. ¡Aupa Osasuna!". Este es el mensaje que aparece escrito, junto al dibujo de dos margaritas y un corazón, en la tarjeta de color naranja que Juanjo Oneca recibió cuando estaba ingresado en el hospital.

Este hombre de 73 años comenzó a tener los síntomas de la covid-19, por lo que, teniendo en cuenta sus patologías, acudió a Urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) para comprobar si se había contagiado. Horas después fue trasladado a Virgen del Camino, concretamente a la planta en la que se encuentran las personas que han dado positivo, donde le realizaron la prueba pertinente.

En esos momentos en los que el temor y la incertidumbre se apoderaron de él, esas líneas escritas por Asier cambiaron por completo su estado de ánimo. "Justo al llegar a planta, cuando me estaban tomando la temperatura, vino una de las chicas y me dio una tarjeta cerrada con una cuerdita. La abrí con curiosidad y la verdad es que, encontrarte con eso tal y como tienes las emociones, es mucho. Enseguida se me humedecieron los ojos", explica, para señalar que los sanitarios se dieron cuenta y le preguntaron si le pasaba algo. "Yo creo que nos emocionamos todos", admite.

Ya desde casa, después de haber pasado una semana en el hospital, y afortunadamente sin haber dado positivo, el pamplonés admite que lo único que sabe del autor de la carta es que se llama Asier, aunque calcula que por la letra tiene que tener alrededor de 12 años. "No sé cómo un crío, que tiene que estar pensando en mil cosas, puede tener ese conocimiento y es capaz de expresarse así. Además, está muy bien redactada; si no se lo han dictado, ese chaval es un portento", expresa riendo Oneca, a quien le emocionó tanto el gesto que quiso agradecérselo a través de una carta publicada en este periódico.

"Tu tarjeta ha estado todos estos días en mi mesilla transmitiéndome ánimo y recordándome que ahí fuera, en estos momentos, hay personas anónimas como tú, de todas las edades, solidarias, que, con iniciativas como esta, a través de sus cartas a los enfermos, mandan cariño apoyo y esperanza a la soledad del que está enfermo", escribió en uno de los párrafos de su mensaje, en el que le agradece su solidaridad, sus palabras amables llenas de empatía, de futuro, de complicidad y buenos deseos, así como su acompañamiento.

Como el propio Oneca indica, tuvo la tarjeta cerca de él durante toda su estancia en el hospital, donde la compartió con los sanitarios que entraban a su habitación. "Las mismas chicas y chicos le sacaron fotos. A todo el mundo nos impactó. No es fácil encontrar una carta así", asegura. Ahora le ha hecho un hueco en su domicilio para seguir teniéndola presente todos los días.

La tarjeta también a viajado a otros tantos hogares, ya que Oneca confiesa que se la ha enviado por WhatsApp a todos sus amigos. "Creo que es algo que se debe conocer; no vamos a quedarnos solamente con las malas noticias. A las cosas buenas hay que darles publicidad", apunta.

pequeños gestos que ayudan Por muy pequeño que sea el gesto, para quien lo recibe puede tener un gran valor, y, en ese sentido, Oneca asegura que, el hecho de que alguien dedique unos minutos de su tiempo en mandarle buenos deseos a otra persona "se agradece y te llena muchísimo. Esta una iniciativa que no es para que sea una carta aislada, sino para que mucha gente la tome, porque realmente merece la pena", señaló, para destacar que "todavía te llega más que venga de un niño".

En la carta había un pequeño detalle que no pasó desapercibido para su destinatario. "¡Aupa Osasuna!", escribió Asier, lo que para Oneca fue "la guinda", ya que es muy forofo del equipo navarro. "Fíjate que me estoy emocionando al acordarme. Es algo que solo se puede entender cuando estás dentro. Desde fuera lo puedes ver y decir que es muy bonito, pero realmente la carta se entiende viéndola allí en el hospital y pillándote tan de sorpresa", explica Oneca, quien reconoce que lo que menos se imaginaba cuando le entregaron la tarjeta era encontrarse con algo así.

En su carta publicada en DIARIO DE NOTICIAS, Oneca animó a Asier a que siga siendo así en su vida porque lo que hace tiene un gran valor, y deseó que su agradecimiento también pudiera llegarle al pequeño. Aunque le gustaría conocerlo si se da la ocasión, para este hombre eso es lo de menos; lo que quiere es "que por lo menos se dé cuenta de que la tarjeta ha llegado y le ha servido a alguien, que no la ha mandado y se ha quedado por ahí. Que sepa que detrás de esa tarjetita había un señor mayor que la cogió con mucho gusto", señala.

Sin duda, para él, esta es una de las cosas positivas que se pueden sacar de los momentos complicados que estamos viviendo. Otra de ellas es la labor de los profesionales que trabajan en el hospital. Llegar a planta y ver la situación y la indumentaria que llevaban los sanitarios, con la que solo se le veían los ojos, fue para Oneca "un choque emocional fuerte", pero, por encima de eso, se queda con "la alegría en sus ojos y el cariño con el que te tratan, aún viendo lo que está pasando y sabiendo el riesgo que corren".

Durante estos días, Oneca confiesa que prefiere no ver mucho la televisión ya que "al fin y al cabo están siempre dándole vueltas a lo mismo y tampoco te aclaras mucho porque no se sabe lo que está pasando". Lo que sí conoce, y destaca, son las numerosas iniciativas que la población está llevando a cabo para intentar ayudar a quienes más lo necesitan.

Por ello, una de las conclusiones que Oneca saca de esta pandemia es que "nos hemos dado cuenta de que somos más solidarios de lo que nos parece. Siempre habrá personas a las que no les importe nada, pero yo creo que en general lo somos", opina, para señalar que, en estos momentos especialmente complicados, "no nos queda más remedio" que apoyarnos los unos a los otros.