Los enlaces civiles siguen al alza y suponen ya el 80% del total

En el 23,7% de los matrimonios registrados en Navarra al menos uno de los conyuges es divorciado

18.06.2020 | 02:32

pamplona – En la última década, las uniones civiles en Navarra han ido ganando espacio a las religiosas y el pasado año rozaron el 80% del total. En 2008, se registraron en la Comunidad Foral un total de 2.714 matrimonios de los cuales, el 49% eran religiosos y el 51%, civiles. Once años después, los enlaces celebrados en las iglesias representan tan sólo el 20% del total: 442 frente a las 1.719 uniones civiles. Otro de los cambios que se observan es que los contrayentes son mayores y que cada vez hay más nuevas parejas en las que al menos uno de los cónyuges es divorciado.

Los matrimonios registrados en la Comunidad Foral el pasado año aumentaron un 3,1% con respecto al anterior (65 más) y se sitúan en 3,3 uniones por cada 1.000 habitantes. En concreto, el número de uniones ascendió a 2.165. Un 2,7% del total correspondieron a parejas del mismo sexo (58 matrimonios), 33 son entre mujeres y 25 entre hombres. Los enlaces homosexuales alcanzaron el dato más alto desde su legalización, en el año 2005.

Del total de matrimonios inscritos en Navarra, el 91,1% fueron uniones que fijan su residencia en la Comunidad Foral, mientras que el resto son enlaces que se celebraron aquí pero de parejas que residen fuera.

contrayentes más mayores En lo que se refiere a la edad de los contrayentes, la edad media al primer matrimonio mantiene la tendencia creciente de años anteriores y se situó en 36,8 años para los varones y en 34,6 años para las mujeres.

En relación con la nacionalidad de los cónyuges, en el 84,2% de los matrimonios ambos tenían nacionalidad española y en el 15,8% de los enlaces uno o los dos cónyuges son extranjeros. Con relación al estado civil previo, la mayoría de los enlaces se dio entre personas solteras (el 75,7%) y en casi uno de cada cuatro de los casos al menos un cónyuge estaba divorciado.

El número de uniones civiles registradas el pasado año cuadruplicó las religiosas. Una brecha que cada año se va haciendo mayor.