Que el baile no pare

31.08.2020 | 00:20
Miembros de distintas escuelas de danza de Navarra

Con seis meses de cierre total a sus espaldas y ante una situación actual de incertidumbre, las academias de baile navarras piden al Gobierno foral medidas "menos restrictivas" para poder reabrir ya sus negocios

La pandemia de la covid-19 ha cambiado los tiempos, el compás y el son de todos los ámbitos de la sociedad. Durante los meses de encierro tras el decreto del estado de alarma por parte del Gobierno central a mediados de marzo, la ciudadanía se confinó en sus casas y se refugió en lo que pudo para hacer frente al miedo y, en ocasiones, a la soledad.

El arte, en todas sus expresiones, ha sido una de las disciplinas que más ha crecido durante el tiempo donde había que apañarse con lo que había en casa para entretenerse y abstraerse de la incertidumbre y las malas noticias que iba dejando a su camino el coronavirus. Las disciplinas con las que se podía apañar uno en solitario, como pueden ser la música, la pintura o la lectura, han sido lo más recurrente para alimentar lo que algunos llaman el espíritu, pero había quien necesitaba mover su cuerpo, ya fuera haciendo sentadillas, zumba o aprendiendo bachata.

A pesar de bajar sus persianas hace ya medio año, las academias de baile navarras entendieron que no podían "dejar a los alumnos de la noche a la mañana" porque su labor con la sociedad iba más allá de ser una actividad recreativa, y es que estos negocios también actuaron durante el confinamiento "a modo de terapia, como vía de escape de todo lo que está pasando", según explicaron desde la asociación que engloba la mayoría de academias de baile de Pamplona –unas 15–, pero que todavía esta por constituir legalmente. De esta manera, algunas escuelas continuaron impartiendo clases de danza a través de videoconferencias –muchas de forma gratuita–, "aunque la metodología no nos permita mucho margen, especialmente con los bailes en pareja. Quien tenía a otra bailarín en casa ha podido disfrutar más, pero los demás están ansiosos por volver a tener contacto físico con otros compañeros", explicaron.

Hasta el momento, a pesar de mantener un contacto estrecho entre ellas, las escuelas de baile no habían sentido la necesidad de agruparse. Sin embargo, con la llegada de la denominada nueva normalidad y la paulatina reapertura del sector del ocio, las academias se vieron "descolocadas e invisibles". Desde la futura asociación entienden que la legislación de Navarra en este ámbito –a la espera de publicarse en el Boletín Oficial de Navarra (BON)– es "muy restrictiva" y "poco factible de aplicar". Entre las medidas contempladas, además de una correcta ventilación del lugar y una limpieza y desinfección constante, la normativa contempla una distancia interpersonal de 1,5 metros que se corresponderían a 5 m2 por persona, una reducción del aforo que "limita mucho el alumnado que podemos acoger". Asimismo, los responsables de las escuelas de danza hablan de los desdobles para cumplir con el aforo que supondrían la contratación de más profesorado, "además de las labores de limpieza entre clase y clase que en muchas ocasiones implicaría también la contratación de personal". Un cúmulo de limitaciones y gastos que hacen que el negocio sea "inviable".

Por este motivo, "creímos que juntarnos era la única manera de que se nos escuchase", apuntaron desde la asociación, ya que entre los motivos de su creación se encuentra el pedir a la Administración foral una reunión en la que las escuelas de baile pedirán "la unificación de los criterios con otras comunidades autónomas que ya cuentan con experiencia en la reapertura del sector, como son la Comunitat Valenciana o Cantabria, que contemplan unas medidas menos restrictivas". En esta línea, desde la asociación entienden que "la normativa se ha hecho desde el desconocimiento" de la actividad del negocio.

voluntad de abrir en septiembre Las academias han aprovechado los seis meses de cierre para adecuar sus instalaciones –sistemas de ventilación, material de desinfección...– para ofrecer "todas las garantías" a sus clientes ante la previsión o "la esperanza" de abrir en septiembre. "Hemos hecho una inversión importante sin tener ninguna facturación porque para nosotros lo primero son los clientes. La mayoría de negocios tiene que pagar un alquiler por las salas y también hay que sumar el coste de los empleados", explicaron desde la asociación para manifestar que "incluso ha habido negocios que han cambiado de manos porque no podían hacer frente a los gastos".

Por su parte, aún con toda la incertidumbre que rodea este inicio de curso, tanto clientes estables como nuevos han seguido interesándose por la reapertura de las escuelas de danza. "Estamos recibiendo muchas llamadas pero, hasta ahora, tampoco les hemos podido aclarar muchas dudas. Lo que sí les hemos dicho es que nuestra voluntad es abrir en el mínimo espacio de tiempo posible", aseguraron.

La normativa que afecta a las academias contempla una distancia interpersonal de 1,5 metros que se corresponderían a 5 m2 por persona

"El baile ha servido a mucha gente a modo de vía de escape ante todo lo que esta pasando"

"Hemos hecho una gran inversión sin tener facturación porque lo primero son los clientes"

paqui Fernández

Asociación de academias de baile

"Estamos recibiendo muchas llamadas pero, hasta ahora, no hemos podido aclarar sus dudas"

arantxa villanueva

Asociación de academias de baile

"Creímos que aunar fuerzas sería la única manera de que nos escuchasen"

Juan carlos moreno

Asociación de academias de baile

Las escuelas de baile de Pamplona están en proceso de formar una asociación con el fin de aunar medidas frente a la covid-19


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