alerta sanitaria

Poca actividad de cara al fin de año en las casas rurales de Baztan

El límite de personas que se pueden reunir y el cierre perimetral, obstáculos insalvables del turismo rural

24.12.2020 | 00:59
Martintxo Mendiburu y Sonia Petrinera, con sus hijas, delante de Aldekoa, en Ziga. Foto: Ondikol

elizondo – El 2020 está siendo nefasto para muchos sectores, entre ellos el del turismo, y en particular las casas rurales. Según señala Mari Joxe Iparragirre, responsable de la casa rural Urruska, y vicepresidenta de la Asociación Turística Baztan-Bidasoa, los últimos 9 meses no han podido trabajar con normalidad, cancelando las reservas de puentes y Semana Santa, y aunque en verano han podido trabajar algo, "adaptando las casas rurales y, en algunos casos, haciendo un gasto importante para adecuarse a las nuevas medidas", en otoño , con el cierre de fronteras y la prohibición de juntarse más de 6 personas, muchas casas rurales se han quedado vacías. Es el caso de Urruska, cerrado desde octubre, como muchas casas rurales de Baztan, "en Baztan hay muchas casas rurales preparadas para muchas personas, pero como ahora no se pueden reunir más de 6 personas, el alojamiento se queda demasiado grande, y, lógicamente, no se reserva". Las casas rurales que están divididas en apartamentos están trabajando algo, pero no se puede comparar con otros años. Como ejemplo, cuenta Iparragirre, el puente de diciembre la ocupación en Baztan-Bidasoa fue entre el 10 y 15 %, cuando otros años roza el 100 %. En Navidad será parecido, otros años varias cuadrillas o familias se junta y reservan casas rurales grandes para estas fechas, pero este año el límite de personas, imposibilita las reservas.

ALDEKOA En Ziga, en la casa rural Aldekoa también conocen de primera mano la situación, Martintxo Mendiburu y Sonia Petrirena llevan casi 8 años al frente de la casa rural Aldekoa, que ofrece 6 habitaciones independientes. Además, también gestionan Aldekotxeberria, que se reserva íntegra, con una capacidad para 18 personas. Petrirena cuenta que este año venía bueno, "para febrero teníamos casi todo reservado", pero la pandemia lo cambió todo. Las reservas fueron retrasándose y luego cancelándose", señala. En verano trabajaron bien, y en otoño también, aunque "tenemos que estar pendientes de dónde son los clientes, porque reservan pero luego llaman para cancelar por no poder cruzar la frontera de Navarra", comenta. La casa rural que se alquila íntegra no tiene actividad, "tiene capacidad para 18 personas, y aunque ha habido reservas para otoño y Navidad, éstas han ido cancelándose por el cierre perimetral y por el límite de personas que pueden estar juntas". En Aldekoa han tenido que amoldarse, y hasta hace poco, como los restaurantes estaban cerrados, han tenido que ofrecer comidas, además de desayunos y cenas (que siempre lo hacen), y aunque otros años las reservas "prácticamente se hacen de un año para otro", ahora viven el día a día con incertidumbre, aunque con ganas de seguir adelante, "tenemos una clientela muy fiel, sobre todo de Madrid, Barcelona y Valencia, y como no han podido venir estos últimos meses, ya tienen reservado para primavera", comenta Sonia.

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