pontevedra. La buena racha del Helvetia Anaitasuna terminó ayer en Cangas ante un Frigoríficos Morrazo, un rival por el ascenso, que mostró un gran nivel durante todo el encuentro, y que no tardó en abrir brecha en el electrónico. Además, los locales se encontraron con un equipo navarro que cometió muchos errores, dio demasiadas oportunidades y por momentos facilidades a su rival, que logró matar a su adversario con rápidas transiciones.
Mal empezaban las cosas para el Helvetia, que no supo frenar la salida en tromba de los locales, que pronto lograron una renta de cinco goles (7-2, m.15). Los navarros solamente eran capaces de perforar la meta de un gran Kevin García desde los siete metros y hasta pasado el minuto doce de partido no lograron marcar de jugada. De ese hecho sacaría muchísimo provecho el conjunto gallego. A Aitor Etxaburu no le quedó otra opción que pedir un tiempo muerto para intentar frenar a un Frigoríficos Morrazo inspirado, tanto en ataque como en defensa.
Tras el tiempo muerto llegó la reacción visitante. La distancia en el marcador se iba acortando paulatinamente, hasta reducirla en el minuto 27 a tan sólo un gol (11-10). Sin embargo el Helvetia desaprovechó su mejor oportunidad y, con posesión para empatar, los visitantes no lograban culminar la remontada. Al descanso el Cangas se iba con ventaja al vestuario (13-11). Pese a todo, Anaitasuna había hecho lo más difícil: meterse de nuevo en el partido.
helvetia se adelanta Con todo, el inicio de la segunda mitad fue totalmente distinto al de la primera. Los navarros salieron a por todas y no tardaron en hacerse con el control. El Anaitasuna llevaba el ritmo del partido y consiguió igualar la contienda cuando Cristian Martínez ponía el 13-13 en el electrónico en apenas un minuto. El único instante del partido que el Helvetia pudo mandar en el marcador (15-16) sería en el minuto 35. Hiliuk ponía por delante a los suyos por primera vez.
A partir de ahí mucha igualdad e intercambio de golpes entre los dos equipos. Todo equilibrado hasta la recta final del partido. Los últimos diez minutos de la contienda fueron de aplastante dominio del Frigoríficos Morrazo, que supo sacar provecho de los errores de su rival en momentos importantes del partido. El Cangas se ponía tres arriba a falta de seis minutos (27-24), el tanto lo conseguía Suso Soliño desde los siete metros. En esa jugada fue excluido Harsanyi y entonces fue donde los locales mataron el partido, despegándose en el marcador.