Los camareros y camareras de los bares y restaurantes son testigos de todo tipo de anécdotas: enfados, celebraciones, declaraciones de amor, rupturas, peleas, malas noticias e historias surrealistas, como la que ha compartido la popular cuenta de X Soy Camarero, especializada en contar situaciones, buenas, malas y curiosas, del sector hostelero, y ha generado un buen puñado de opiniones enfrentadas, algo nada extraño en esta red social.

“¿Qué opináis de este caso?”, pregunta Jesús Soriano, creador de este perfil, a sus seguidores, consciente de que va a dar mucho que hablar. En el post muestra un mensaje que le ha enviado la camarera de un bar y que comienza relatando una situación aparentemente cotidiana. Un hombre y una mujer, no se sabe si pareja, amigos o compañeros de trabajo, comen con normalidad, quedan satisfechos y, a la hora de pagar, él pide la cuenta. El jefe del local se la entrega a él, que es quien la ha solicitado. Paga, se marchan y todo parece terminar ahí. Pero no.

Una nota que desata la polémica

Al recoger la mesa, la camarera encuentra, junto a la propina, una nota escrita a mano que lo cambia todo: “Patriarcal y machista lo de darle la cuenta a él”, se lee en mayúsculas y en tinta azul en una servilleta de papel. El mensaje dejó descolocados a los trabajadores, según explica la camarera, que califica la situación de “totalmente indignante”.

El jefe salió a buscar a los clientes para pedir explicaciones, pero ya no logró encontrarlos. La camarera también apunta que, más allá del enfado, la situación provocó “evidentes vaciles” dentro del equipo, aunque reconoce que al jefe “le sentó fatal”.

Una escena cotidiana que acaba en debate viral

La publicación no ha tardado en viralizarse, generando cientos de comentarios. Como suele ocurrir en estos casos, las respuestas no han sido unánimes. Algunos usuarios consideran que entregar la cuenta al hombre puede interpretarse como un gesto que encajaría en esos llamados micromachismos que muchas personas denuncian. De hecho, algunos relatan situaciones similares vividas en locales de forma habitual, como la costumbre de servir al hombre la cerveza con alcohol y a la mujer la 0,0, aunque las hayan pedido al revés.

Otros, sin embargo, creen que no hay ninguna polémica real: argumentan que la cuenta se debe entregar a quien la pide, independientemente de su género, que el jefe hizo lo correcto en ese caso y que dejar esa nota en la mesa es una reacción muy exagerada y fuera de lugar.