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Fabio Aru es el primero

el italiano, segundo en el giro, se lleva el triunfo en el inédito final en la cima de san miguel de aralar, mientras que contador mantiene el liderato y su pugna con VAlverde

Fabio Aru es el primeroFoto: Javier Lizón (Efe)

San Miguel de Aralar - Fabio Aru, la joya de futuro del ciclismo italiano, demostró esa expectativa con la conquista de la inédita cima del Santuario de San Miguel de Aralar, donde Contador y Valverde anunciaron su duelo en la Vuelta, en ausencia ya de Nairo Quintana, eliminado por una nueva caída. El ciclista sardo, discípulo de Nibali en el Astana, sorprendió a los favoritos tirando de clase, como hizo en el Giro para ganar en Montecampione, una cima de nombre premonitorio. Atacó a un kilómetro de la meta, mientras la alta jerarquía se miraba de reojo. Ganó a todos con seis segundos de adelanto.

No hubo sangre en la pista de cemento que tapa una antigua pista forestal. Solo escarceos que no impidieron el combate nulo. Contador y Valverde, separados por 20 segundos, anuncian la batalla estelar. El murciano ya tiene los galones del equipo. El capitán Nairo Quintana se volvió a caer y verá la Vuelta desde el hospital. Con el vencedor del Giro eliminado, queda otra baza colombiana: Rigoberto Urán (Omega), tercero a 1:08 de Contador.

Del quinteto inicial de favoritos, la undécima etapa, que salió de Pamplona, quedaron detalles, como la confirmación de que Froome sufre en cuanto se tensa la carrera. El británico no cumplió en la contrarreloj y es habitual verle haciendo la goma subiendo. Es quinto a 1:21, por delante de Purito, que aguanta a 1:35 en espera de finales más explosivos.

La carrera salió a toda mecha de la capital navarra. Y rápidamente llegó la pesadilla para el Movistar con la caída, la fractura y el abandono de Quintana. A una media de casi 50 kilometros por hora apenas se intentaron las fugas. Daba miedo. Lo intentó el bielorruso Kiryienka, pero caducó su osadía nada más empezar los 10 kilómetros de ascenso hacia el Santuario que da nombre a la cima.

El Sky puso a tirar a dos hombres: Deignan y Cataldo. Lo hicieron fenomenal, pero lo único que consiguieron fue descolgar a Froome, que pasó las de Caín. Luego lo probaron el holandés Gesink, la eterna promesa, y el francés Barguil, una promesa de verdad. También tensaron, sin empujar, el propio Froome, en un claro farol, y Contador, quien pareció más preocupado en evitar que se escapara su excompañero Dani Navarro que en hacer daño a sus rivales directos. Como nadie tiraba la piedra, en estas apareció Fabio Aru, abrió hueco y no le volvieron a ver el pelo. El futuro le espera, como aguarda la Vuelta el espectáculo con Contador y Valverde de protagonistas. Dos pistoleros se retan al sol. El fin de semana saldrán de nuevo a escena. Mientras, tomarán la palabra los esprínters en Logroño. - Efe