Miguel Indurain Larraya (Villava, Navarra, 61 años), pentacampeón del Tour de Francia, doble del Giro y campeón mundial y olímpico de crono, considera que el francés Paul Seixas, la sensación de la temporada con 19 años, ha despertado la ilusión en vísperas del Tour, pero es partidario de quitar presión y "añadir un poco de calma".

"No sé si Paul Seixas hará el Tour, si el equipo decidirá que lo corra. Yo fui con 19 años en el primer año de profesionales en el 85, pero el Tour es otra cosa, sobre todo si vas a disputar. Yo debuté con una semana o 15 días para ir viendo lo que era un Tour. En Francia están muy ilusionados, pero el chico tiene responsabilidad. Si va y no hace nada... creo que hay que poner un poco de calma", explicó Indurain al pie de la cordillera de dunas de Erg Chebbi, en Merzouga.

En una charla distendida, la leyenda navarra comentó que "van saliendo figuras nuevas, cada vez más jóvenes, por todos los lados, no solo en Francia, también en España, Italia, Bélgica.. son el futuro del ciclismo. Antes había que esperar un poco más para despuntar y aprender la profesión".

Pogacar está un punto por encima de los demás

De momento se presentan dudas sobre si Paul Seixas, ganador de la Itzulia y batido únicamente por Pogacar en Strade Bianche y Roubaix, pero Indurain le otorga al esloveno un nivel "un puntito superior a los demás".

"Pogacar tiene un puntito más que los demás. El año pasado ya le ganaron alguna vez y alguno ahora trata de ponerle en dificultades. Ya saben cómo corre y le están pillando un poco el tranquillo. Lo que pasa es que con el equipo que tiene, con su mentalidad y el momento dulce que atraviesa es difícil batirlo", comentó.

Indurain comentó la presión que tienen los corredores desde la época juvenil, en consonancia al desarrollo y la presión del ciclismo de alto nivel, donde los campeones son cada vez más precoces.

"Algún compañero aquí en la Titan tienen hijos que están corriendo ya en categorías inferiores y están con dietas y con entrenamientos específicos, así que cuando llegan a profesional ya están un poco saturados de todo. Ahora rinden más que antes, pero ahora todos terminan un poco más cansados".

El navarro comentó que "en mi época también hubo cambios en la alimentación, con los entrenamientos, con los materiales... Cada vez intentas mejorar y vender más, mejorar la bicicleta, y estás todo el día pensando en lo mismo. Eso tiene sus pros y sus contras, y es lo difícil".

Treinta años de una retirada que disfrutó de principio a fin

 Este año se cumplirán 30 años de la retirada del considerado mejor ciclista español de la historia y entre los grandes de todos los tiempos, compartiendo 5 títulos del Tour con Eddy Merckx, Jacques Anquetil y Bernard Hinault. Una retirada concluyente que le colmó las ilusiones personales y deportivas al navarro.

"No me retiré quemado. A mí me gustaba la profesión, una profesión dura, peligrosa, pero me gustaba competir, me gustaba andar en bici. Yo lo asumía con agrado. Fue una época intensa, con mucho jaleo, mucho viaje, pero hacía lo que me gustaba"

Admite Indurain que se retiró a tiempo, sin heridas, pero con el lógico desgaste por una trayectoria profesional de 12 años en el mismo equipo, desde Reynolds en 1984 hasta Banesto 1996.

"Cuando me retiré estaba un poco agotado, tanto física como mentalmente. Empecé con 19 años y el primer año hice Vuelta, Tour, Tour del Porvenir y otras carreras. Los últimos años hacía casi 38.000. Tuve suerte porque no tuve ninguna lesión. Creo que 10 años al máximo nivel en cualquier deporte pasan factura y es suficiente".

Tras detenerse para siempre en el hotel El Capitán en Asturias, durante la Vuelta 1996, Indurain siguió practicando el deporte de su ida "desde aquella misma semana", aunque precisa que "en invierno cuelga la bicicleta.

"El ONCE quería negociar conmigo, pero decidí retirarme"

Tras su retirada hubo máxima expectación ante la posibilidad que fichara por el ONCE de Manolo Saiz, pero su decisión de retirarse se antepuso.

"Si, quisieron hablar conmigo, lo que pasa, pero les dije que primero tenía que decidir si seguía o no en el ciclismo. Luego me fui de vacaciones y ya no hablé con ellos porque dije que lo dejaba y ya no.

Indurain disfruta a su manera en la Titan Desert de Marruecos. "Lo paso estupendamente. Tenía compromisos y al final solo he hecho 3 días, que ya son bastantes con la arena, el desierto y los kilómetros que hacemos. He acompañado al grupo, estás con uno y otro y con mi hermano hemos buscado a diferentes grupos. A veces hay riesgos, yo el otro día tuve un susto, pero eso para en la bici, y más en terreno de piedras y arena".