El Gobierno para una subasta de una obra de arte de su propiedad

Emprende acciones legales para recuperar el fragmento de pintura mural de la catedral de Iruña de Juan Oliver

10.02.2020 | 06:41
En el círculo, fragmento de la pintura que representa a Ezequiel.

pamplona - El Gobierno de Navarra, a través de su asesoría jurídica, ha conseguido paralizar la subasta de una obra de arte de la que es titular, atribuida al pintor Juan Oliver (1332) y procedente de la colección José Gudiol. Asimismo, ha anunciado que se emprenderán las acciones legales necesarias para la recuperación de la misma.

Se trata de un fragmento de pintura mural traspasada a lienzo, proveniente del refectorio de la catedral de Pamplona, que representa al profeta Ezequiel y que iba a ser ofrecida ayer jueves para su puja. Las pinturas murales de la Catedral son propiedad del Ejecutivo foral y se encuentran expuestas en el Museo de Navarra desde que fueron donadas por el cabildo del templo en 1947.

Del informe técnico se desprende que la obra que iba a salir a subasta tiene su origen en el proceso de restauración de las pinturas murales que, previamente, habían sido arrancadas de su lugar de origen. Debido a la técnica empleada para traspasar la pintura mural a un lienzo, se pudo obtener este fragmento.

El 19 de septiembre de 1944 se celebró un convenio entre la Institución Príncipe de Viana y Ramón Gudiol Ricart por el que se le encargaba a este último la realización de los trabajos de arranque, traspaso y consolidación de las pinturas murales existentes en la satedral de Pamplona, en San Pedro de Olite y en San Saturnino de Artajona. Las pinturas, una vez arrancadas, fueron trasladadas a Barcelona, donde se realizaron las tareas de limpieza, restauración y traspaso a lienzo. Finalizados los trabajos a finales del 1946, las pinturas murales góticas procedentes del claustro y el refectorio de la catedral de Pamplona se expusieron en el Museo Municipal de Arte Moderno de Barcelona y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

El 5 de marzo de 1947, la Institución Príncipe de Viana informó al cabildo del fin de la exposición de las pinturas murales en Madrid y su traslado a Pamplona instando a que se autorizase su colocación en el Museo de Navarra. El 6 de marzo de 1947 el Cabildo autorizó que las pinturas se colocasen definitivamente en el Museo de Navarra.

Por acuerdo de 21 de noviembre de 1947, la Diputación Foral de Navarra aceptó la donación de la Diócesis de Pamplona de un conjunto de bienes artísticos, entre los que se incluían las pinturas murales góticas del refectorio y el claustro de la Catedral de Pamplona, con destino al Museo de Navarra. - Diario de Noticias