'1984', la distopía de Orwell se vuelve viñeta para recordarnos su mensaje

El brasileño Fido Nesti adapta gráficamente una novela "de poderoso mensaje y que sigue siendo muy urgente"

12.11.2020 | 01:00
Imagen del cómic '1984'. Foto: Diario de Noticias

madrid – Que George Orwell es ahora más actual que nunca es algo evidente, pero para aquellos que aún no se hayan dado cuenta, el historietista brasileño Fido Nesti presenta 1984 la adaptación al cómic de esta novela que nos invita a recordar que el "poderoso mensaje de Orwell sigue siendo muy urgente".

Así lo expresa Fido (Sao Paulo, 1971) en una entrevista con motivo el lanzamiento en España de esta adaptación publicada por la editorial De Bolsillo, una novela gráfica que ha tardado dos años en llevar a cabo.

"Orwell y su distopía son tan relevantes hoy que no podía evitar tenerlo en mi cerebro todo el tiempo. La realidad cotidiana llamaba a mi puerta recordando que en realidad estaba viviendo una triple distopía: el 1984 de Orwell, el nuevo gobierno brasileño y luego la pandemia", dice Nesti.

Y es que, para el autor, el "poderoso mensaje" de Orwell sigue "siendo muy urgente" porque "ahora estamos ante el regreso de varios regímenes totalitarios". Según cuenta, fue en 1984 cuando leyó en la escuela por primera vez Rebelión en la Granja y 1984, una fecha en la que tenía trece años: "me impresionó mucho su visión de pesadilla del futuro. Todavía estaba viviendo los últimos días de una dictadura militar en mi país, por lo que el escenario de la novela no me resultaba extraño en absoluto".

Por eso, leerlo de nuevo para hacer esta adaptación fue para él "un gran placer", aunque esta lectura le dio un "segundo golpe". "Algunos de los temas de la novela, como la pérdida de la individualidad, me impresionaron aún más. Cuando lo leí por primera vez no había Internet y ahora las pantallas que todo lo ven están en nuestras manos, todo el tiempo, en formato de teléfonos móviles", reflexiona.

En cuanto al proceso de trabajo, tras su investigación cromática, Nesti lo califica de desafiante: "La idea era crear un buen equilibrio entre texto e imágenes para hacer que funcione como una novela gráfica sin perder el alma de la novela". Y no lo pierde porque hasta la elección de color parece salida de la mente de Orwell: gris y rojo.