PREGUNTA: Vuelven con nuevo disco después de un tiempo de parón. ¿Por qué decidieron tomarse ese descanso?
RESPUESTA: Llevábamos doce o trece años sin parar, alternando giras con discos, muchos conciertos y mucho trabajo, y consideramos que era importante tomarnos una distancia con los escenarios y poder tener un poco de tiempo para coger perspectiva, para tomar conciencia de lo que hemos vivido y para coger aire y volver con más fuerza.
P: Y vuelven con San Felices, que es el nombre de su barrio…
R: El nombre del barrio es San Pedro y San Felices. Nosotros en el disco hemos puesto San Felices. Es el barrio donde ensayamos, donde tenemos el local y donde pasamos la mayor parte del tiempo ahora.
P: Siempre han tenido muy presente sus orígenes y sus raíces, aparecen en muchas canciones. ¿Qué significa para ustedes San Pedro y San Felices?
R: El disco intenta transmitir lo que uno siente cuando lleva un tiempo fuera de casa y vuelve y ve el cartel de su pueblo, de su ciudad. Es nuestro universo, nuestro mundo, nuestro día a día, y significa todo. Para nosotros es muy importante nuestra tierra, nuestras raíces y creo que hemos ido haciendo un camino que nos ha ido acercando cada vez más a esas raíces. Al principio, cuando empezamos la banda, cantábamos en inglés y teníamos muchas referencias de lo anglosajón. Cada vez hemos ido, de forma bastante espontánea, intentando acercarnos a nuestra identidad. Lo hemos dicho alguna vez: nos interesa mucho más el río que pasa por debajo de nuestra casa que el Misisipi, aunque en la cultura popular occidental, lo anglosajón sea lo que más te meten por los ojos. Creo que en esa búsqueda de conectar contigo mismo y descubrir quién eres que hacemos todos los humanos, nosotros cada vez nos vamos acercando más a nuestra raíz.
P: La M.O.D.A. es un grupo de muchísimo éxito. ¿Es necesario tener un lugar al que volver, esa raíz de la que hablamos, donde está la gente que les conoce desde siempre, para evitar que el éxito se les suba la cabeza?
R: Es muy importante, yo creo, para cualquier persona, independientemente de su oficio. En nuestro caso es fundamental para tener siempre claro quién eres. Seguimos estando rodeados de las mismas personas que nos rodeaban antes de tener el grupo y eso te hace tener los pies en la tierra. Nuestros amigos y nuestras familias se alegran mucho de que nos vaya bien, igual que nosotros nos alegramos de que le vaya bien a ellos en su oficio, pero a la gente aquí le da igual. Si has llenado el Wizink, genial, pero ellos te van a querer por quién eres y no por cómo te va. Y eso yo creo que es muy sano para la cabeza y para el corazón.
"Lo primero, tanto a la hora de los discos como de los conciertos, como de todo, tienen que ser las canciones; las canciones mandan, lo demás va después"
P: Hablando del disco, la formación instrumental de la banda hace que tenga un sonido muy reconocible. Sin embargo, en canciones como La vida en rosa, con las cuerdas, o Si bailas bailo, se aprecian otras sonoridades. ¿Esto sale de una forma natural o se busca de manera consciente el buscar que los discos tengan diferentes colores y diferentes estilos?
R: Hacemos lo que nos sale en cada disco, no lo planificamos. Para empezar, porque no sabemos ni podemos. Vas haciendo canciones, vas echando horas en el local y cada disco te lleva a unos sitios, siempre manteniendo esa esencia y esa identidad de sonidos que viene marcada, como decías, por los instrumentos que tocamos. Pero no es que planeemos “oye, vamos a hacer algo que no hayamos hecho nunca”, o “este disco tiene que tener este instrumento para que haya una novedad”. Vamos haciendo y las propias canciones van pidiendo cosas. Intentamos que cada disco refleje de forma honesta lo que vamos viviendo en cada etapa de nuestra vida, y nos salen así. Muchas veces son cosas de las que ni eres consciente, igual que con las letras. Uno intenta expresarse de forma sincera, honesta, y es lo único que pensamos antes de ponernos a escribir una canción.
P: En este disco han trabajado con Carlos Raya y anteriormente lo habían hecho con otros productores como Steve Albini o Gorka Urbizu. ¿De qué depende que elijan a uno u otro?
R: De cómo vamos viendo las canciones y la pinta que va cogiendo lo que vamos trabajando en el local. Por ejemplo, cuando fuimos a currar con Albini fue porque eran canciones más crudas, más de guitarras eléctricas, y cuando estuvimos con Refree fue porque era un disco más experimental. Pero el productor siempre viene después. Nunca decimos “vamos a hacer un disco de tal tipo y para eso necesitamos a esta persona”. Nosotros vamos haciendo temas, vamos currando, y cuando tenemos un poco claro, después de muchos meses de trabajo, qué pinta va cogiendo aquello, pensamos en el productor, pero nunca al revés. Lo primero, para nosotros, tanto a la hora de los discos como de los conciertos, como de todo, tienen que ser las canciones. Las canciones mandan. Lo demás va después.
"Estamos muy felices, el disco ha llegado a más gente que nunca; en toda la gira que tenemos, están todas las entradas vendidas"
P: Entiendo que las colaboraciones, que en este disco son de Leiva y Repion, surgen de la misma manera, ¿no?
R: Sí, eso lo pensamos cuando tenemos los temas ya hechos. Hay muchas veces que se mezcla un poco lo que sientes que te pide la canción con encontrar a bandas o artistas a los que admiras y que crees que tienen algo que aportar al tema y con los que sientes cierta conexión. Las colaboraciones que hemos hecho siempre han sido así, fruto de la admiración y de la conexión que sientes hacia la música de esas personas, aunque no las conozcas. Y en este caso, con Leiva y con Repion, ha sido un poco así, como siempre, como cuando hemos colaborado con Gorka Urbizu o con Quique González o con Nina de Morgan. Todas las colaboraciones que hemos hecho, siempre ha sido porque lo pedía la canción. Ya sé que me repito, pero es que es lo que hay: la canción es lo primero y lo más importante.
P: Decíamos que venían de un par de años de parón. ¿Cómo les está sentando la vuelta de la carretera?
R: Estamos muy felices, el disco ha funcionado muy bien, ha llegado a un montón de gente, a más gente que nunca. En toda la gira que tenemos, están todas las entradas vendidas. Creo que faltan ciento cincuenta por agotarse de un tercer día de Barcelona, del jueves. Pero tenemos cuarenta fechas con todo vendido. Venimos de tocar delante de cuatro mil personas este fin de semana en Valencia. Teníamos nuestro miedo de que, en un mundo de la música que va tan rápido, si desapareces, la gente pueda olvidarse de ti. Pero lo que nos está llegando es todo lo contrario. La gente está con muchas ganas, vemos al público emocionado con los temas nuevos, apoyando, cantándolo todo. Y sobre todo vemos al público feliz, disfrutando los conciertos. Nosotros también estamos disfrutando mucho de esta vuelta, después de dos años separados de lo que más nos gusta hacer. Ha sido como volver a encontrarnos con nosotros mismos, con la ilusión renovada, incluso. Estamos disfrutando de este momento, es muy bonito lo que nos está pasando.
P: ¿Y se acostumbra uno a semejante recepción? A que, por ejemplo en Pamplona, se agoten las tres tres fechas con tantos meses de antelación…
R: Nosotros, no. Antes que músicos, somos público, somos gente a la que le gusta la música. Antes de tener ninguna canción, habíamos ido a un montón de conciertos y comprado discos y grabado cassettes. Sabemos lo difícil que es que te pase algo así, que con un grupo, con tus amigos, encima de una ciudad que no es de las grandes capitales del país, sin tener ni idea de la industria musical ni tener ninguna experiencia, sin conocer a nadie, poder llegar a la gente de esta manera y poder ver la respuesta del público, cómo agotan las entradas, cómo la gente nos escribe cosas superbonitas. Lo sentimos como una especie de sueño, cada concierto es como una especie de sueño. Aunque pueda sonar un poco a respuesta de futbolista, es la verdad. Muchas veces estás en el escenario y estás flipando. Hemos currado muchísimo y nos hemos dejado la piel, pero nos sentimos muy agradecidos y muy afortunados por lo que nos ha tocado vivir con la música. Es algo que ni de coña nos podíamos imaginar cuando empezamos.