La novelista Leticia Sánchez debutó este martes en el Festival Pamplona Negra con El club de la niebla, una obra con la que busca diferenciar la novela negra de la novela de investigación, uno de los géneros que más le apasionan. Leticia Sánchez (Oviedo, 1980) es periodista, crítica literaria y ahora librera. Ha ganado diversos premios literarios y es una de las voces más innovadoras del género de misterio. El origen de la historia de El club de la niebla nace a raíz de un ensayo que la autora realizó sobre Augusto Monterroso tras un viaje a Oviedo. A partir de ahí, se planteó una pregunta: qué habría ocurrido si el escritor nunca hubiese regresado a su habitación de hotel. De esta forma, Oviedo se convierte en un laberinto narrativo que vertebra la novela.

En una entrevista con EFE, Sánchez ha confesado “las ganas” que tenía de asistir al festival, al que considera “uno de los más prestigiosos del país”. “Se ve el buen rollo”, ha añadido entre risas, al tiempo que ha reconocido que le habría encantado acudir “como asistente”. La autora asturiana participó en una mesa redonda en la que reflexionó sobre si es posible que un asesinato pueda resultar “afable, agradable o incluso gracioso”, en un contexto en el que cada vez es más frecuente el auge de publicaciones, series y películas catalogadas como ‘cozy crime’, o crimen amable.

La escritora señaló que hay que poner fin a las etiquetas”, especialmente cuando se utilizan en inglés. La escritora explicó que su verdadera pasión son las desapariciones, motivo por el que en la mayoría de sus obras “siempre hay algún desaparecido”. En El club de la niebla, sin embargo, el enfoque es particular: quienes investigan el caso no son policías ni detectives, sino los miembros de un club de lectura ovetense, que intentan resolver qué sucedió con un escritor chileno que nunca regresó a su hotel.

La novela incluye además un componente personal, ya que uno de los personajes está inspirado en un tío de la autora, fallecido recientemente. “Era una forma de seguir viviendo aventuras a su lado”, ha reconocido. La autora ya trabaja en nuevos proyectos de investigación, nuevamente ambientados en Asturias, aunque no descarta situar futuras historias en Navarra. “Nunca se sabe qué personajes te puedes llevar de los diferentes lugares”, señaló. De su debut, Sánchez confía en que los lectores descubran una obra distinta, ya que, según admite, “no se trata de una novela al uso”.