"Ojalá nuestra música se convierta en refugio para la gente"
El dúo navarro Iseo & Dodosound presenta su quinto álbum, 'Volando', este viernes en Zentral, con entradas agotadas. Tiene otra fecha el 13 de marzo, también con todo vendido.
El disco anterior salió en 2024 y luego hubo una gira muy extensa. ¿Cómo ha nacido este álbum?
Este disco ha sido uno de esos que toca hacer en el camino. Sobre todo al principio, porque veníamos de una época, con el disco anterior, de mucho trabajo, pero muy emocionante también. Y enseguida nos entraron ganas de escribir canciones. Somos gente que confía todavía en el formato del álbum, entonces, en cuanto juntábamos tres o cuatro ya teníamos claro que había otro disco en camino. Esto fue a principios de 2025. Seguíamos de gira y queríamos darle al disco anterior su recorrido. Al final, ha sido durante este último año, ya con calma, cuando hemos ido acabando el trabajo.
Dice que creen en el concepto del álbum, cuando parece que hoy todo son canciones sueltas y listas de reproducción. ¿Qué les dice su público? ¿Sienten que escucha el disco completo?
Es un disco de ocho temas, nosotros hacemos álbumes cortos, pensando en el formato del vinilo. Este es un disco que incluso se puede hacer corto si lo quieres escuchar seguido. Obviamente, los singles de cada disco tienen más difusión. Pero a partir de ahí sí, yo creo que la gente lo escucha entero. Luego también puedes llevar esa experiencia al directo, sin renunciar a los temas que quieres seguir cantando de la discografía previa, porque no son tantos los temas nuevos de cada álbum. El disco sigue siendo una experiencia completa, algo que puedes escuchar seguido. De hecho, la gente que lo escucha te habla del viaje, de cómo empieza, de cómo acaba esta canción…
El disco anterior, ‘En la tormenta’, se llamaba así por haber sido compuesto durante la gira, con las subidas y bajadas que ello implica. Por cómo se ha escrito este, ‘Volando’, ¿el título tiene el mismo sentido?
Sí. Incluso le da un poco más sentido al anterior y le tiende un puente. El anterior empezaba diciendo “vuela, pajarito, vuela por encima de este cielo, si te pilla la tormenta, mojará el agua tu vuelo”. Este disco confirma que volamos y que hemos salido, así que se comunica con la semántica y con el mundo interior del otro disco, la continúa.
Las letras mantienen su sello: las hay más hedonistas, otras más con conciencia social… Dentro de estas últimas está ‘Extranjero’, que toca el tema de la inmigración, pero en primera persona.
Hemos tocado el tema de los viajes, de las migraciones, del sentimiento de pertenencia, es algo que ha recorrido nuestra discografía desde el principio. En este caso era algo más cercano, muy global. Vivimos en una época en la que la propaganda antimigración está siendo asfixiante por parte de la extrema derecha, en un país que precisamente ha tenido que emigrar en muchas etapas de su historia. Tanto Leire como yo tenemos familia que se marchó de España en el siglo pasado, se fue a Argentina. Era una forma de decirle a esa gente que se está viendo engañada por toda esta propaganda que, seguramente, si miran dentro tendrán gente que ha tenido que ser emigrante o que ha necesitado en algún momento ayuda. Por eso está en primera persona. El audio que abre esa canción es un familiar de Leire, una grabación de hace muchos años que rescatamos cuando compusimos el tema. Es una historia que tiene un poco de primera persona, pero que es global.
¿Cómo surge la versión de ‘Porque te vas’, de Jeanette?
Ha sido una cosa muy fresca. De vez en cuando nos gusta hacer alguna versión en el estudio, algo improvisado. A veces lo hacíamos para anunciar algún concierto, tocábamos algún trocito, algún cover que nos gustaba. ‘Porque te vas’ la hicimos cuando nos íbamos de gira el año pasado por América. Estuvimos en México, Costa Rica y Brasil. A la gente le encantó, el vídeo se viralizó y nos pedían que subiéramos la versión completa a las plataformas. Cuando estábamos terminando el disco, teníamos por ahí un descarte, una canción de esas que se queda a medio camino, y decidimos hacer la versión de estudio de Porque te vas. No habíamos incluido todavía ninguna versión en un álbum, teníamos algunas publicadas, pero nos pareció bonito y estamos contentos con cómo ha salido. De hecho, ese tema es el último que grabamos y ni siquiera pudo estar como en nuestra sección oficial y ahí toca parte de la charanga de Lumbier. Era Año Nuevo, les pedimos que nos echaran un cable y se vinieron a casa a grabar. La terminamos seis días antes de que se publicara el disco.
La original es un tema icónico del pop español y ya tiene su toque reggae, pero la han acentuado, ¿no?
La original es una de las canciones más top a nivel producción de su época, sin duda. Suena como un tema americano, tiene un nivelón. La composición, la producción, Perales, por supuesto… Jeanette la canta muy bien, nadie la va a cantar igual que ella, eso está claro. A la gente del reggae nos gusta cuando alguien se lanza y hace una versión reggae de alguna canción que mola. No es la principal vía de creatividad del estilo, pero está guay que de repente Alpha Blondy haga una versión de I wish you were here, de los Pink Floyd. A nosotros también nos ha gustado, nos ha parecido fresco, accesible. La canción, por supuesto, ya tiene su pedazo de producción y nosotros la hemos respetado bastante, igual que el arreglo de vientos; no hemos querido hacer un experimento muy diferente.
¿Qué planes tienen ahora?
Tenemos algunos planes sin cerrar, sería guay, por supuesto, poder visitar América, este año o el que viene. Tenemos festivales ya por toda la península. Nuestro plan es seguir girando el disco. Ojalá poder visitar México de nuevo o algún otro país de América, eso sería lo bonito, pero bueno, eso todavía está en el aire. También iremos a los festivales que nos quieran acoger este verano, aquí y allá. Los conciertos de las salas son los más bonitos y están siendo increíbles. Está siendo una gira chulísima y aún quedan un montón de fechas. Y una vez que terminas las salas, salir al aire libre y poder tocar en festivales es muy bonito. El equipo lo disfruta y el público tiene otro talante, otra energía.
Cuando van fuera, por ejemplo a México, ¿en qué fase están? ¿Están todavía sembrando o realmente ya, con las visitas que han hecho, están empezando a recoger lo que han trabajado antes?
La primera vez que fuimos a México tocamos en el Lunario del Autoridad Nacional, que es una sala de renombre. Hicimos dos fechas seguidas, con las entradas agotadas. También hemos estado en el Vive Latino, uno de los festivales más importantes de allá. Diría que estamos en un punto medio. Para un proyecto independiente como el nuestro cruzar el charco siempre es complicado, pero en México tenemos un público excelente que nos ha tratado de una forma muy especial. Tardamos bastante en ir, se tuvieron que cumplir diez años de carrera para que visitáramos México por primera vez, pero eso quizás ya nos llevó en un momento en el que ya no éramos tan underground y la gente tenía verdaderas ganas de vernos. Era un momento de recoger, no tanto quizás en un nivel de cifras ni de negocio, no me refiero a eso, me refiero más tocar en salas llenas, con un público que tenía ganas de vernos y de llevarnos una experiencia increíble. Ojalá México sea parte de nuestras giras en el futuro, eso sería lo ideal y lo bonito.
En la letra de ‘Un pañuelo’ dicen quieren que su música le sirva a la gente para secarse la cara y para dar consuelo. ¿Esa sería su pretensión o añadirían algo más?
Es ser pretencioso. A mí me gustaría que nuestra música hablara a la gente de ellos mismos, que encontraran refugio, que encontraran un motivo para bailar, también, para sonreír, para echar la vista atrás, para disfrutar, para sentirse libres, para sentirse acogidos. Pero al final del día no son más que canciones, y depende mucho de quién las escucha y de cómo las escucha. Pero sí, después de casi doce años de carrera, de haber hecho muchos discos, de haber haber echado muchas ganas para hacer canciones desde diferentes motivaciones, yo creo que ahora mismo tenemos claro que queremos dar un poquito más de utilidad a nuestra música. Ojalá se convierta en un refugio y un lugar de comprensión para la gente, un motivo de felicidad y también de reflexión cuando así lo sentimos.