Mai Garde ha comunicado esta mañana su dimisión como directora deportiva de Osasuna Femenino después de tres temporadas al frente del área deportiva a través de una carta enviada a la dirección general, al no estar de acuerdo con “los importantes cambios estructurales que se van a llevar a cabo en la entidad”, según afirma ella, así como “drásticos recortes económicos que afectan a la sección femenina del club de cara a la próxima temporada”.

En el club rojillo afirman que aún no se ha evaluado la temporada que viene pero que sí se había trasladado que se quería un cambio de política deportiva y volver a potenciar a jugadoras navarras por encima de priorizar fichajes. Mai, un estandarte y abanderada del fútbol femenino no sólo en Osasuna, sino más allá de Navarra, ha decidido dar un paso al lado y, pese a que seguirá vinculada hasta el 30 de junio, la exjugadora no va a formar parte de la toma de decisiones de cara a la próxima temporada. Esta semana se reunirá el Patronato que dirige la Fundación para dar rumbo a la próxima temporada.

En la entidad señalan que no gustaba el rumbo que se estaba tomando y que con el presupuesto más alto de la historia se ha estado más cerca de descender que de ascender. Bajo su dirección en la parcela deportiva, el equipo ha disputado el play off en dos de los tres cursos, ilusionándose con un ascenso que se quedó a las puertas en Barcelona ante el Espanyol. Este curso, el equipo dirigido por Josu Domínguez no pudo pasar la primera eliminatoria ante el Villarreal.

Cabe recordar que Osasuna sufrirá un impacto negativo en sus cuentas, aunque desde la entidad se niega con rotundidad que tenga que ver con la clasificación del masculino y lo atan más a otros asuntos. En lo que a la primera plantilla se refiere, se ha comunicado de manera interna que las jugadoras que finalicen contrato no recibirán propuesta para continuar ligadas a la entidad, no habrá incorporaciones e, incluso, futbolistas con contrato en vigor podrían solicitar su salida. Habrá que ver en qué queda todo en los próximos días, pero está claro que la salida de la directora deportiva deja una crisis abierta en la que cada parte tiene su versión y claramente ambas distan una de la otra.