El primer encuentro entre el comité de empresa de Tubos Reunidos y la administración concursal, celebrado hoy en Amurrio con los sindicatos de la factoría alavesa, ha dado como resultado el anuncio de la retirada del ERE, así como de las medidas asociadas al mismo, que incluían el cierre de la acería y la externalización de la logística.
Ante la gravedad de la situación, el administrador concursal - de la consultoría PKF Attest - ha lanzando un mensaje tranquilizador a los trabajadores, anunciando que no se va a llevar a cabo la salida de los cerca de 190 trabajadores prevista en el expediente en un plazo de año y medio, y que se hará frente a los pagos de las nóminas hasta verano. A partir de ahí, dependerá de la producción de estos meses gracias a la actividad industrial, y de potenciar la captación de pedidos para generar liquidez y poder acometer al pago de las nóminas y de otras necesidades de la empresa.
De esta forma, al quedarse el ERE sin efecto, la fábrica de Amurrio consolida una plantilla de 900 personas, que tienen asegurado cobrar sus salarios, al existir fondos en la caja de la empresa, y siempre y cuando se siga operando con normalidad. En este sentido, el administrador ha explicado a los trabajadores que se anula el ERE al decaer el plan de viabilidad que se planteó conjuntamente, y que estaba ligado a dicho expediente y a una renegociación de deuda y a otras medidas que no se lograron.
Socios inversores
A su vez, el administrador concursal de Tubos Reunidos también ha trasladado al comité su apuesta por encontrar un socio inversor para la empresa que le dé viabilidad a futuro aunque, a día de hoy, no hay ninguna oferta en firme tras la anulación del ERE.
En este sentido, el expediente de regulación de empleo, judicializado por la mayoría del comité de empresa de Amurrio (ELA, LAB y ESK), concluyó de manera definitiva con 242 salidas voluntarias en las plantas de Amurrio (189 salidas) y Trapagaran (53).
Asimismo, y según fuentes sindicales, la administración concursal ha manifestado su voluntad de mantener una comunicación transparente y fluida en todo el proceso, así como de tratar de mantener la empresa, sin que se tenga que vender por lotes.
Sin embargo, es la propia regulación del procedimiento concursal la que fija las etapas; primero se intenta vender el grupo en su conjunto y mantener la actividad, pero, si falla, -si no hay interesados en la compra- se abre la fase de liquidación, vendiendo los bienes por lotes o unidades separadas.
De esta manera, y con el objetivo de trabajar por la continuidad de la actividad y la viabilidad del proyecto industrial, se abre ahora una nueva fase de desarrollo de nuevos procesos para atraer inversores interesados en el futuro de la factoría.
Deuda de 263 millones
Por su parte, las instituciones vascas han explicado que, hasta el momento, ha habido inversores interesados por la firma, aunque también han insistido en que, mientras no haya una quita de la deuda de 263 millones de euros, ningún inversor entrará en Tubos Reunidos.
De esta cantidad, casi la mitad - unos 112 millones - son, en origen, derivados de un préstamo concedido por la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en 2021 para ayudar a empresas estratégicas que habían sido especialmente golpeadas por la pandemia.
En todo caso, con los intereses devengados, el volumen adeudado se sitúa en alrededor de 150 millones de euros. Hasta ahora, la SEPI -afectada además por el caso Leire- se ha negado a facilitar una quita de la deuda o a entrar en el accionariado de Tubos Reunidos y capitalizar la empresa.
A este respecto, el lehendakari, Imanol Pradales, apeló en su momento a la responsabilidad de todas las partes para que el futuro de la empresa no sea "negro", añadiendo que hay un trabajo "previo" que hacer antes de que los potenciales inversores aparezcan "con claridad".
"Es cierto que ya hay potenciales inversores que preguntan por Tubos Reunidos, y eso siempre es positivo. Pero hay una fase previa de trabajo en la que hace falta mucha responsabilidad por parte de todas esas personas que tienen algo que decir en Tubos Reunidos", manifestó entonces el lehendakari.
"Nuestros objetivos siguen siendo los mismos; defender todos los puestos de trabajo, la acería, la logística y el futuro industrial de Tubos Reunidos y de Aiaraldea"
Concurso voluntario de acreedores
Tubos Reunidos solicitó el pasado 4 de mayo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV) el concurso voluntario de acreedores ante una situación que calificó de “insolvencia inminente”.
Entonces, la empresa aseguró que el consejo de administración había tomado conocimiento de que, debido a las “tensiones de tesorería” que venía sufriendo la empresa en los últimos meses, “agudizadas por la paralización indeseada de la actividad en la planta de Amurrio” - en alusión a la huelga indefinida en esta factoría desde el 16 de marzo -, la sociedad se encontraba en una situación de "insolvencia inminente”.
Retirada de la demanda
Tras la reunión con el administrador concursal, los sindicatos de la planta de Amurrio (ELA, UGT, CCOO, LAB y ESK) anunciaron en un primer momento la retirada de la demanda contra el ERE, con lo que el juicio previsto el 7 de julio en el Tribunal Superior Vasco no se celebraría. Sin embargo, horas más tarde, ESK, que cuenta con un delegado en la planta de Amurrio, ha anunciado que no retirará la denuncia contra el ERE hasta que no se garantice por escrito su anulación a cada uno de los trabajadores afectados.