Es usted soprano y pianista profesional. ¿Cómo empezó en esto de la música?
–Mi padre tocaba un poco el piano y la guitarra, y me enseñó. Desde los 4 años le escuchaba tocar y me enseñaba algunas cosas. Siempre he sentido una conexión especial con la música. Además de mi padre, también tengo un tío que se dedica al jazz, JeanMarie Ecay, que es francés y tocó con gente como Paco De Lucía. Venía mucho a casa y siempre me ha inspirado mucho.Quería ser como él.
Pues sí que empezó joven… ¿Qué tipo de música escuchaba cuando era pequeña?
–De todo, pero el jazz y el soul me encantaban. El jazz por mi tío, siempre le hemos escuchado en conciertos. Ytambién las mujeres fuertes; siempre me han inspirado las mujeres que me transmiten fuerza.
Después estuvo viviendo diez años en Londres. ¿Fue allí para estudiar música?
–Sí, estudié la carrera de piano y de canto. En mis ratos libres iba a pubs y empecé en el mundo del jazz, a tocar en otros círculos. Londres me ha inspirado muchísimo. Bueno, y me sigue inspirando. Ahora estoy en Pamplona, pero voy una vez al mes y sigo inspirándome de esa libertad musical.
Su carrera tiene dos vertientes:por un lado está la intérprete, soprano y pianista profesional, y, por otro lado, también ha desarrollado su faceta creativa…
–Exacto. Desde siempre, desde que estudiaba, hacía todo lo que me pedían, pero también necesitaba sentirme libre. Tenía una curiosidad muy grande por experimentar otros estilos y por sentirme yo, por hacer mis temas. No sabía muy bien cómo, pero sabía que quería hacer eso. Y empecé a escribir mis propias canciones, basándome en mis vivencias y en mi entorno. Aparte de mi faceta de intérprete, a la que le he dedicado horas, también necesitaba encontrarme yo a mí misma en la música, hacer algo más. Me fui por ambientes muy creativos, de improvisar con el jazz. Quería expresarme.Me pareció fascinante el mundo más moderno; me refiero a moderno en comparación con el clásico, no a moderno como lo que se hace ahora. Así nacieron mis primeros temas propios. Estaba en Londres trabajando en musicales de cantante y también de directora. Eso fue como un punto de inflexión entre lo clásico y lo moderno. Sabía que no me iba a dedicar a los musicales, pero esa parte de actuar e interactuar más con el público me gustaba más.
¿Cómo casa lo que aprende de la música clásica, que parece algo más academicista, con la improvisación del jazz?
–Eso viene de mi necesidad de expresarme de una manera más inmediata, para mostrar cómo me siento en cada momento.Era una necesidad. Igual estudiaba diez horas de Chopin, o hacía el Concierto número 20 de Mozart, que lo hice aquí, en Pamplona, y estuvo muy bien, y al final era encerrarte y meterte en la interpretación de un compositor. Me encanta hacer eso y lo sigo haciendo, pero llegaba a casa y sentía que necesitaba expresarme urgentemente. Necesitabaencontrar una voz propia, también, crear algo mío. Después de hacer la carrera en Londres con gente muy buena, después de hacer tres másteres y mucho mucho estudio, quería hacer algo mío. Ahora están saliendo los temas propios, están saliendo solos. Pamplona también me está inspirando mucho, llevo una vida más tranquila. Antes había demasiado ruido, iba corriendo a todos lados en Londres.
Imagino que esas canciones irán para el disco nuevo. ¿Qué nos puede avanzar al respecto?
–El disco es muy soul, estilo jazz soul. O sea, no es pop. Tiene mucha fuerza. Habla mucho de la autoestima, de la resiliencia. También me inspiran las cosas que pasan en el mundo. Este verano fui a un voluntariado en Etiopía y me salieron muchas canciones. Me gusta contar cosas que suceden en mi entorno.
Su carrera abarca muchas facetas: intérprete, compositora, directora de musicales, formadora, directora de coros… ¿En cuál se siente más cómoda?
–Disfruto en todas de diferente manera, porque todas me están inspirando un montón. Incluso mis alumnos, que son alumnos súper talentosos, me inspiran para mi faceta artística. Estoyen un momento de mucha inspiración y todas esas facetas me gustan y todas son necesarias. Si me das a elegir, me encanta hacer conciertos, me siento muy artista, la verdad. Ahora estoy en ese momento: quiero sacar mi disco, contar lo que tengo dentro.Pero bueno, sin desestimar las otras facetas.
Este mes de marzo tenía dos conciertos: el primero, en Bilbao, el pasado día 8, en el Palacio Euskalduna.
–Al de Bilbao fui como artista invitada y canté dos temas propios. Hice la clausura del concierto. Era por el día de la mujer y estuvimos varias mujeres compositoras. Habíaun coro de ciento cincuenta niños y canté con ellos dos canciones: Light in the fire y Fluyo. Esta última va sobre dejar fluir la vida; cuando no tienes todo bajo control, que la vida ponga las cosas en su sitio. El otro día perdí un vuelo en Amsterdam y me salió la canción sola. Al principio me agobié, porque no había vuelos por una helada; me amargué un poco al principio y pensé que no me podía amargar. A veces nos preocupamos por cosas pequeñas. Estaba con mi madre en Navidad, soy autónoma, podía gestionarlo, pero en un principio me afectó bastante. Me pasé toda la noche componiendo y salió. A partir de ahí, todo fue mejor.
¿Le inspiran más la tristeza y los momentos bajos?
–Es posible. Creo que intento hacer más positivos los momentos bajos.En algunos positivos también hago canciones, pero digamos que me siento más inspirada en los negativos. Vengo del romanticismo, de Chopin…Soy un poco melancólica. Pero bueno, hasta Chopin tiene momentos de chispa en su música. Me siento muy identificada con él en lo musical. En lo triste hay una luz siempre.
El concierto de Pamplona tendrá un enfoque diferente al de Bilbao, ¿no?
–En Pamplona haré canciones de Aretha Franklin, Nina Simone, Tina Turner…También cantaré temas propios. Uno de mis objetivos es que se escuche mi música. Me inspiran mucho esas grandes artistas, así que será un homenaje hacia ellas. Será un show precioso con banda, llevaré siete músicos y recorreremos juntos los grandes clásicos y temas más modernos. Son profesionales de altísimo nivel. Habrá percusión, guitarra eléctrica, bajo, viento metal… Es un viaje a la esencia del show y a conectar con esas grandes mujeres, con las divas del soul. El soul no es solo música, es también un movimiento cultural y social. Esas artistas han influido mucho en la sociedad. Son historias duras y han hecho grandes canciones con ellas.