Viajes, paisajes y escenas captadas en un instante se reúnen en la exposición “Una Mirada en movimiento”, que podrá visitarse hasta el sábado 25 de abril en la planta baja del Centro Comercial La Morea. El fotógrafo navarro Juan Goyache presenta una colección de 23 imágenes que exploran el movimiento y la construcción de recuerdos a través de la fotografía.
La muestra plantea un recorrido visual que introduce una propuesta cultural en el espacio comercial y acerca al público una selección centrada en el movimiento, la composición y la capacidad narrativa de la fotografía.
El proyecto reúne trabajos realizados a lo largo de varios años de viajes y experiencias personales del autor. En ellos conviven escenas de deportes extremos, paisajes tranquilos y retratos captados en distintos países, conformando una colección heterogénea con una mirada propia y reconocible. El conjunto propone una observación del entorno en constante cambio, donde cada imagen funciona como testimonio de instantes irrepetibles y situaciones captadas con intención narrativa.
“Con el tiempo, mi mirada ha ido transformándose hasta llegar a una necesidad clara: fotografiar todo lo que sucede a mi alrededor, captando el momento y acompañando su ritmo sin interrumpirlo. La cámara se convierte en una extensión de mi cuerpo, una herramienta para preservar el tiempo, no para congelarlo artificialmente, sino para conservar esos instantes que desaparecerían. Momentos cotidianos y extraordinarios, gestos fugaces, paisajes en constante cambio, movimientos que a menudo solo ocurren una vez. Fotografiar es, así, una manera de construir recuerdos y otorgarles permanencia”, explica Goyache.
La exposición comenzó su recorrido el pasado 31 de enero en Antheia Studio, donde permaneció durante el mes de febrero. Posteriormente, las obras se trasladaron al Nuevo Casino Principal de Pamplona, un espacio con tradición expositiva que acogió la muestra durante marzo. En ambas ubicaciones, las fotografías generaron distintos encuentros y lecturas, ampliando el alcance del proyecto y reforzando su carácter itinerante.
La llegada a La Morea supone una nueva etapa dentro de este recorrido. El espacio comercial ofrece un entorno accesible que facilita el contacto directo con el público, manteniendo la intención del autor de compartir una colección construida a partir de años de observación. Cada parada añade nuevas interpretaciones y refuerza la idea de una mirada en movimiento que evoluciona con el paso del tiempo y los contextos expositivos.
“Estoy muy contento con la acogida de la exposición y me hace ilusión ver cómo la gente se para a mirar las fotos. Para mí es muy especial poder compartir imágenes de estos años de viajes y momentos que me han marcado, y ver que conectan con quien las observa. Que ahora la muestra esté en La Morea me da la oportunidad de acercar mi trabajo profesional a más gente y seguir disfrutando de ese intercambio que la fotografía permite para inspirar a cualquiera a coger una cámara e inmortalizar sus propias aventuras”, explica Goyache.
La exposición combina observación, memoria y movimiento, acercando al público una selección de imágenes concebidas para sorprender y generar una conexión directa con quien las contempla.