El pintor y escritor José Ramón Urtasun Recalde acaba de publicar con la editorial Pamiela (colección Ensayo y Patrimonio) el libro Memorias de un maca. Un chaval de Pamplona en los años 50, en el que reúne los recuerdos de su etapa juvenil durante la dura posguerra franquista.

Esta es “una obra que trasciende la mera autobiografía para convertirse en un ejercicio de memoria democrática y justicia históricas”, explica Víctor Moreno en el prólogo. Y sigue: “A través de los ojos de un niño, el autor ofrece un relato descarnado sobre la supervivencia y la explotación en la Navarra de la posguerra y, más exactamente, en el período llamado como el racionamiento”.

“Lo que aquí cuento es una misma historia cotidiana, sufrida por miles de familias que padecieron la represión impuesta tras la victoria de los golpistas del 36. Tras los miles de asesinatos que llevaron a cabo, con toda la impunidad y bendiciones de la Iglesia, los sobrevivientes tuvieron que cargar con el régimen impuesto en el día a día. Y es ese ambiente que nos tocó vivir el que he querido reflejar a través de los ojos y vivencias del chaval que fui en la Pamplona de los años cincuenta”, explica Urtasun.

Portada del libro.

Portada del libro. Pamiela

"Como en la película Freaks, estas memorias hablan de la monstruosidad de una época, cuya deformidad no se halla en el físico o en la apariencia de las personas, sino que va mucho más allá, sino más acá, es decir, su interior”, agrega Moreno.

La actividad de José Ramón Urtasun (Pamplona, 1945) siempre relacionada con las causas populares. Como activista e ilustrador, ha estado al servicio de los movimientos populares, entre otros, el colectivo KONTUZ!, contra la corrupción; la iniciativa Ciudadana para la Defensa del Patrimonio, una de cuyas denuncias paralizó las obras de la Plaza del Castillo, y, especialmente, su implicación a favor de las víctimas del golpe de 1936, colaborando con las asociaciones memorialistas.

Varios libros recogen su trabajo, como No os olvidaremos. Navarra 1936, complementado con una impresionante exposición de sus cuadros, que recorrió numerosas localidades en Navarra y el Estado. Memoria poética, obra colectiva en torno a los cuadros de la exposición o Simbología golpista en Navarra.