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Jabier MuguruzaMúsico y escritor

“Hay años de trabajo en ‘Kafe Mokka’, de documentación y acercamiento al mundo del inconsciente”

El escritor y músico guipuzcoano atiende a este periódico tras la publicación de su primera novela, ‘Kafe Mokka’, ilustrada por la irundarra Lorena Martínez

“Hay años de trabajo en ‘Kafe Mokka’, de documentación y acercamiento al mundo del inconsciente”Arnaitz

Lleva casi cuatro décadas en la que fluye toda su creatividad y le siguen saliendo ideas. Tiene mucho mérito.

–No sé si es mérito de uno o si es que no sabemos hacer otra cosa y es eso lo que nos sale. Hay gente de mi edad que se está jubilando y me pregunta con un poco de retintín ‘¿y tú qué, Jabier?’ Pero es que yo creo que no sabría ni sería capaz de dejar de hacer lo que hago, la música y la escritura. 

Acaba de publicar ‘Kafe Mokka’. ¿Puede resumir de qué trata? 

–El libro está situado en un pequeño café, que estaría en Irun y donde ocurren una serie de cosas. Sobre todo se charla sobre diferentes temas. Hay unos clientes fijos, del barrio, de una serie de empresas y de un Euskaltegi, y hay otros clientes puntuales que aparecen. Ahí surgen conversaciones sobre algunos temas de bastante actualidad y otros temas clásicos, como la comunicación, la soledad, la familia, la lucha entre los dos sexos, dicho de manera muy coloquial, y de la tensión que ven los personajes y también el autor. Luego hay otros temas que están ahora más en el candelero o de más actualidad.

Muguruza, en el Café Roma de Irun.

Para crear ese Kafe Mokka ficticio ha cogido cierta inspiración de este Café Roma de Irun en el que estamos usted y yo en este momento.

–Tomé un poco como referencia este Café Roma, pero el Kafe Mokka es ficción. Aunque sí tiene algunos parecidos, como la decoración o el tamaño. Es lo que las posibilidades económicas le permiten a Alberto, protagonista y narrador, comprar. Él soñaba con un café más amplio, a la antigua usanza, lo que era el café clásico donde se hacían tertulias o donde había incluso conciertos. Pero se tiene que conformar con un café de estas dimensiones. Todo eso tenía que ver con la idea que yo tenía, y que yo quería reflejar en el espacio de mi libro. Por ejemplo –señala una imagen de la cafetería–, esa foto de Gregory Peck y Audrey Hepburn en Roman Holiday la utilizo en el libro. 

“Es una reivindicación mía plantear la posibilidad de dialogar desde distintas posiciones y que no ocurra prácticamente nada”

No le importa tratar algunos denominados temas tabúes como la soledad.

–Esa soledad está muy asociada a una serie de preocupaciones que tienen varios clientes del café. Sin olvidarnos de que entre esos clientes fijos que te he comentado hay unos que son psicoanalistas, y tienen una influencia en ese café. Las cosas que dicen ellos están relacionadas con temas que nos afectan en lo más íntimo, en lo que es nuestra vida. Ahí entraría la soledad, la tristeza, la ansiedad o depresión que tanto estamos viendo en la sociedad. Otros temas quizá pueden ser más polémicos en el tratamiento, pero siempre he tratado de plantearlos de forma civilizada, con interlocutores que charlan y tienen diferentes puntos de vista. Salvo alguna excepción son capaces de hablar y de plantear puntos de vista diferentes con respeto. Es una reivindicación mía plantear como autor la posibilidad de dialogar desde distintas posiciones y que no ocurra prácticamente nada.

¿Le ha dado muchas vueltas a la cabeza sobre cómo plantear ciertos temas, o todo ha fluido de forma natural?

–Mi forma de ver la vida aparece de una forma o de otra. Más o menos se va reflejando en lo que va diciendo la gente, pero no de forma muy clara, porque muchas veces tengo dudas y conflictos internos. No se trata de proclamar nada, sino de abrir puertas. Me han llegado opiniones del libro y la gente me comenta que le da qué pensar.

Portada del libro.

No hacía un libro para un público adulto desde 2014, aunque sí que lo era su último proyecto musical de 2024. ¿Por qué está vuelta?

– No lo sé. Sí sé que en los últimos años han ocurrido una serie de cosas, como el fallecimiento de mi hermano Iñigo. Y de una amiga. La presencia de la muerte es importante en este libro, aunque haya humor. También ha habido cosas hermosas como el nacimiento de nietos. Ha habido todo un trabajo de documentación estos años, de acercamiento al mundo del inconsciente que me interesa cada vez más. Que me haya puesto en marcha para un público adulto creo que viene algo dado por esas circunstancias que te comento. Ha sido un trabajo de años, hay años invertidos en esta novela.

“Tras la pandemia he publicado cinco discos, dos libros infantiles y ‘Kafe Mokka’. Es interesante parar un poquito”

Ha dicho que se va a coger un respiro después de esta novela. ¿También en el apartado musical?

–Es que me estoy dando cuenta de que después de la pandemia he publicado cuatro discos infantiles y uno para adultos en homenaje a Iñaki Irazu, al que me parecía que tenía que hacer un homenaje cuando cumplió 70 años. También dos libros infantiles. Esto desde 2020, y ahora Kafe Mokka. Creo que es interesante ahora parar un poquito. En la música he dejado el directo, estoy más en trabajos de estudio y escritura. Veremos lo que va saliendo, pero de una forma más tranquila.