El Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra Baluarte ha reducido su huella de carbono a la vez que ha incrementado el número de eventos, pasando de 410 en 2024 a 430 en 2025, así como los niveles de ocupación del recinto, lo que, según subrayan, evidencia una mayor eficiencia en la gestión de los recursos.
En concreto, ha cerrado 2025 con una huella de carbono total de 616,40 toneladas de CO₂ equivalente, según el inventario elaborado conforme al estándar internacional GHG Protocol, que analiza de manera integral los alcances 1, 2 y 3, informa en un comunicado.
Este resultado consolida la evolución positiva iniciada en 2024 —año base del cálculo— y refleja el impacto de las medidas de sostenibilidad, tanto en la gestión energética como en la operativa de su actividad.
Como uno de los logros más destacados, cita la reducción del consumo eléctrico por evento, que ha bajado hasta un 22% respecto al año anterior.
Energías renovables
Según detalla, gracias a la contratación de suministro con garantía de origen renovable, las emisiones de alcance 2 se mantienen en valores nulos. Las emisiones indirectas (alcance 3), vinculadas a servicios y proveedores, alcanzan 404,24 tCO₂-eq (65,58% del total), mientras que las emisiones directas de gas natural (alcance 1) ascienden a 212,16 tCO₂-eq.
En conjunto, la huella de carbono de Baluarte se ha reducido un 7,46% respecto a 2024.
Estos resultados, según Eduardo Nanclares, director de Calidad y Sostenibilidad en NICDO – Baluarte, reflejan una evolución positiva de los indicadores, con descensos que se producen en un contexto de mayor actividad del recinto, lo que evidencia una mejora en la eficiencia ambiental.
Al respecto, ha señalado que han optimizado los consumos de electricidad, gas y agua, sustituido el alumbrado convencional por tecnología LED en prácticamente todo el edificio y puesto en marcha una instalación de autoconsumo solar, contribuyendo así a una huella de carbono más baja y a una gestión más eficiente de los recursos.
El análisis detallado de la huella de carbono ha permitido identificar que la mayor parte de las emisiones indirectas se concentra en los servicios asociados a la actividad, tanto fijos como vinculados a eventos.
Mejora constante
Este diagnóstico abre nuevas oportunidades para implicar a proveedores y cadena de valor en la reducción del impacto ambiental. En este sentido, el auditorio ofrece a las empresas promotoras la posibilidad de calcular la huella de carbono de cada evento de manera validada.
Esa certificación permite a los organizadores conocer el total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero, facilitando la identificación de oportunidades de mejora y la implementación de medidas para reducir su impacto ambiental.