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El 60,3% de las mujeres del sector audiovisual ha sufrido alguna clase de violencia sexual en el trabajo

Se trata de una de las principales conclusiones del informe 'Después del silecio. Después del silencio. Impacto sobre los abusos y las violencias sexuales contra las mujeres en el sector del cine y el audiovisual', realizado por Cima y presentado en Pamplona en el marco de la 40ª Muestra de Cine y Mujeres

El 60,3% de las mujeres del sector audiovisual ha sufrido alguna clase de violencia sexual en el trabajoIñaki Porto

El 60,3% de las mujeres profesionales del ámbito del cine y del audiovisual de entre 20 y más de 50 años declaran haber sufrido algún tipo de violencia sexual en los espacios relacionados con su trabajo. Esta es una de las principales conclusiones cuantitativas del informe 'Después del silecio. Después del silencio. Impacto sobre los abusos y las violencias sexuales contra las mujeres en el sector del cine y el audiovisual', impulsado por Cima (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) y elaborado por Nerea Barjola Ramos y Bárbara Tardón Recio.

Precisamente, y con motivo de la 40ª edición de la Muestra de Cine y Mujeres que promueven laFundación IPES y Cines Golem, ambas expertas darán a conocer los principales datos de este informe esta tarde del 1 de junio, a las 18.00 horas, en el Palacio del Condestable de Pamplona. La programación del festival se presentará el martes 2 de junio.

Alba González de Molina y Almudena Carracedohan acompañado a las autoras en tareas de coordinación, edición y supervisión de este informe publicado el año pasado.

"No son casos aislados"

Desde Cima, subrayan que los relatos de violencias contra las mujeresen el sector cinematográfico y audiovisual "no son casos aislados". "Desde que tejemos redes entre nosotras, y desde que se ha roto el silencio afianzado durante tanto tiempo, somos más conscientes de esta terrible realidad que tiene un impacto directo en nuestro trabajo y nuestras vidas", afirman.

Rodaje en Bilbao.

Por eso, la asociación comenzó a implementar desde el año pasado cuatro líneas de acción: creación de unaGuía de respuesta urgenteante casos de violencia sexual; un trabajo con las instituciones para que proporcionen los recursos y la asistencia que la ley prevé y que la sociedad y las víctimas demandan; formación específica sobre violencias machistas, y, en el ámbito de la investigación, la elaboración de este informe "para dar a conocer la situación de las violencias sexuales y del abuso de poder en la industria del cine y audiovisual".

Y es que, desde su nacimiento hace más de 20 años, la asociación trabaja para "fomentar la presencia igualitaria de las profesionales del audiovisual, contribuyendo a una representación equilibrada y realista de las mujeres dentro de los contenidos que ofrece nuestro medio".

La violencia, en datos

Cima difundió este estudio en 2025 y desde entonces ha recorrido festivales, encuentros, muestras y otras programaciones. Ahora llega a Pamplona, cuyaMuestra de Cine y Mujereses la decana de este tipo de programas en el Estado. Así, Nerea Barjola, politóloga, doctora en Feminismos y Género, activista por los derechos de las mujeres y autora de Microfísica sexista del poder, y Bárbara Tardón, doctora en Estudios Interdisciplinares de Género y experta en violencia sexual contra las mujeres y derechos humanos, desgranarás principales conclusiones cuantitativas, pero también cualitativas del documento.

METODOLOGÍA DEL INFORME

Técnicas cualitativas

  • Grupos de discusión (4 grupos de discusión organizados por edad con participación de mujeres profesionales de diferentes ámbitos del sector del cine y del audiovisual).
  • Entrevistas a expertas (4 entrevistas en profundidad con especialistas del sector y de inspección de trabajo aportando claves para la contextualización y recomendación).
  • Análisis de los relatos y discursos.

Técnicas cuantitativas

  • Encuesta online a socias de Cima (312 respuestas).
  • Recopilación de datos sobre la prevalencia de las violencias sexuales en la industria y percepción de la respuesta institucional.

Además de la cifra del 60,3% de las mujeres de este sector que dice haber sufrido algún tipo de violencia sexual en el trabajo, el informe Después del silencio concluye que más de la mitad de las mujeres, independientemente de su edad, han sufrido algún tipo de violencia sexual en el sector. Y que todas las mujeres profesionales (interpretación, dirección, arte, maquillaje y peluquería, sonido, guion, producción, posproducción y otras) han enfrentado alguna forma de violencia sexual.

El informe aborda la situación en todos los puestos de un rodaje o de una producción audiovisual.

Concretamente, el 81,4% de las mujeres que han sufrido violencia sexual manifiestan haber enfrentado acoso verbal. El 49,5% de las mujeres que revelan haber sufrido violencia sexual han enfrentado acoso físico. Y el 22,3% de las mujeres que han sufrido violencia sexual ha sido facilitado por el uso de las tecnologías, enfrentando acoso virtual y/o digital.

En cuanto a la revelación de esta violencia, el 92% de las mujeres que han enfrentado violencia sexual no han denunciado la violencia sexual enfrentada. Tan solo el 6,9% de las mujeres que han sufrido violencia sexual han denunciado lo sucedido ante un cuerpo de seguridad del estado, policía autonómica, juzgado u otra institución. Sólo el 4,3% de las mujeres trasladaron lo sucedido a una institución o asociación especializada; y sólo el 13,6% se lo pudieron contar a una persona responsable (jefa/e o recursos humanos). Además, el 94% se lo contó a una persona cercana (amistades/familiares).

Temor a represalias y otros motivos

Más del 30% de las mujeres que no denunciaron han revelado que no lo hicieron por la inseguridad sobre cómo proceder. El 27% de las mujeres no denunciaron por temor a represalias. El 22,2% no denunciaron por la creencia de que no serviría para nada.

En cuanto a la opinión recibida por parte de quienes sí denunciaron, el 30,8% tienen una opinión “mala” de la atención recibida, el 46,2% tiene una opinión “muy mala” de la atención recibida. El 15,4%, en cambio, manifestaron una opinión “buena".

Por otro lado, en torno al conocimiento de instrumentos para la prevención y actuación frente a las violencias sexuales y derechos de las mujeres en la industria del cine y el audiovisual, casi el 64% de las mujeres desconoce la existencia de protocolos para prevenir y abordar la violencia sexual en el lugar de trabajo. Asimismo, solo el 24,4% de las mujeres encuestadas afirma conocer los derechos de las víctimas de violencia sexual recogidos en la Ley Orgánica 10/2022, de Garantía Integral de la Libertad Sexual.

El 76,3% de las mujeres encuestadas consideran que las personas en posiciones de poder en la industria del cine y el audiovisual abusan de manera “frecuente” o “muy frecuente” de su autoridad para poder ejercer alguna forma de violencia sexual.

Faltan regulaciones y medidas

El 64,4% de las mujeres en todos los rangos de edad considera que las denuncias no son tomadas en serio. El 80% de las mujeres más jóvenes (20-29 años) consideran que estas denuncias no son tomadas en serio.

Y la inmensa mayoría de las mujeres (96,2%), independientemente de su edad, consideran la necesidad de mayores regulaciones y otras medidas, como la formación, para prevenir las violencias sexuales en la industria.

El 85% de las mujeres consideran que la medida más eficaz es la representación de mujeres y personas diversas en los puestos de liderazgo. Y el 75,2% de las mujeres consideran necesaria la implementación de protocolos.

El informe se presentó a finales del año pasado.

Una violencia normalizada en las dinámicas actuales

En cuanto a los hallazgos cualitativos, el informe señala que el ejercicio de las violencias sexuales está normalizado e integrado de manera estructural en las dinámicas del sector del cine y el audiovisual como parte de un “continuo de violencia” histórico ejercido contra las mujeres. De esto se deriva que las violencias sexuales en la industria del cine y del audiovisual no son incidentes aislados ni pertenecen a un tiempo pasado.

Por otra parte, el estudio deja claro que las violencias sexuales son enfrentadas por todas las profesionales del sector: interpretación, dirección, producción, guion, maquillaje y peluquería, dirección de arte, sonido, montaje, dirección de fotografía, vestuario, música, distribución y exhibición.

Y las violencias sexuales se ejercen en todos los espacios y fases de la actividad profesional, también en entornos privados o íntimos: escuelas, fase de formación académica o formación continua, preproducción, casting, ensayos, rodajes, postproducción, promoción, festivales, hoteles y residencias privadas, etcétera.

Presentación del estudio en Valencia.

Impunidad y castigo a la víctima

El documento de Cima subraya la existencia de un sistema de impunidad que protege a los agresores dentro del sector del cine y del audiovisual: la impunidad hacia quienes ejercen la violencia es sostenida por el silencio institucional y de las empresas/productoras/plataformas de distribución responsables de los proyectos audiovisuales.

Los relatos de las profesionales, las historias de vida y los grupos de discusión apuntan a una impunidad sostenida y no excepcional.

Es más, se perpetúa un sistema en el que se cuestiona a la víctima o superviviente (mediante la rumorología, la falta de credibilidad, la minimización de lo sucedido o la desvinculación de la agresión con el entorno laboral) y de manera directa e indirecta se protege al agresor. El sistema no sólo no sanciona a los culpables, sino que se refuerza su poder y se reproduce su legitimidad social, consolidando un entorno laboralmente inseguro para las mujeres.