El Aviron Bayonais se juega su futuro
top 14 | el club lapurtarra debe ganar mañana para asegurar su sitio en la máxima categoría
donostia - El Aviron Bayonnais se juega su futuro mañana. El conjunto lapurtarra apurará en la última jornada de liga sus opciones para lograr la permanencia en la máxima categoría gala, el Top 14. Sin embargo, con la amenaza de descenso bien presente sobre el Jean Dauger, la máxima preocupación de muchos aficionados blanquiazules consiste en evitar una posible fusión con el Biarritz Olympique.
El conjunto vasco, único equipo de Iparralde en el Top 14, está obligado a ganar y a esperar acontecimientos. Los dos últimos clasificados de la máxima categoría bajan a ProD2, y actualmente el Aviron ocupa la penúltima posición de la liga con un solo punto menos que el Brive, el primer equipo situado en la zona segura de la tabla. Las opciones más realistas de salvación pasan por que los lapurtarras ganen en el Jean Dauger a La Rochelle, el noveno clasificado (16.15 horas), y que además, el Brive pierda en su estadio frente al Stade Français, tercero en la clasificación.
Crispación En espera de la victoria en Baiona y de la carambola en Brive, la afición del Aviron Bayonnais aguarda el choque preocupada por la posibilidad de una futura fusión con el Biarritz Olympique. Las directivas de ambos clubes han reconocido que en las últimas semanas han realizado “una reflexión” conjunta sobre la posibilidad de crear un solo equipo profesional en Iparralde. La idea no es nueva. Hace tiempo que se viene hablando de la creación de un solo equipo profesional, que permita conservar la identidad y las categorías inferiores de ambos clubes.
Las instituciones alientan la unión de las dos entidades, hartos de tener que pagar subvenciones a dos conjuntos profesionales tan cercanos, y los pequeños patrocinadores de ambos equipos también prefieren invertir en un solo club que goce de las simpatías de las dos hinchadas para rentabilizar su inversión. Además, las directivas de Aviron y Biarritz cada vez tienen más problemas para poder elaborar un presupuesto competitivo. Con estas premisas económicas, con los rojiblancos en segunda división y los blanquiazules casi permanentemente instalados a un paso del abismo, la fusión se presenta como una solución más lógica.
Pero las aficiones del Biarritz y, sobre todo, la del Aviron, no lo ven así. El pasado lunes, el presidente del club blanquiazul, Manu Mérin, convocó una rueda de prensa para reconocer que había compartido “una reflexión con los dirigentes del Biarritz sobre el porvenir del rugby de alto nivel”. Mérin, no obstante, anunció tajantemente “el final” de estas conversaciones, denunció haber sufrido amenazas e incluso dijo haber sentido miedo por su familia y su empresa.
El presidente del Biarritz Olympique, Serge Blanco, también compareció ayer para confirmar el final de las conversaciones, pero veladamente defendió la necesidad de la fusión. El antiguo zaguero aseguró que “el rugby vasco está en peligro. Puede ser que el futuro sea morir en una esquina, solo y enfermo. Pero yo no lo asumo”.
Un posible descenso del Aviron mañana podría acabar impulsando una fusión que interesa a ambos clubes, pero que sus aficionados no parecen preparados para aceptar.