alerta sanitaria

El adiós del fútbol navarro

22.04.2020 | 01:08
Nati Arangoa.

Nati Arangoa (Pamplona), Mari Muro (Iruña) y Santos López (Corellano) se han ido sin la despedida de sus clubes

el lado más triste del confinamiento ha sido despedir a personas que no volverán. El fútbol navarro no ha sido ajeno a esta triste circunstancia y ha visto cómo colaboradores de distintos clubes se han marchado sin poder recordarlos en el campo.

Fue el caso de Nati Arangoa, una de las primeras mujeres vinculadas al fútbol navarro. Fue directiva del Pamplona durante casi 30 años. Llegó junto a su marido, Josepe Los Arcos, y desempeñó su función de secretaria de la Junta directiva durante más de 25 años. Se encargó de las tareas de documentación y era fija en los campos hasta hace dos temporadas. Falleció a los 74 años el 29 de marzo. Su vinculación al deporte fue más allá del Pamplona, con el balonmano (fue de las primeras mujer en sacarse el título de entrenadora) y el equipo del Trofeo Boscos en Anaitasuna, además de su aportación al mundo cultural y el montañismo en la entidad. Queda el recuerdo de su sonrisa entre los cientos de deportistas que han pasado por la sociedad Anaitasuna y el CD Pamplona en estos años.

El Corellano también puso el crespón negro a su escudo con el fallecimiento de Santos López Fernández, masajista durante casi 20 años, hasta la temporada 1992-93. Un colaborador incansable en el club ribero, que lo recuerda con cariño que se marchó el 7 de abril a los 83 años.

También en este confinamiento el Iruña ha perdido al que fuera su directivo José María Muro Pérez, conocido como Mari, que falleció el pasado día 18 de abril con 80 años. Dedicado al Iruña como directivo, entrenador, delegado, chófer, cocinero... siempre estuvo dispuesto a trabajar por el club y a dibujar una sonrisa en el Iruña, gracias a su buen talante. Sanferminero de pro, sus amigos del Iruña lo recuerdan como una gran persona.

En el Arenas de Ayegui también se recordó a las abuelas de los jugadores Ian, Alain y Oier, de su fútbol base, así como al padre del exjugador Jonathan Gómez de Segura.

Y el Baztan lamentó el 14 de abril la ausencia de su socio Alfonso Ciáurriz Vicente, también un pérdida grande para el club.

A todos ellos, los clubes los recordarán una vez regrese la competición, ya que no han podido dedicarles un homenaje en estas semanas de confinamiento.