La charla

Las caras amarillas

09.02.2020 | 00:39
Las caras amarillas

parece increíble que con un simple emoticono del WhatsApp podamos decir un montón de cosas e incluso se entienda mejor que si lo contáramos con palabras. De hecho hay veces que escribiendo estas charlas me quedo con ganas de poner una carita de esas amarillas guiñando un ojo o con una aureola en la cabeza. Que tengo hambre, mando la de la lengua fuera, que estoy pensativo, la de los dos deditos en la barbilla y si me apetece comerte a besos pues venga corazones rojos saliendo de su boca.

En realidad esas caritas amarillas solo hacen gestos, pero dejan muy clarito que cualquier gesto físico tiene un significado en nuestras vidas. Aquel pulgar de los romanos quizá diera la campanada al maravilloso mundo de los gestos. Vida o muerte con un solo dedo.

Hace unos días el gran Cholo Simeone hizo un gesto que de momento no sale en las caras amarillas ni tampoco en ningún otro sitio. Cuando su equipo se merendaba a la Juventus en el Wanda, el argentino se llevaba las manos a sus dos caracoles y hacia una especie de tortilla arengando al público. Error, Diego, error.

El martes el impresionante Cristiano Ronaldo le metió tres chicharrazos a los del Wanda, dándole la vuelta a la eliminatoria y demostrando que aún no ha dicho su última palabra. Pero claro, como Diego se había tocado los caracoles, pues él también tuvo su gesto feo donde los haya. Error, Cris, error.

Quizá la semana siguiente vean un niño que cuando gana un partido se toca los caracolillos u otro que cuando no gana también se los toca. Me gustaría que vieran un niño que aplaude al público entusiasmado e incluso alucinado. Digo esto porque eso es lo que hacía Juan Villar cuando el otro día El Sadar ovacionaba y aclamaba a Oier Sanjurjo después de cometer un error. El gesto de la grada fue brutal y merecido hacia el capitán, pero los aplausos del onubense a su propio público no quiero que queden fuera. Gracias Juan. Seguramente algún niño si te vio cambiará tocar sus caracoles por unos buenos aplausos.

Si esto hubiera ido en WhatsApp ya tendría la carita amarilla que expresa preocupación y también la otra que manda un beso? pero sin corazones, ¿eh?

El autor es Técnico deportivo superior