Eduardo Gurbindo: "Sería algo increíble conseguir una medalla"

PROTAGONISTA / EL JUGADOR NAVARRO DEL NANTES ANALIZA LA SITUACIÓN DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA, A LA QUE VE ENTRE EL GRUPO DE LAS FAVORITAS PARA HACERSE CON UN METAL

19.07.2021 | 00:11
Eduardo Gurbindo, durante un encuentro con la selección española. Foto: Efe

pamplona Eduardo Gurbindo, jugador navarro que ha militado esta temporada en el Nantes francés, estará en Tokio para aportar su granito de arena con la selección española de balonmano. El lateral de 33 años de edad dotará de veteranía a un combinado nacional que tiene como objetivo la medalla en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.

Gurbindo se formó en el Portland San Antonio, donde permaneció hasta el año 2007. Luego fichó por el Torrevieja y tras dos años se fue al Valladolid. Su buena etapa ahí le sirvió para ganarse el crédito de un club gigante como es el Barça, donde permaneció desde 2012 hasta 2016. Tras una gran época en el conjunto catalán, Gurbindo fichó por el Nantes y en la pasada campaña se enfrentó en las semifinales ante su antiguo club en la Final Four de la Champions, en la que sucumbieron 31-26. Por el camino, el lateral internacional ha cosechado dos medallas de bronce en el Mundial 2011 y Europeo 2014, así como una medalla de plata en el Europeo 2016 y otra de oro en el 2018.

Esta, además, no es una temporada cualquiera para el pamplonés, pues son tres los factores que ya han convertido la campaña en una de las más bonitas a nivel personal. El primero de ellos es la exitosa recuperación tras una aparatosa lesión de rodilla que le obligó a operarse hasta en dos ocasiones. El segundo es la Final Four de la Champions que consiguió alcanzar con su equipo, el Nantes. El tercero y no menos importante es el nacimiento de su primer hijo. Y quizás, quién sabe si a estos tres factores se le podría unir un cuarto: la medalla en los Juegos de Tokio.

¿Cómo afronta los Juegos?

–Unos juegos siempre son especiales, ya solo por el hecho de que se celebren cada 4 años. Es verdad que este año con el tema del covid van a ser algo extraños. No va a haber público y además en Tokio está decretado el estado de alarma. No obstante, siguen siendo los Juegos Olímpicos. Para cualquier deportista, el mero hecho de poder participar aquí es todo un logro. En la selección estamos en una buena dinámica en los últimos años, cosechando buenos resultados tanto en Mundiales como Europeos, por lo que tenemos que aprovechar esto para estar ahí arriba.

Segundos Juegos 9 años después... ¿hubiera imaginado algo así?

–Pues la verdad es que no. Vengo de dos últimos años muy complicados en los que tuve una lesión grave en la rodilla que me obligó a operarme dos veces y a estar parado durante 18 meses. Tras tanto tiempo parado es muy difícil recuperar muchas sensaciones y hábitos a los que de normal estás acostumbrado. Ya en las pasadas navidades comencé a entrenarme con el equipo, pero al principio no fue fácil. Después de este calvario para mí estar aquí es todo un sueño. Si me lo llegan a preguntar hace siete meses hubiera dicho que es imposible porque no estaba físicamente bien y eso me hacía ver las cosas muy negras. Me siento un privilegiado. Esto no me ha caído de cielo, sino que me lo he peleado y ahora tengo esta oportunidad que quiero aprovechar.

Es esto un premio a la gran temporada con el Nantes?

–Hace unos meses tampoco me hubiese imaginado que íbamos a hacer tan buena temporada. Desde navidad comenzamos a despegar y jugamos con más confianza y mejor. Tuvimos la oportunidad de jugar la Final Four, en la que perdimos contra el Barça, equipo que acabó ganando la final. Con esto hemos dicho al mundo que el Nantes está ahí para dar guerra a cualquier equipo. De momento estamos lejos de equipos grandes de la talla del Barça, pero los resultados están ahí. Somos un equipo con garra y a tener en cuenta en el panorama europeo.

En cuanto a la selección, hay mucha competencia en su puesto. ¿Tenía dudas de si iba a ir convocado?

–Había dudas, sí. Es verdad que estaban Jorge Maqueda y Álex, habituales durante los últimos años. Yo ya desde hace tiempo consideraba que ellos son los que tenían que ir a los Juegos. La duda que quedaba era si el seleccionador iba a llevar a otro zurdo. Finalmente, la decisión me favoreció. Puede influir también el hecho de que Álex pueda jugar de central, además de que yo puedo aportar al equipo algo más de defensa y minutos de descanso. Al fin y al cabo, son decisiones que Jordi, el entrenador, estuvo meditando durante muchísimo tiempo para crear un esquema que por ahora nos está dando buen resultado. Hay que confiar en él y en el sistema que propone. Por nuestra parte, nos da igual dónde nos ponga si él cree que ahí aportaremos al equipo.

¿Qué papel espera tener durante los Juegos?

–Saber eso es muy complicado. Depende mucho del arranque de la competición. El primer partido es contra Alemania y hay que ganar sí o sí. Considero que el equipo tiene que competir y ganar todos los partidos, por lo que hay que ver cómo llega cada jugador y a partir de ahí saber quién jugará más o menos. Además, hay que adaptarse a cuestiones como la humedad de Tokio o el desfase horario. Pese a eso, creo que Jordi hará rotaciones porque son muchos minutos, por lo que jugaré seguro. A partir de ahí, no sé cuánto jugaré. La competición será la que dicte los minutos que juegue cada uno. De todas formas, estoy seguro de que voy a aportar algo diferente. Yo no soy un jugador de 20 años que se vaya a centrar en demostrar y meter goles. Yo ya tengo casi 34 y sé cuál es mi papel dentro del campo. Vengo a aportar lo que sé que hago bien. Cada jugador tiene sus puntos fuertes y se tiene que limitar a hacer lo que sabe.

¿Qué le parece el grupo que les ha tocado?

–Ambos grupos son muy difíciles. En este tipo de competiciones la gente va a tope y a veces ya se saben más o menos los favoritos. Sin embargo, no hay que confiarse con nadie, pues cualquiera te puede ganar. Además, influyen aspectos como la preparación o la adaptación de los jugadores al nuevo escenario. El grupo que tenemos es muy difícil. No se puede decir ni un equipo que sea de nivel inferior. El otro día contra Argentina, en el amistoso, nos estuvieron ganando un buen tramo del partido. Conocemos de sobra a Francia, que han ganado todo. Noruega, que últimamente ha estado peleando por las medallas. Brasil ha pegado un subidón terrible durante los últimos campeonatos. Es un grupo muy complicado, pero el otro también lo es. Nuestro objetivo es estar entre los cuatro primeros y luego ver qué sucede. Hay que clasificarse para los cuartos sí o sí.

¿Con qué sensaciones van tras los amistosos?

–Con muy buenas sensaciones. El primer partido contra Croacia nos sirvió como toma de contacto. Después, tuvimos el test más exigente ante Portugal, en un doble enfrentamiento que muy duro. Además, también jugamos contra Egipto, que está en el otro grupo. Hemos visto cómo está el nivel y han sido buenos duelos. Tras los amistosos, me reafirmo en lo que he dicho antes y sé que cualquier equipo puede ganar a cualquiera. Los partidos han sido positivos porque hemos podido poner en práctica lo que estábamos entrenando y nos ha sido efectivo. A partir de ahora comienza lo bueno.

¿Se les hará raro jugar sin público unos Juegos Olímpicos?

–Va a ser súper extraño. Jugar en un pabellón vacío es muy raro. Además, seguro que va a haber un montón de restricciones. La gente en estos Juegos se va a cuidar al máximo. Lo malo es que no nos vamos a salir de la hoja de ruta. En Londres, por ejemplo, nos gustaba sacarnos fotos con otros deportistas y quizás en esta ocasión sea imposible. No obstante, hemos venido aquí para competir, así que igual en ese aspecto hasta nos ayuda a concentrarnos.

Jugadores como Sergey Hernández o Iosu Goñi se han quedado por el camino... ¿Echará en falta la presencia navarra en el equipo?

–Sin duda. En el caso de Sergey era más complicado, sabiendo que por delante tenía jugadores como Gonzalo o Rodrigo. Por su parte, Iosu lleva siendo un habitual durante los últimos años. Personalmente me ha dado mucha pena. Tengo una relación muy buena con él, le considero un amigo. Sin embargo, aún es muy joven y él ya sabe que, si se lo propone, tendrá otra oportunidad dentro de tres años.

En un año en el que ha conseguido salir de una grave lesión y ha tenido su primer hijo, ¿conseguir la medalla sería más especial si cabe?

–Sería algo increíble. No puedo decir que no lo haya pensado, porque creo que todos lo pensamos en ocasiones. Es algo muy especial. No obstante, siempre digo que hay que tomarse las cosas con calma. Hay que empezar con el primer partido e ir poco a poco. El mejor regalo ya lo he tenido con mi hijo. Cuando tienes un hijo te cambian muchas prioridades y cómo ves la vida. Sería alucinante poder contarle la historia dentro de unos años, si es que me escucha. Tras una buena temporada y el nacimiento de mi primer hijo, conseguir la medalla seria poner la guinda a un año espectacular. Lucharemos por ello con uñas y dientes.

¿Cómo es el ambiente en el equipo?

–El ambiente es espectacular, como siempre. Pueden cambiar jugadores, entrenadores o campeonatos, que el ambiente seguirá siendo siempre fantástico. Nosotros venimos aquí y disfrutamos. Todos sabemos lo que tenemos que hacer y a qué hemos venido aquí, pero somos un grupo de amigos que se divierte. Tenemos respecto por el de al lado y estamos siempre de broma, lo cual ha podido ser una de las claves de los buenos resultados de la selección los últimos años. Uno viene aquí porque realmente le apetece, no porque lo vea como una preparación.

¿Ve a España entre el grupo de las favoritas?

–Me gustaría pensar que sí. El historial de los últimos años dice que hemos ganado dos Europeos y que hicimos bronce en el pasado Mundial. Todo eso es muy bonito, sí, pero el historial no te asegura nada. Tenemos la receta para poder hacerlo. Ahora hay que demostrarlo en la pista. Lo importante es empezar bien y coger confianza rápido porque esto se pasa enseguida. Jugamos un día sí y otro no, así que el día que no juguemos será vital recuperar bien y cambiar el chip para pensar ya en el siguiente partido. Dicho esto, el tema de la adaptación, la concentración y el descanso van a ser súper importantes.

"El grupo que tenemos es muy difícil. No se puede decir ni un equipo que sea de un nivel inferior"

 

"Va a ser súper extraño jugar sin público, pero hemos venido

a competir e incluso puede ayudarnos"

 

"Tras una gran temporada y el nacimiento de mi hijo, ganar una medalla sería poner la guinda"

 

"El ambiente en el equipo es espectacular y puede ser una de las claves de los éxitos de los últimos años"


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