"Todo salió como habíamos planeado"

Joseba Ezkurdia y Julen Martija se mostraron "muy contentos" por haber ganado su cuarta txapela, en el caso del primero, la primera en el del segundo

09.12.2020 | 22:25
Ezkurdia (i) y Martija (d) posan con los trofeos y las txapelas de ganadores del Parejas.

Los navarros Joseba Ezkurdia y Julen Martija, recientes campeones del Parejas, han comparecido esta tarde ante los medios en el frontón de Etxeberri, localidad del segundo. Los pelotaris de la Sakana se enfundaron la txapela tras una durísima final ante Urrutikoetxea y Olaizola II, la cuarta para Ezkurdia –en cuatro finales– y la primera para Martija, en su primera participación en una final, a sus 23 años.

Julen Martija se muestra "muy contento" por llevarse la txapela, aunque todavía le cuesta asimilarlo. "Estos días son para disfrutar. Ayer fue un día increíble, ya cuando vine al pueblo me recibieron todos y estoy muy agradecido", comenta el de Etxeberri. Le queda la pena de no haber podido celebrarlo con la gente, tanto en el frontón como con los amigos, aunque a su llegada a Etxeberri le recibió todo el pueblo. "Es una pena que no hubiera público en el frontón, que no se pudiera celebrar como se merece, pero seguro que podremos celebrarlo mejor en el futuro", ha apuntado.

El de Etxeberri comenta que está asimilando la txapela "poco a poco". "Sabes que has ganado, pero todavía estoy intentando disfrutarlo. He tenido muchos mensajes y es un día un poco raro. Tengo que disfrutar la semana, porque no es algo que se consiga todos los días", ha manifestado. De la final se queda con "el momento de ganar y el abrazo con Joseba", aunque del partido destaca el agobio del momento del pelotazo a Olaizola. "No sabía si iba a poder volver, si estaba bien. Daba un poco de miedo, pero al final volvió y parecía que estaba bien, así que ya me relajé un poco". El zaguero de Aspe reconoce que todavía no había hablado con Olaizola, aunque sí se interesó por él y le dijeron que estaba "bien" y que no había tenido problemas para volver a casa. También recuerda que no es la primera vez que le pega un pelotazo a alguien, ya que es algo que ya le ocurrió en Aficionado, cuando el damnificado fue Arteaga.

Sobre el partido, la primera final que jugaba, ha asegurado que hicieron un partido "muy completo". "Salimos súper enchufados y yo personalmente, aunque hiciera algunos fallos, seguía muy concentrado. Joseba hizo un partido increíble, sobre todo en la primera parte. Él puso el ritmo. Cuando juega así Joseba me ayuda un montón". Ha admitido, sin embargo, que pensaba iba a estar "mas nervioso", por tratarse de su primera participación.

El partido fue muy intenso, aunque Martija ha asegurado que tras disputarlo no tuvo la sensación de que fuera tan duro. "Fue duro, pero no pensaba en 900 pelotazos. Sabíamos que iba a ser un partido largo, porque ellos no iban a fallar, pero en la segunda parte del partido cedieron un poco. En esa parte Joseba le metió mucha velocidad a la pelota y le hizo mucho daño a Aimar", ha analizado. Sobre las comparaciones con otros zagueros, el de Etxeberri ha destacado sus cualidades: "En los partidos duros aguanto bastante bien, intento arrimar, fallar pocas pelotas. Cada uno tiene lo suyo, si hago lo mío bien puedo estar ahí arriba".

Unos meses accidentados

Martija estuvo cerca de no jugar la final, ya que se contagió de covid en octubre –la final estaba prevista para finales de ese mes, pero se aplazó por la huelga de los pelotaris de Baiko–. Finalmente incluso se tuvo que jugar la semifinal, que tuvo lugar la semana pasada. "Tuve momentos difíciles, cuando estuve confinado y no sabía si iba a poder jugar la final. No tuve casi síntomas, así que no lo pasé mal físicamente, pero pensar que igual no iba a poder jugar la semifinal y que se podía acabar el campeonato para mí hizo que lo pasara mal".

Sobre el futuro, y preguntado sobre si el haber ganado la txapela va a cambiarlo en algo, Martija ha dejado claro que va a seguir "trabajando como siempre". "Yo voy a seguir con lo mío. Voy a seguir trabajando fuerte, porque aunque ganes algo hay que seguir trabajando y no se puede dar nada por hecho. Es verdad que ganar una txapela para mí es increíble, es un sueño desde pequeño y me hace mucha ilusión, y creo que me va a dar más confianza en un futuro. Enseguida empezará el Parejas otra vez, aquí no hay tiempo para parar. Este fin de semana no tengo partido, así que podré descansar un poco, pero la semana que viene tendré que volver a entrenar para intentar estar en el mejor estado posible", ha manifestado.

El zaguero ha asegurado que le gustaría repetir con Ezkurdia en el nuevo campeonato, porque está "muy a gusto" y "se juega muy fácil con él", aunque cree "está difícil" que les pongan juntos. "Todas las veces que me pongan con él jugaría súper a gusto".

Por su parte, Joseba Ezkurdia, ha dicho que, a pesar de tratarse de su cuarta txapela, "a ganarlas no se acostumbra uno". "Creo que es algo muy bonito, el fruto del trabajo de todo el año. Trabajamos para poder vivir estos días y estoy muy contento de haber podido ganarla", confesó.

El delantero de Aspe piensa que esta es una txapela "muy especial" por haberla ganado "con Julen" y por "cómo ha sido el año", con la huelga y el parón por la covid. "Ha sido un año complicado, difícil, sobre todo para estar anímicamente bien. Tiene un valor muy grande ganar esta txapela", ha admitido.

Sobre la final, Ezkurdia se queda con "la seriedad" con la que afrontaron y ganaron. "Llevábamos la estrategia de casa bastante clara, pero suele ser difícil hacerlo en la cancha. No se consigue siempre, pero ayer (por el martes) lo conseguimos. Nos salió muy bien. Lo que queríamos era moverle a Urruti y con eso que hubiese más distancia entre ellos. De esa manera también anulábamos a Aimar. Todo salió redondo. Me quedo con eso, con que la idea que teníamos conseguimos sacarla adelante".

El de Arbizu ha asegurado que con el 9-7 comenzó a verse más cerca de la victoria, aunque luego hubo momentos en los que le pudieron entrar más dudas. "Con 9-7 les veía animándose, pero a Julen le decía en ese momento que si hacíamos un par o tres tantos más anímicamente les iba a costar más. Creo que también hubo un momento en el que el partido se puso raro, y que salió un poco del guión que teníamos pensado nosotros, pero supimos darle la vuelta y volver a nuestro plan. En el 18-11 también le veía peligro, no estábamos dominando como lo habíamos hecho y veía que incluso nos podíamos ir del partido, pero Urruti falló un sotamano, hicimos el 19, pude hacer algún tanto rápido y vi que teníamos la txapela muy cerca", ha manifestado.

Sobre la duración y la dureza de la final, Ezkurdia ha apuntado que tenía claro que iba a ser así: "En Bilbao siempre se alargan los partidos y se hacen duros. La pelota coge más bote, no corre tanto, y es más difícil acabar. Sabíamos que el partido iba a ser así y que no teníamos que tener miedo a alargarlo, porque además pensábamos que así teníamos más opciones de ganar el partido".

Cuatro finales, todas ganadas


Ezkurdia ha ganado las cuatro finales que ha disputado: dos en el Cuatro y Medio y otras tantas en el Parejas, por lo que no cabe duda de que es un pelotari que sabe desenvolverse en estas lides. "Me noto tranquilo y controlo bien mi cabeza. Me conozco a mí mismo también y hasta ahora estoy disfrutando estos días. Llegarán momentos duros, pero ahora hay que vivir el momento y, como he dicho, todos los entrenamientos del año son para vivir estos momentos y para jugar estos días. Creo que soy un afortunado por haber jugado cuatro finales, y he trabajado mucho para eso. Ojalá que pueda seguir así. Por ahora me están saliendo las cosas bien en los días importantes, pero lo más importante es ser regular a lo largo del año para pelear las txapelas".

Por todo ello el de Arbizu no duda en decir que está en el mejor momento de su carrera: "Creo que estoy en mi mejor momento, sin duda". Aun así, Ezkurdia cree que tiene "mucho margen de mejora todavía". "Creo que hay que ser ambicioso y aspirar a mejorar. Un deportista tiene que ser así, hay que tener hambre de títulos y seguir trabajando para estar en la pelea de las txapelas, pero no tengo ninguna duda de que estoy en el mejor momento de mi carrera".
El delantero cree que el año ha sido "muy bueno" y terminará pase lo que pase en el número uno del ranking de la Liga de Empresas de Pelota a Mano. "Las cosas me han salido bien y la verdad es que estoy muy contento. El ranking es una cosa nueva, de hace tres años, pero siempre es un buena señal estar ahí arriba".

Pero el año no ha terminado. El de Arbizu juega ante Artola el domingo en los cuartos de final del Cuatro y Medio, donde intentará "hacer un buen partido y entrar en las semis". Y en enero volverá el Parejas y Ezkurdia, al igual que Martija, no lo duda. "Estaría bien poder repetir con Julen, un pelotari de la zona y muy amigo mío, para defender la txapela".