"Todas las opciones pasan por sacar adelante la empresa: ésta es mi vida"
Conchita Flores dice no guardar ya ninguna relación con European Credit. Ni tampoco con Alfonso Arroyo, que ejerció como consejero delegado durante más de siete meses y que contactó con la sociedad inversora inglesa. Es de nuevo la familia Flores la que controla la empresa
Pamplona. La sede de Construcciones Flores en Gorraiz aún no ha cumplido los cinco años de vida, pero ofrece un aspecto desolado un viernes por la tarde. En el día a día, apenas queda media docena de personas trabajando y el parking, con capacidad para un centenar de vehículos, se encuentra prácticamente vacío. Conchita Flores ocupa el despacho principal del edificio, un espacio amplio, diáfano y moderno, decorado en blancos y negros. Desde él afronta el momento más complicado de una empresa a la que el derrumbe inmobiliario alcanzó más endeudada que nunca.
"La crisis nos ha encontrado en plena expansión", reconoce Conchita Flores, que vuelve a ejercer como administradora principal de la empresa después de meses como vicepresidenta y sin el control financiero de la compañía. La entrada de European Credit PLC, una sociedad inversora con sede central en Londres, ha supuesto, según la hija del fundador de la compañía, Juan Bautista Flores, un paréntesis con nefastas consecuencias para la compañía. "Nosotros iniciamos ahora hace un año un proceso con personas que eran de nuestra total credibilidad", explica Conchita Flores, quien explica que la entrada de European se produce mediante una ampliación de capital que otorga derechos a esta sociedad sobre el 51% de las acciones. "En el acuerdo se incluyen una serie de compromisos de reflotamiento y de inversión", añade.
Flores explica que, tras los acuerdos, European "inicia un proceso de negociación con las entidades financieras, pero va pasando el tiempo y nos damos cuenta de que una decisión que, en el momento de ser tomada, es buena se convierte en mala". En este tiempo (de noviembre a julio, fundamentalmente), "European Credit desarrolla una gestión nefasta, en la que no se produce un cumplimiento de los compromisos adoptados", dice Flores, quien fija en el mes de septiembre el momento en que recupera el control total de la empresa. "Ahora mismo -dice, Construcciones Flores vuelve a ser 100% lo que era. Y lo es porque nosotros hemos actuado. De lo contrario, European Credit podría seguir aquí".
Flores no esconde su disgusto con European Credit PLC ni tampoco su propia responsabilidad con los acreedores, que se cuentan por docenas, a quienes prometió pagar y que en estos momentos se están planteando acciones judiciales contra la compañía. "Yo entiendo a las empresas proveedoras, y he estado con ellas, he dado la cara. Todo el mundo tiene derecho a defenderse, pero quiero que sepan que es gente que me importa, que me importa mucho", dice.
el futuro Uno de los primeros pasos de Construcciones Flores una vez concretada la salida de European ha sido acogerse al artículo 5.3 de la nueva Ley Concursal, que permite aplazar en cuatro meses la solicitud del concurso de acreedores. "No estamos intentando ganar tiempo. Nos hemos puesto en manos de los mejores y estamos trabajando mucho para cerrar posiciones cuanto antes y poder salir adelante", explica Flores, que ha contratado los servicios del prestigioso bufete de abogados Garrigues para afrontar el futuro de la empresa.
Junto a Garrigues, Flores diseña un plan de actuación que pasa "siempre por continuar con la actividad" que ha ocupado la vida de Conchita Flores durante las últimas tres décadas. "Hay que trabajar muy rápido y ninguna posibilidad está descartada, pero todas pasan por continuar. Cualquier proyecto que se presente llevará consigo un plan de viabilidad. Nuestra actividad es la edificación. Ésta es mi vida".
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