pamplona - La concesionaria de la ampliación de la primera fase del Canal, Aguas de Navarra, ha incumplido el plazo para conectar Funes con esta infraestructura, fijado para ayer. Así lo denunció la consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde, que manifestó que le consta que “la concesionaria ha ralentizado” las obras de este tramo del ramal de Arga IV.
Aguas de Navarra, integrada por OHL y Agbar -Aguas de Barcelona-, comenzó las obras de construcción de la tubería para llevar agua del Canal hasta Funes en octubre, aunque “Desarrollo Rural dio orden a la concesionaria de comenzar en abril del año pasado”, recordó Elizalde. Sin embargo, Aguas de Navarra inició los trabajos siete meses después, y entre octubre y marzo ha construido 5,65 kilómetros de tubería. Así que solo restan 150 metros para concluir el trazado y que los regantes de Funes puedan usar el agua de Itoiz en sus fincas. “Las obras no se han paralizado sino ralentizado. Durante dos semanas hemos trasladado a la concesionaria que nos habíamos dado cuenta de lo que estaba haciendo y le exigimos que terminara de ejecutar la infraestructura. No entendemos que haya avanzado 5.650 metros y no pueda concluir los 150 que faltan. No existe ninguna justificación”, remarcó la consejera del ramo.
cumplir el contrato Elizalde reiteró que tanto el Gobierno como Aguas de Navarra tienen un contrato que deben cumplir. “Cada uno su parte, tanto obligaciones como plazos”, reiteró. El 3 de abril se marcó como fecha para que esta parte del ramal del Arga estuviera concluido para que los regantes de Funes pudieran beneficiarse del Canal. Pero no ha sido así. Ante una posible penalización a la concesionaria, Elizalde manifestó que el departamento “actuará en consecuencia a lo que dicte el contrato”, con el asesoramiento de los servicios jurídicos y técnicos.
La consejera de Desarrollo Rural indicó que la concesionaria ha explicado que ha actuado así porque “tiene la necesidad de tener unas informaciones”, que para Elizalde no influyen “a la hora de cumplir con la obra”. Esta no es la primera diferencia que tiene el departamento con la concesionaria de la ampliación de la primera fase, cuya gerencia ostenta Francisco Iribarren, exvicepresidente económico del Gobierno de Navarra en la época de UPN. El año pasado, Desarrollo Rural tuvo que analizar los desequilibrios presentados por Aguas de Navarra en las obras de ampliación. El concepto desequilibrios abarca aquellos sobrecostes que no quiere asumir la concesionaria y exige su abono a la Administración. El año pasado, Aguas de Navarra pidió con urgencia al Gobierno cobrar esas cantidades para así poder optar a la financiación de los bancos y continuar con el proyecto. Sin embargo, Desarrollo Rural consultó con los servicios jurídicos antes de dar luz verde al pago.
reunirse las veces necesarias Elizalde comprendía ayer la preocupación de los regantes de Funes y reiteró que mantienen reuniones “constantes” con la concesionaria y los regantes. “Hemos transmitido nuestra predisposición a juntarnos con todos los agentes”, repitió.
Según el proyecto inicial, confeccionado cuando Javier Esparza era consejero de Desarrollo Rural con UPN, los regantes de Funes tenían que llevar ya un año regando del Canal, porque se fijó la fecha de abril de 2018. Pero, nada más aprobarse el trazado en 2015, con Esparza como consejero, los regantes de Peralta rechazaron el Canal, aunque finalmente aceptaron entrar si se incluía la red de acequias con parte del regadío a presión. Estas modificaciones tuvieron que afrontarse en esta legislatura, que acompañadas de procedimientos administrativos, retrasaron los plazos previstos. Para evitar que perdieran la cosecha de 2018 en Funes, Desarrollo Rural planteó una solución transitoria a la espera de conectar la tubería, que Elizalde trabaja para que sea “lo antes posible”.