Mikel Irujo Amezaga: “Europa nos sigue pareciendo lejana”

Irujo considera que la Delegación de Navarra en Bruselas “es una línea roja” que debe conservarse porque “no hay que perder ninguna oportunidad en la UE”

09.02.2020 | 18:00
Mikel Irujo Amezaga, en una imagen anterior.

Cree que la Delegación “es una línea roja” que debe conservarse porque “no hay que perder ni una oportunidad”

pamplona - El Comité Europeo de las Regiones es un organismo consultivo de la UE que celebró la semana pasada su plenario, al que asistió Navarra. Durante tres días acogieron sesiones y solo el miércoles entre las 17.00 y 18.00 horas abordaron temas tan diversos como impulsar la formación STEM -acrónimo por sus términos en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas- principalmente entre las mujeres; abordar la problemática de los alteradores endocrinos en el ser humano vinculados al uso de pesticidas; potenciar la bioeconomía, basada en la sostenibilidad del ecosistema y el uso eficiente de los recursos; o plantear la posibilidad de que cualquier proyecto urbanístico o industrial de una región reciba primero el visto bueno de la UE.

El delegado del Gobierno de Navarra en Bruselas durante estos cuatro años, Mikel Irujo, asistió al plenario entre el martes y el jueves. "A 500 metros de la sesión del Comité de las Regiones se reunió el pasado miércoles por primera vez la asamblea de inteligencia artificial de la UE con sectores públicos y privados, ya que la CE está obsesionada en que no tiene un centro de referencia sobre esta materia. Si estás aquí puedes tener contactos con ellos, en eso consiste la función de una delegación. Somos humanos y necesitamos este tipo de relaciones", remarca. En 2015 asumió este cargo y cuando viajó a Bruselas escuchaba hablar de "economía circular" pero él desconocía en qué consistía. Sin embargo, "cuatro años después, la Comunidad Foral cuenta con una agenda basada en transformar los residuos en materia prima para que regresen al ciclo productivo gracias al trabajo del departamento de Medio Ambiente de Isabel Elizalde".

Ha concluido esta legislatura y todavía debe configurarse gobierno en la Comunidad, ¿cree que es esencial mantener abierta la Delegación de Navarra en Bruselas?

-Para mí es una línea roja, porque no podemos perder las oportunidades de estar en Bruselas. El Ejecutivo de Uxue Barkos ha puesto a Europa como prioridad de gobierno, una estrategia que había desaparecido en otras legislaturas, aunque uno no lo crea. Existen regiones en el continente de un tamaño más pequeño que Navarra y se muestran muy activas. La Comunidad Foral dispone de un potencial enorme, aunque nosotros mismos debemos creer que tenemos la obligación de aportar en Bruselas.

¿Es necesario reforzar el número de personas que trabajan en la delegación?

-Más que incrementar la plantilla, debemos fomentar más la coordinación, es decir, reforzar el plan de acción exterior de Navarra, pero para ello tienen que interiorizarlo más el Gobierno y las sociedades públicas. Cuando una empresa quiere internacionalizarse acude a ferias y confecciona una cartera de clientes; en cambio, si una región quiere especializarse en áreas concretas y reforzarse para competir en el exterior, su gobierno debe conocer qué tendencias son estratégicas para saber por cuál decantarse, y eso se elige si estás en Bruselas. Por ejemplo, durante esta legislatura el Gobierno de Navarra ha impulsado el Plan de Banda Ancha, que se debió desarrollar antes, por lo menos hace seis años, para, ahora, no tener ese pequeño retraso en las estadísticas.

¿Con qué momento de estos cuatro años se queda?

-Con el de llegar a Bruselas en 2015. Me consta que las dos personas que me precedieron realizaron un gran trabajo, pero como señaló la Cámara de Comptos en su informe de fiscalización, la anterior oficina carecía de objetivos definidos. Hubo que empezar de cero.

¿En qué debe mejorar Navarra respecto a su posicionamiento en la UE?

-Europa nos sigue pareciendo lejana, y el mundo está ahí fuera. La Comisión Europea aprueba programas financieros y legislación que nos influyen y las grandes empresas se reúnen en Bruselas y sus decisiones marcan el desarrollo de muchas pymes. Navarra dispone de un potencial en centros tecnológicos para competir con otros de gran referencia en sectores diversos. Por ejemplo, el Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), ubicado en Sarriguren, cuenta con más estructura europea que el propio Gobierno de Navarra. Creo que estamos en disposición de ganar muchos más proyectos en Europa de los que conseguimos. Pero como he dicho anteriormente, a veces, Europa nos sigue pareciendo lejana.

¿El premio que ha concedido el Comité de las Regiones a Navarra como Región Europea Emprendedora 2020 es el colofón al trabajo de estos cuatro años?

-Sí, se convierte en una tarjeta de presentación para Navarra. Esta distinción no reconoce la situación de una región sino las políticas que un gobierno o un ayuntamiento han confeccionado para desarrollar. En 2016, el Gobierno de Navarra recogió en un solo documento la Estrategia de Especialización Inteligente (S3), un plan que por primera vez iba más allá del Plan Moderna, ya que estaban incluidos todos los agentes que reflexionaron de manera general sobre el futuro de Navarra. Además ese plan, que se ha cumplido a rajatabla, iba acompañado de acciones concretas, con subacciones y planes específicos, que están aprobados. El año pasado ya empezaron a aplicarse con presupuestos.

¿Qué ventajas va a tener este sello para Navarra?

-Se crea una red con el resto de regiones europeas y mantienes contacto con ellas.

¿Le gustaría continuar en este cargo?

-Llevo muchos años despidiéndome de Bruselas y volviendo.